28 de enero de 2020
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FIN DE SEMANA
Patio de columnas

Patio de columnas

Pilar Redondo

Viaje al alma de la sangre deshojada

Francisco Muñoz, Mariá José Ruíz, Mar Ruíz, Pilar Redondo, Rafael Jordano, en un acto de turismo, conmemoración de la concesión de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO al Casco antiguo de Córdoba
Francisco Muñoz, Mariá José Ruíz, Mar Ruíz, Pilar Redondo, Rafael Jordano, en un acto de turismo, conmemoración de la concesión de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO al Casco antiguo de Córdoba

Córdoba es un tesoro nacional, es el lugar perfecto para olvidarse del resto del mundo. Son tantos y tan bellos sus rincones que parecen que hayan sido construidos por dioses en vez de por hombres mortales. 
Todo el que pasa por "Corduba" vive una experiencia inolvidable. Se sumerge en un universo particular.

Historia milenaria, posee un abrumador legado monumental. La Mezquita Catedral es el telón de fondo perfecto. 
Cada vez que se abren las entrañas de la tierra aparecen vestigios de civilizaciones anteriores.

Su esplendor la lleva a que sea considerada como una de las ciudades más importantes de Europa.

Primordial en la Historia de España. 
Tierra de tradiciones y leyendas, colores, sueños y esencias.

Por eso no es de extrañar que sea la única ciudad de España 
con cuatro inscripciones como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

En el año 1984 la Mezquita Catedral.
 El 17 de diciembre de 1994 el Casco antiguo, se está conmemorando los 25 años, está considerado como uno de los más extensos de Europa.
En el año 2012 la Fiesta de los Patios Cordobeses.

En el año 2018 la Ciudad Califal de Medina Azahara.

El Casco antiguo ha sido testigo de la convivencia de diferentes culturas. Séneca, Averroes, Maimónides.
Belleza inigualable, las palabras se quedan cortas para expresar todo lo vivido.

Acumula muchos siglos de historia y máximo esplendor. Guarda importantes tesoros entre sus piedras, entorno envidiable, atractivo, vibrante, idílico. 

No hay calle donde la luna no perfile a ciegas y con  impaciencia el rostro de la verdad que sobrevivirá para siempre en la memoria, convirtiéndose en inmortal.

El agua semidesnuda, sumisa, del Guadalquivir moja sus labios en la indomable y encriptada humedad, que supura e incendia el pecado y la tentación.

El silencio sordo y sus profundas huellas recobran la memoria, los conflictos y las dudas.

La madrugada con la piel muerta, sin fecha de caducidad, subyace en un viaje sin retorno al alma de la sangre deshojada.

El deseo inflamable e inaccesible amamanta y rasga amaneceres esclavos, recluidos en cárcel ajena.

Las flores de piedra vestidas con mis lágrimas heredan mis cicatrices.

"Considero más valiente al que conquista sus deseos que al que conquista a sus enemigos, ya que la victoria más dura es la victoria sobre uno mismo". (Aristóteles).

Pilar Redondo. Escritora. Córdoba.

El Cierre Digital no se hace responsable de las opiniones vertidas en esta sección que se hacen a título particular.

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