26 de mayo de 2020
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FIN DE SEMANA
Patio de columnas

Patio de columnas

Eduardo Gavín

Palmas de tango

Dispositivo en casa de Pablo Iglesias.
Dispositivo en casa de Pablo Iglesias.

Acabaron súbitamente los aplausos. Un tango argentino diría "se apagaron". La espontánea manifestación de cariño a los sanitarios (los que trabajan en la sanidad, no los de Roca) obedeció a un final a toque de silbato. En este tiempo se había transformado en una cosa que anda a medio camino entre el aplauso al gobierno, el cariño a Simón el vocero que se viste de científico y los aplausos de haber ganado otra Champions. Como de Champions parecía la celebración del fin del confinamiento. "A Cibeles", parecían decir todos los de las bicis, el papá runner y los niños con patinete. O viceversa. Todos por el Prado y la Castellana, dejando que las calles estrechujas paralelas y perpendiculares -dentro de lo que permite el Madrid viejo- respetasen a los muertos en silencio.

Mientras tanto, en el Barrio de Salamanca, los pijos estropearon el momento, como ese aficionado al fútbol que protesta a Gil incluso si marca Futre. Ese que ve cosas que no acepta, aunque parezcan dulces. El que cuando todos los demás aplauden, mira a los lados y se da cuenta de que la mitad del Bernabeu (del Estadio da Luz, según la PCR) está cadáver. Los otros dos tercios continúan con su vuvuzela, las zapatillas de pronador y su sonrisa pintada en la mascarilla. Una procesión tétrica, como del Bosco.

Escrache frente a casa de Pablo Iglesias.

A los "pijos" les molesta el confinamiento excesivo, el estado de alarma (¡excepcional!), el toque de queda que es discrecional, la ruina en definitiva: La económica y la peor, la moral. El parón nunca es parón, siempre es pendiente. Reclaman su libertad, como si no supiesen que era una concesión, una canonjía, y por eso se puede retirar a placer. 

"¿Quién se cree ese que es, el tío pijo? Otro gobierno no lo hubiese hecho mejor", argumentan. Y pasan inmediatamente al "baja tú y torea". "Y de qué te quejas, si eres rico". "Por dinero será". "¿Pues no habla mal del amo?" "Alguno será sanitario, encima. Con lo que cobran. A ver si con la que viene les bajan el sueldo. Menudos señoritos". "Que se han manifestado delante de la casa de Pablo Iglesias, como si fuese un fascista ¿habrase visto?"

Jarabe democrático fue. Antes "trágala" funesto. ¿Adónde vamos? A la Plaza de Oriente. ¿A qué? A lo que toque. A quitar a Alfonso XIII o a aplaudir al que ponga al nieto. A llevar a hombros a la enésima figura del destoreo político. A auparla y echar a los que se arriman. Viva, bravo, hemos ganado. 

Se apagan los aplausos, pero palmas de tango (español) seguiremos otros, ahí colgados en el balconcillo de casa, del 8 o del 3, aguantando el temporal debajo de un poncho de los chinos -y una FFP2-  y  los insultos del que engulle, mientras dan la vuelta al ruedo unos coletas que ni torean ni torearán, porque ya no hay ni Feria ni madre que la parió. Que dice que no nos conoce, la muy fascista... Pero si somos los de siempre.

 

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