20 de noviembre de 2019
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FIN DE SEMANA
Patio de columnas

Patio de columnas

Pilar Redondo

Mensajera de la Musa Terpsícore

Elena González con miembros de la Asociación Literaria Hasday
Elena González con miembros de la Asociación Literaria Hasday

La danza es pasión, entrega. Terpsícore es la musa de la danza. Esta arte contribuye a desarrollar nuestra parte emocional, regenera la mente y el espíritu, es un lenguaje universal, el dialecto de la liberación.

Terpsícore tiene mensajeras en la tierra, una muy digna es Elena González, (Elena Grish) es su nombre artístico. Ella vive para bailar, el ballet es su mitad indisociable, le marca la existencia, la hace sentirse plena de sí.

Nada más comenzar el espectáculo nos cautiva el embrujo de la puesta en escena, consiguiendo que el espectador se rinda al influjo de la coreografía. Posee un tremendo potencial, abierto a todo tipo de sorpresas.

Con sus movimientos delinea y nos conduce al mágico mundo de las emociones, donde se desborda un torrente que transforma cada poro de la piel. Nos invita a entrar en otra dimensión mostrándonos otra realidad paralela.

Con cada paso, con cada movimiento dibuja sueños, los asimila, interpreta, hace suyos, encuentra refugio. Nos enmarca un trozo de Paraíso. Con éxito comunica el nexo que aúna cuerpo y alma, causa impacto.

Resulta imposible describir la inmensa riqueza que lleva a cabo en el escenario, como una sutil arquitectura de movimientos que estimulan nuestro subconsciente, satisface nuestros sentidos, nos representa el significado interior de las cosas, nos conquista plenamente.

Es algo inexplicable, abandona su propia identidad, y con el alma expresa lo que no se puede decir con palabras, aunque viendo a Elena sobre las tablas no hacen falta explicaciones. Describe y alcanza el significado del instante, del equilibrio, y del ritmo con el que seduce al cielo y al suelo, hilvana las invisibles, ignífugas y detenidas sombras.

Parece como sí saliera de su propio cuerpo para adjudicarle un nombre a lo inexpresable. Su figura emerge poderosa dando alas al universo, expresa su ser interno. Para ella bailar es vaciar la luna de un solo sorbo...

Su delicada belleza y su voluptuoso y depurado estilo consiguen que explosione nuestro yo interno. Su baile es la sencillez llevada a la perfección más absoluta. Sus ojos poseen intensidad, serenidad y luz propia.

Elena, además, también pinta, Para ella la danza es como un lienzo en blanco, donde ella con su profesionalidad aporta una amplia gama de desgarradores y bellos colores... 

Pilar Redondo. Escritora. Córdoba.

El Cierre Digital no se hace responsable de las opiniones vertidas en esta sección que se hacen a título particular.

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