20 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA
Patio de columnas

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Máximo González

Baja voluntaria

Pablo Iglesias anunciando su dimisión.
Pablo Iglesias anunciando su dimisión.

Cuando un trabajador normal, de alta en el Régimen General de la Seguridad Social abandona de forma voluntaria su puesto de trabajo sin avisar a su empresa con los 15 días reglamentarios para que le busque un sustituto, éste pierde el derecho a cobrar su indemnización por despido, más la posibilidad de cobrar el “Paro” si es que tiene cotizaciones anteriores suficientes para ello; tan solo cobrará los días trabajados ese mes y la parte proporcional de las pagas extraordinarias y las vacaciones a las que tuviera derecho.

De la misma manera, cuando un trabajador dado de alta en el Régimen de Autónomo cesa en la actividad tramitando su baja, tampoco cobra ningún tipo de indemnización ni el “Paro”.

Y lo mismo ocurre con las Empleadas de Hogar,  el Régimen Agrario, el Régimen del Mar, el de la Minería y Carbón, etc.

Pero, ¿qué ocurre cuando un político como el último caso ocurrido en el Gobierno de España como el del ya ex Vicepresidente del Gobierno Español  Pablo Iglesias Turrión, que según parece decidió en una mañana,  de repente y a través de un vídeo grabado y desde su despacho, abandonar su puesto de trabajo sin avisar a su jefe para buscarle un sustituto que continuara con las “labores” que tuviera encomendadas por el “buen” funcionamiento de la empresa, que en este caso es el “Estado Español”?

Pues ocurre que como casi siempre pasa en este país: Que existe una enorme desconexión e injusticia entre las clases sociales que tenemos como: “ricos-pobres” y “funcionarios-trabajadores” y ¿En qué sentido lo digo? Pues en el sentido de no comprender cómo un “funcionario” gobernante, haga lo que haga y de la manera que lo haga, le vale y valga la redundancia “el todo vale” y se vaya de forma voluntaria y sin avisar cuando quiera y además, solicite una indemnización mensual a cobrar durante los 15 meses siguientes a su marcha y mientras no encuentre otro puesto de trabajo porque el reglamento de la Cámara se lo permite.

El exvicepresidente Pablo Iglesias.

A esto, ¿Cómo lo podríamos llamar?: ¿atropello jurídico?, ¿injusticia social?, ¿egoísmo personal?, etc. y lo gracioso es que el propio interesado, tan proclive a defender todos esos valores ante los suyos y la “igualdad” entre iguales, se aprovecha de la “generosidad” excesiva de las leyes actuales en este caso y permita por su propio beneficio personal tal incongruencia y no la rechace ni la combata, porque si buscamos el reparto y la igualdad entre todos, algo está fallando aquí: No puede ser que la mayoría de los españoles trabajen a diario, coticen y ayuden al “Sistema” apretándose el cinturón y por otro lado “se vaya la fuerza y el ahorro de todos por las rendijas de las injusticias legalizadas”.

Claro que, además, no estamos hablando de una remuneración como si de un mileurista se tratara, no;  estamos hablando de que reclama la suma de 5.316,42 euritos mensuales (equivalente al sueldo de 5 mileuristas), porque si no encuentra otro trabajo, se embolsará la nada despreciable suma de 79.746,30 euros en todo ese período.

Cuántos trabajadores querrían la mitad o simplemente una cuarta parte de esa cantidad como “garantía” de que en el caso de que decidieran cambiar de empresa por buscar una mejora salarial, por cambiar de trabajo por aburrimiento, por no sentirse con estímulos suficientes para seguir siendo productivos para su empresa o simplemente porque le apeteciera cambiar de ciudad, de compañeros o porque le viniera mejor por los colegios y/o el futuro de sus hijos, etc., pudieran tener resuelto su sustento y el de su familia durante esa temporada hasta encontrar otro trabajo con esas “menudencias”.

Por favor, seamos justos: Este país nuestro, como tantas veces he dicho, no puede seguir mucho más tiempo, como un Estado moderno y democrático que es, aplicando normas arcaicas que, hoy en día no proceden desde ningún punto de vista.

Un Estado en el que sus gobernantes gozan de unos privilegios excesivos e inviolables  respecto al resto de la población, es un Estado antiguo mentalmente y no ser solidario ni dar ejemplo ante los demás a diario, es una bomba de relojería porque no hay que olvidar que las personas con el tiempo, se cultivan, aprenden y descubren valores, dándose cuenta de lo que es conveniente o no para sus intereses y los de sus familiares y amigos.

La historia del Lazarillo de Tormes escrita en el año 1554 al parecer por D. Diego Hurtado de Mendoza, no debería estar presente en todos nosotros en el año 2021 y desgraciadamente su texto,  no para de invadir muchos de nuestros comportamientos  a diario.

Si crecemos como nación y nos desarrollamos cara al mundo exterior como nación moderna y democrática, no debe ser solo para que unos pocos “disfruten” del esfuerzo de otros muchos que bueno, en una sociedad capitalista como la nuestra donde lo privado es libre y lícito, debe entenderse, pero donde unos pocos “se aprovechen” del esfuerzo de otros muchos, no debería permitirse.

Las leyes se hacen para el servicio, la justicia y la libertad del ciudadano que es, en definitiva, quien con su esfuerzo y aportación diaria, consigue la estabilidad social, económica y jurídica que todo país necesita y todo lo que vaya en contra de este justo criterio de búsqueda de la “igualdad entre iguales”, fomentará la polarización de una sociedad ya cansada de tanto aguantar “desigualdades”.

El Cierre Digital no se hace responsable de las opiniones vertidas en esta sección que se hacen a título particular.

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