19 de enero de 2020
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FIN DE SEMANA
Patio de columnas

Patio de columnas

Pilar Redondo

El silencio dormido...

Inmaculada y Pilar Redondo en el aeropuerto de Punta Cana
Inmaculada y Pilar Redondo en el aeropuerto de Punta Cana

Es el paraíso en la tierra. La República Dominicana reúne todos los requisitos para convertirse en uno de los destinos tropicales más solicitados, el ideal, muy vivo.

Después de Cuba es el país más poblado y quilométrico de las islas caribeñas.
Su capital es Santo Domingo. El país y la capital deben su nombre al fundador de la Orden de los Dominicos, Santo Domingo de Guzmán.
La palabra dominicana significa Domingo, y procede del latín Dominicus.

En su bandera se hace alusión a la lucha y la sangre derramada de los libertadores, y a la protección de Dios sobre la nación.

Es el único escudo del mundo que tiene una biblia abierta en el centro y está rodeado de una rama de palma a la derecha y una de olivo a la izquierda.

Este país se ofrece al viajero lleno de vitalidad, nos brinda clima, selva, mar, cultura, gastronomía. La experiencia es algo para el recuerdo, hay que abandonarse a las sensaciones y disfrutar de sus costumbres.

Este lugar tiene una relación estrecha e indisociable con la familia Colón, fue descubierto en 1492 por Cristóbal Colón. También está unido a la vida de su hijo Diego y de su hermano Bartolomé.

La República Dominicana la componen 32 provincias. Algunas de las más sobresalientes son: Punta Cana, Puerto plata, y la capital, Santo Domingo, que es la ciudad más grande de la República.

Aquí es gratificante caminar por la parte colonial histórica del siglo XV, sitio histórico de Santo Domingo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Visitar el Museo Alcázar de Diego Colón (que fue su palacio).
También el Museo de las Casas Reales, antiguo centro administrativo de las Indias Occidentales españolas.

Muy original es el conjunto escultórico dedicado a la caña de azúcar.

El palacio del primer Gobernador.
Y los Altos de Chavón, allí, el vértigo se acuna en la bisectriz del puente que cruza el lago del deseo, intentado escuchar lo que grita la fractura emocional y la extensión de sí misma que vive en los zapatos del pasado.

La naturaleza es sabia, eso lo podemos comprobar en el Parque Nacional Los Tres Ojos, por erosión hace miles de años se formaron tres lagos naturales y al aire libre su cueva de caliza.

El deporte nacional es el beisbol. 
Son muy aficionados a las peleas de gallos.  

En su cultura la música adquiere gran relevancia, bachata y 
merengue.
Es muy curioso ver y más aún participar en la danza del pueblo taíno (en honor a la Madre Tierra). Ver a los indígenas, nativos, con aquella minúscula vestimenta y las lanzas es sinónimo de detener el reloj y viajar en el tiempo, lleno de vida y vestigios históricos.

La memoria del espejo se convierte en un ritual que ahora vuelve de su propio anochecer.

La gastronomía se basa en el producto resultante de la mezcla de la cocina africana, taína y española.
Hay que probar el mangú, el guiso de plátanos con salami y el mofongo.

Como licores gran aceptación tienen el ron Barceló, elaborado a base de caña de azúcar dominicana, o la Mamajuna, que es el fruto de la combinación de vino tinto, miel, ron, hierbas y madera, está considerado como un potente afrodisiaco.

Sus playas son su mayor embrujo. Paisajes impresionantes que no dejaran indiferente a nadie.
Aguas tranquilas de color turquesa, arena fina y blanca.
El lugar idóneo para hacer buceo, se pueden observar magníficamente los fondos marinos, uno de los emplazamientos perfectos es Isla Saona.

Muy exuberante resulta la vegetación, variedades poco comunes de palmeras, cactus o rosas (rosa de Bayahibe).

Interesante es la ruta en todoterreno por las plantaciones de  cacao y café, donde se les puede ver como lo recolectan, tuestan, preparan, etc.

Muy recomendable es visitar Higüey, este nombre en taíno significa sol. Es un lugar para sentir, para experimentar emociones.

Disfrutan de un carnaval muy peculiar.
Sus principales cultivos son la caña de azúcar, café, cacao, maíz, tabaco, arroz.

Gran originalidad en la construcción posee la Basílica Nuestra Señora de Altagracia. Su nombre se deba a la virgen patrona del pueblo dominicano.

Cuando llegas a la República Dominicana, parece que te mimetizas, sientes como si todo el entorno fuese una extensión del propio cuerpo, concebido bajo el prisma del silencio y la luz que hablan.

Lleno de contrastes. Asentado sobre la esencia de la perfecta pureza de la ardiente antorcha. 
La nieve tiznada y el fértil mutismo vagan en la desembocadura del infinito.

Ten sólo lo que puedas llevar encima. conoce países, conoce idiomas, conoce gente. ¡Que tu memoria sea tu bolsa de viaje!" ( Alexander Solzhenistyn).

Pilar Redondo. Escritora. Córdoba.  

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