27 de mayo de 2022
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FIN DE SEMANA

El israelita estafó cerca de diez millones de euros en toda Europa y actualmente está en libertad

'El estafador de Tinder': Lo que cuenta el documental sobre las mujeres a las que Simon Leviev robó

Simon Leviev es 'El estafador de Tinder'. El hombre se hizo pasar por hijo de un multimillonario que viajaba en jets privados y que no salía a la calle sin guardaespaldas porque estaba en constante peligro. Las tres mujeres que narran esta historia, en la película documental de Netflix, entraron en su juego y cayeron en la trampa. De esta manera, Leviev logró robarles miles de dólares aunque sigue en libertad.

El pasado miércoles 2 de febrero se estrenaba en Netflix la película documental ‘El estafador de Tinder’, que cuenta la historia de tres mujeres que aseguran haber sido engañadas por un hombre que logró quedarse con buena parte de su dinero. El documental se ha convertido en un éxito del gigante del streaming, llegando a estar en el top 10 en España. El filme se basa en un reportaje que el diario noruego VG publicó en febrero de 2019 y que cuenta, también, la historia del sufrimiento de las mujeres que fueron timadas por este estafador.

Pernilla Sjoholm.

En la hora y cincuenta minutos que dura ‘El estafador de Tinder’, la noruega Cecilie Fjellhøy, la sueca Pernilla Sjoholm y la holandesa Ayleen Charlotte cuentan cómo Simon Leviev las atrapó y las engañó. Se conocieron en la aplicación de citas y, desde entonces, él empezó a formar parte de sus vidas y las mujeres acabaron entregando grandes sumas de dinero que son difíciles de confirmar, aunque se estima que se trata de millones de dólares. Pese a las denuncias y las evidencias, Leviev se encuentra en libertad y niega haber robado.

Cecilie Fjellhøy.

¿Quién es Simon Leviev?

Su nombre de nacimiento es Shimon Yehuda Hayu. Nació en Tel Aviv, Israel, en 1990 en una familia ultraortodoxa judía. Tuvo un primer encontronazo con la justicia en 2011, cuando fue acusado de fraude por haber sustraído y cobrado cheques de personas para las que trabajaba. Sin embargo, antes de que la policía de Israel pudiera atraparlo, huyó a través de la frontera con Jordania con un pasaporte falso. Desde allí se desplazaría a Europa y se le perdió la pista durante años. Fue en 2015 cuando lo capturaron en Finlandia, acusado del delito de estafa después de ser denunciado por tres mujeres. Fue sentenciado a tres años de cárcel.

Simon Leviev, el estafador de Tinder.

Dos años después, en 2017, el hombre volvió a Israel para cambiar legalmente su nombre. En ese momento, nació quien hoy conocemos como Simon Leviev. Desde entonces, Leviev dedicó su tiempo a contactar con mujeres en Tinder y estafarlas. Se presentaba en la aplicación con su recién estrenada identidad y decía ser hijo de un multimillonario que se hizo rico gracias a la comercialización de diamantes. Lo que mostraba a las mujeres que estafó era cercano a la ciencia ficción: una vida de lujos, de viajes en jets privados y la necesidad de llevar guardaespaldas porque vivía en un supuesto constante peligro.

Ayleen Charlotte.

Son estos peligros, precisamente, los que llevaron a las mujeres a darle el dinero que les pedía. Simon Leviev se inventaba historias que iban desde sobornos, que ponían en peligro su vida, hasta cualquier disparate que se le hubiera ocurrido y que aquellas mujeres creían porque él, hasta entonces, no les había dado ningún motivo para desconfiar de su palabra, siempre habían visto reflejada tanto en sus redes sociales como en las conversaciones que mantenían con Leviev la realidad que él había inventado.

¿Qué recomiendan los expertos?

Las estafas en las aplicaciones de citas son cada vez más comunes y, desde luego, Simon Leviev no es el primero ni el último en llevarlas a cabo. Los expertos están al día de estas prácticas y ofrecen distintos consejos para evitar a los estafadores a toda costa. Hay un patrón que se suele repetir, y es que se aprovechan de personas en estas aplicaciones porque suelen encontrar a sus víctimas en quienes están buscando establecer una conexión personal. Es decir, el deseo de cercanía o el sentimiento de soledad de algunas personas es lo que los estafadores usan en su beneficio.

Sin embargo, hay algunas cuestiones que deberían hacer saltar las alarmas. Como, por ejemplo, que eviten tener una interacción real más allá de los mensajes de texto. También el hecho de que muestren emociones muy intensas demasiado pronto. Por otra parte, una de las excusas más utilizadas entre los estafadores es que no se encuentran en el país, normalmente por trabajo. A veces, incluso, fingen ser soldados en el extranjero o desempeñar profesiones que les hacen ganarse la compasión de sus víctimas.

En definitiva, el propio hecho de que una persona a la que se ha conocido por internet y a la cual no conocemos de nada más pida dinero ya debería ser un motivo suficiente para que nuestro sistema de alarmas se ponga en marcha.

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