27 de mayo de 2020
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FIN DE SEMANA

Según el balance anual de Reporteros Sin Fronteras (RSF) se han producido un 7 por ciento más de crímenes que en 2017

Otro año nefasto para los periodistas: Ochenta asesinados y más de trescientos encarcelados en 2018

Un fotoperiodista en pleno conflicto.
Un fotoperiodista en pleno conflicto.
El Balance Anual de Reporteros Sin Fronteras (RSF) sobre las agresiones sufridas por periodistas de todo el mundo no es precisamente halagüeño. ochenta periodistas han sido asesinados a lo largo de 2018. Además, 348 están encarcelados por actividades profesionales, 60 secuestrados y tres permanecen desaparecidos.

El asesinato del columnista saudí Jamal Khashoggi y el del joven periodista de datos eslovaco Jan Kuciak son las caras visibles de un problema que va en un amento. La profesión de informar nunca es fácil cuando lo que se publica molesta algún poder ya sea oficial (Gobiernos, instituciones, Casas Reales…) o fáctico como los grandes bancos y corporaciones, pero en según qué países a veces el precio es la propia vida del profesional. En el Balance Anual de Reporteros Sin Fronteras (RSF) sobre las agresiones sufridas por periodistas de todo el mundo el balance no es precisamente alagüeño. No corren buenos tiempos para la libertad de información.

Los números son claros. 80 periodistas han sido asesinados a lo largo de 2018. Además, 348 están encarcelados por actividades profesionales, 60 secuestrados y tres están desaparecidos.

"Estas cifras en aumento reflejan una violencia inédita contra los periodistas", ha denunciado la organización, que ha destacado que 2018 ha sido "particularmente mortífero" un 7 por ciento más que el año anterior de periodistas asesinados mientras desempeñaban su labor informativa.

En los 80 periodistas asesinados se incluyen a profesionales, periodistas-ciudadanos (personas que ejercen el periodismo sin que ésta sea su profesión) y colaboradores de medios de comunicación, según ha aclarado RSF. Aunque en los últimos tres años, el número de periodistas profesionales asesinados había descendido, en 2018 se ha producido un aumento del 15%, con 63 asesinatos frente a 55 del año anterior.

A juicio de la organización, "muestran la inconmensurable determinación de los enemigos de la libertad de prensa". Más de la mitad de los periodistas asesinados en 2018 fueron atacados de forma deliberada (61 por ciento), según RSF.

Encarcelados por informar

Más allá de las muertes de informadores, una situación particularmente indignante es el número de periodistas encarcelados por realizar su trabajo. La cifra se ha incrementado. En 2018 han alcanzado los 348, entre ellos 24 mujeres, el 7 por ciento, frente a los 326 de 2017. Como el año anterior, más de la mitad de los periodistas encarcelados se halla en las prisiones de Irán, Arabia Saudita, Egipto, Turquía y China, país que sigue siendo la mayor cárcel del mundo para los periodistas, ya que mantiene presos a 60, de los que tres cuartas partes son periodistas-ciudadanos.

Periodistas ecuatorianos secuestrados en la frontera de Colombia.

Los países citados viven bajo regímenes autocráticos cuando no directamente dictatoriales donde los Derechos Humanos se vulneran por norma. A pesar de esto, los Gobiernos occidentales mantienen relaciones con ellos a nivel comercial y rara vez se manifiestan sobre la situación de los informadores en dichas naciones. Paradigmático es el caso de China que vive desde hace casi un siglo bajo una dictadura personalista de origen comunista. Durante la reciente visita a nuestro país del Presidente de la República Popular China, Xi Jinping, algunos criticaron que nuestro representantes políticos no protestasen por la situación de los periodistas en el país asiático.

Secuestrados

Por otra parte, el número de periodistas secuestrados también se ha incrementado en 2018 hasta situarse en 60 profesionales, un 11 por ciento más en relación con los 54 del año anterior. De los 60 reporteros secuestrados, 59 están cautivos en Oriente Medio (en Siria, Irak y Yemen) y seis de ellos son periodistas extranjeros.

En este sentido, RSF ha indicado que, "a pesar de la derrota del Estado Islámico en Irak y de su retroceso en Siria, se obtiene poca información sobre la suerte de estos rehenes". "Sólo ha habido noticias del periodista japonés Jumpei Yasuda, quien fue liberado tras tres años de cautividad en Siria, y de un periodista ucraniano que aún está en manos de las autoproclamadas autoridades de la 'República Popular de Donetsk (DNR)', que lo acusan de ser un espía.

Reporteros Sin Fronteras ha registrado tres nuevos casos de periodistas desaparecidos en 2018: dos en América Latina y uno en Rusia. "Me parecen unas cifras deplorables", ha manifestado en declaraciones a Europa Press el presidente de la Sección Española de Reporteros Sin Fronteras, Alfonso Armada.

Armada cree que, ante estas cifras, hay que intentar "ponerse en la piel de cada periodista asesinado, sobre todo, en la de aquellos han sido eliminados pata callar su voz, para enviar un mensaje de miedo, para cumplir con ese edicto del emperador norteamericano que dice que los periodistas son enemigos del pueblo".

De este modo, el presidente de RSF España ha advertido de que "esta campaña de amedrentamiento está lanzando un mensaje terrible hacia una profesión, que, si siempre fue necesaria, ahora con tantos pescadores en río revuelto, con tanto populistas que esgrimen soluciones fáciles para problemas concretos, el buen periodismo es más necesario que nunca".

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