02 de diciembre de 2022
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FIN DE SEMANA

La compañía televisiva catalana se ha puesto en manos del fondo chino Southwind y del gestor de activos norteamericano Pimco

La banca española le da la espalda a Roures mientras un exsocio de Mediapro le hace un roto a LaLiga

El Cierre Digital en
/ Roures
Jaume Roures ha perdido definitivamente el control de Mediapro, propiedad de un fondo chino y cuya deuda está en manos de una empresa de gestión de activos norteamericana. El magnate catalán intentó retener la mayoría accionarial en la productora, que ha recibido la espalda por parte de la banca española.

Jaume Roures sigue a los mandos de Mediapro a pesar de que su control accionarial y económico está en manos de dos gigantes de las dos principales potencias del mundo: Southwind Media Group (China) y Pimco (Estados Unidos)

El fondo buitre oriental antes conocido como Orient Hontai se hizo el pasado año, a cambio de 620 millones de euros, con el control de la productora catalana ante las dificultades de Roures de conseguir fondos públicos y financiación privada para salir del hoyo al que cayó la compañía en pandemia. 

El magnate soberanista se mantuvo como accionista minoritario del grupo e intentó retener poder encontrando financiación a Mediapro, que finalmente la ha hallado a manos de un gigante de la gestión de los activos financieros de origen norteamericano: el Pacific Investment Management Company (Pimco), que ha inyectado 500 millones en la productora. 

El mayor inversor mundial de renta fija sustituye a los antiguos acreedores de Mediapro: las entidades de crédito españolas Banco Santander, BBVA y Caixabank. "El grupo considera que, tras la refinanciación, cuenta con una estructura de capital óptima para implementar con éxito su estrategia en sus diferentes divisiones y áreas geográficas, en un momento en el que surgen nuevas y emocionantes oportunidades para la empresa", señalan. 

Roures respira aliviado al liderar un grupo del que ha visto rebajar su deuda por debajo de los 400 millones de euros. "El acuerdo resuelve definitivamente las incertidumbres provocadas por el efecto de la pandemia en la actividad del grupo y dota a la compañía de una sólida y saneada estructura financiera sobre la cual cimentar su plan de crecimiento", asegura el grupo. 

Un exsocio de Roures, en problemas

El último socio con el que Roures comercializó LaLiga fue el qatarí Bein, contra el que el Juzgado de Primera Instancia número 6 de Madrid ha dictado una medida cautelar por la que decreta un embargo preventivo de bienes tras no hacer frente al pago de 50,7 millones de euros al organismo presidido por Javier Tebas

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Jaume Roures. 

La empresa qatarí, presidida por Al Khelaïfi (presidente del PSG), comercializa LaLiga en Oriente Medio, Norte de África y Sudeste Asiático, Francia, Mónaco, Singapur, Malasia, Filipinas, Hong Kong y Nueva Zelanda.

Roures anda centrado en Villarejo

El productor sigue pendiente de la ajada guerra policial entre el excomisario José Manuel Villarejo y el exdirector del CNI Félix Sanz Roldán, que tuvo consecuencias en el campo mediático ya que el primero tenía ciertas complicidades con la cúpula de Atresmedia (principalmente Mauricio Casals) y el segundo se apoyaba en el productor Jaume Roures, propietario de Público y antiguo 'dueño' de La Sexta. 

Este divorcio entre la editora de Antena 3 y el magnate catalán acabó con dardos públicos entre el segundo y Antonio García Ferreras, que en 2017 se negó a que La Sexta emitiese el documental 'Las cloacas de Interior' que dejaba en mal lugar a Villarejo. 

Paradojas de la vida, ahora Roures prepara un documental protagonizado por el excomisario, que ha dejado de recibir metralla informativa de Público (según Patricia López, por un pacto entre Villarejo y el dueño del periódico) y fue entrevistado con amabilidad por el extinto espacio político televisivo estrella de Mediapro, el catalán 'FAQS' (TV3). 

Este nuevo proyecto inquieta a Félix Sanz Roldán, que se ve acorralado por la querella que le ha interpuesto Corinna Larsen en el Tribunal de Justicia de Londres por amenazarle

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