18 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

El periodista de 64 años seguirá al frente de su Fundación, manejando sus negocios inmobiliarios y se dedicará al cuidado de su hijo de cinco meses

La nueva vida de José Ramón de la Morena: Se 'jubila' de la radio con un cuantioso patrimonio y un nuevo proyecto profesional

/ De la Morena, su pareja y unos amigos.
José Ramón de la Morena cerró el pasado 30 de junio su trayectoria profesional tras más de cuatro décadas de trabajo. El locutor de Brunete, con 64 años de edad, encara una nueva vida en la que están muy presentes su último hijo, su pareja y un nuevo proyecto profesional que le ilusiona.

Varios suspensos en la audiencia del EGM y una oferta "muy a la baja" de Atresmedia, que le ofreció un "final bonito" para quitarse su sueldo de encima, señalan fuentes conocedoras de la operación, fueron los síntomas que advirtió José Ramón de la Morena para comprender que su etapa en la primera línea mediática se había agotado.

El locutor entró en 1981 en la SER, asumió en 1989 el reto de enfrentarse a José María García, le arrebató en 1995 el liderazgo y acabó mimetizándose con su rival a lo largo de los 'dosmil' (hecho que hace comprender por qué el 90% de sus compañeros se fueron a COPE, en vez de quedarse a su lado).

En 2016 fue el año que Onda Cero creyó que el de Brunete iba a ser el parche con el que cubrirían el socavón dejado por Carlos Herrera. Pero Atresmedia Radio compró un producto agotado: De la Morena cogió las noches deportivas de la emisora en torno a 200.000 oyentes y las ha dejado en la misma cifra.

Este hecho ha supuesto un rejón para una emisora que ha llegado a entrar en números preocupantes, debido a la crisis publicitaria provocada por el coronavirus y el coste excesivo de 'El Transistor', que suponía 3,4 millones de euros anuales.

Nueva vida

Cuentan los que conocen a De la Morena que está ilusionado con su nueva vida. Y en esta brilla su último hijo, por el que dice retirarse tras haber nacido sano y salvo a pesar de que los médicos no las tenían todas consigo.

El locutor también seguirá tutelando la Fundación que lleva su nombre y en la que trabaja su pareja, la joven Laura Vázquez. Con ella tiene previsto hacer el 'Camino de Santiago' antes de comenzar a realizar los preparativos de la Liga Promises, torneo futbolístico de categoría alevín que se celebra en Navidad gracias al impulso de la Fundación José Ramón de la Morena y al apoyo de la LFP o Atresmedia.

Pero también le seduce la idea de realizar entrevistas a personalidades de fuera del deporte para ofertarlas a algunas plataformas de televisión. Y el proyecto que sin duda verá la luz serán unas memorias deportivas que se añadirán a sus cinco libros anteriores: 'Los silencios de El larguero' (Aguilar, 1995), 'Aquí, unos amigos' (Aguilar, 1998), 'Diario 2000 de El larguero' (Aguilar, 2000), 'Los silencios de El larguero cuando fuimos campeones' (Aguilar, 2010) y 'Los silencios de El larguero 25 años después' (Aguilar, 2014).

Gran patrimonio

José Ramón de la Morena seguirá administrando su considerable patrimonio. El periodista ejerce de administrador único de Producciones Deportivas Brunete, con la que facturaba a Atresmedia y pagaba al equipo de 'El Transistor' hasta el 30 de junio, fecha en la que decidió jubilarse en vez de esperar a la conclusión de la Eurocopa, tal y como esperaban sus compañeros de redacción.

José Ramón de la Morena junto a su último hijo. Foto: Instagram. 

La citada compañía se dedica, según el Registro Mercantil, a la "realización, comercialización y explotación de producciones periodísticas destinadas a los medios audiovisual, radiofónico, televisado, escrito o editorial".

Esta empresa es la matriz de Global Semichi, de la que el de Brunete es administrador único y que según el Registro Mercantil se dedica a "la adquisición, administración y gestión de patrimonio inmobiliario, cartera de valores e inversiones, compra y venta de edificios, locales comerciales terrenos o cualquier otro bien inmueble".

Ambas compañías están radicadas en la finca El Transistor, tres hectáreas de terreno que en 2006 le complicaron la vida de De la Morena porque el Ayuntamiento de su localidad natal, Brunete (Comunidad de Madrid), le abrió un expediente por "infracción urbanística grave" al conocer de unas obras que realizó en la que es su residencia habitual.

El empresario solventó la papeleta después de que el suelo fuese recalificado de rústico a urbanizable, pero de carácter industrial y no residencial. Este carácter, con la ley en la mano, solo permitiría a De la Morena a tener una vivienda de 98 metros cuadrados, sin embargo, en la finca de 34.718 metros cuadrados existe una superficie construida de casi 3.693 metros cuadrados.

La mayoría de ellos, se supone, los dedicaría el locutor a su trabajo a pesar de haberse jubilado del micrófono. Es decir, que quizás José Ramón de la Morena tiene los mayores estudios radiofónicos de Europa, amén de una veintena de propiedades en Brunete, Villamantilla y Estepona.

Solidaridad

El hombre que derrotó a García puso en marcha en 2004 la Fundación El larguero, actualmente denominada Fundación José Ramón de la Morena, con el objeto de "reivindicar y dinamizar todos los valores positivos que representa el deporte, como son: el trabajo en equipo, la solidaridad, la convivencia, la deportividad, la formación integral del individuo, el ocio, el entretenimiento y las relaciones entre culturas y países".

La Fundación, también domiciliada en la polémica finca de Brunete, colabora en tareas sociales en Perú, Madagascar o Pakistán y cuenta con una Escuela de Fútbol y otra deportiva, sitas en la misma localidad madrileña.

Una hija a la que le salpicó la polémica

José Ramón de la Morena tiene otros tres hijos de un matrimonio anterior. La más famosa de sus retoños es Lucía de la Morena, que trabajó en Dragados (filial de la ACS de Florentino Pérez) y desde 2013 lo hace en el departamento de proyectos estratégicos de la LFP, a la sombra de Javier Tebas.

Este fichaje levantó cierta polvareda por el tuit de Javier Clemente, enemistado con el de Brunete desde sus tiempos como seleccionador nacional. El técnico le hizo un reproche público a Tebas: "Claro, ¿cómo no vas a ir a 'El larguero' si lo tienes a huevo? No hay como dar trabajo a la familia del jefe. Los favores se pagan".

La guerra

De la Morena y García ahora se han reconciliado, dicen las malas lenguas que para evitar que se reabran unas guerras que han sido exprimidas por el mundo literario, el soberbio 'Buenas noches y saludos cordiales' de Vicente Ferrer Molina; el televisivo, la maltratada 'Reyes de la noche', que no ha sido renovada de forma incomprensible por Movistar; y el radiofónico, el exitoso podcast 'Saludos cordiales' que el ya consagrado Pablo Juanarena ha firmado con acierto para Radio Marca.

Ni a García ni a De la Morena les gusta que se repase demasiado un legado repleto de aciertos, una motivación que llevó al periodismo deportivo español a sus mayores cotas y que contribuyó a la regeneración en este mundo. Pero esta guerra dejó muchas sombras por sus brochazos de amarillismo, mala praxis y populismo.

Un periodista que trabajó en la redacción deportiva de la SER en los 90 explica que "De la Morena copió el endiosamiento de García y ese fue el origen del éxodo de Paco González y cincuenta miembros del equipo de Deportes de la SER a la COPE tras haber sufrido como 'El larguero' se llevaba loas de los directivos y se libraba de recortes mientras ellos eran los 'patitos feos' de la redacción". 

Eso sí, añade, "los 'patitos feos', pasados de frenada tras quedarse sin competidores de relieve, montaron shows en los que se insultó a anunciantes de su emisora. Y este hecho obligó a la SER a abrir expediente a uno de ellos después de haber participado en un especial en el que los miembros alardeaban de consumir bebidas alcohólicas en directo mientras entrevistaban a mujeres extranjeras con preguntas escasamente feministas". 

El adiós

José Ramón de la Morena cerró así su etapa en la primera línea del periodismo español: "Si quiero contártelo a ti el primero, que tal vez has llegado hoy de casualidad a esta casa, es porque llevas muchos años escuchándome. Hoy tenía que dar una respuesta a Onda Cero, que me había ofrecido renovar dos años. En el momento del ofrecimiento mis preocupaciones personales eran más profundas. Aquellos problemas del mes de diciembre se han resuelto. He tenido un hijo, que ha venido sano".

"No quiero cometer errores del pasado, cuando convertía las ganas en una obligación de estar en la élite. Ahora ya sé lo que es. Esta vida, la de periodista, es apasionante. Te quita cosas que cuestan más de lo que valen y tus hijos acaban por no valorar las cosas que se han encontrado hechas", aseguró.

De la Morena se reconoció "un privilegiado. Terminé siendo 'El larguero', de largar y no de portería. Ahora quiero cumplir otro sueño. Quiero recuperar los momentos perdidos. Ser dueño de lo que no he sido nunca, de mi tiempo. Voy a intentarlo. No dejo de ser periodista, como el que es torero o pintor. La radio es algo que se lleva muy dentro y que no me la podrán quitar".

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