24 de agosto de 2019
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EDICIÓN VERANO

Las principales cadenas cambian su forma de tratar las noticias deportivas ante la falta de su materia prima: las imágenes

Sin los derechos de transmisión de los partidos de fútbol, las televisiones agudizan el ingenio para captar a los jóvenes aficionados

España es un país futbolero hasta la médula, de eso no se puede dudar, que ha seguido de forma masiva los grandes eventos del mundo del balompié parando casi por completo la actividad en sus calles. En los medios tampoco había dudas de ello, Marca es el periódico más leído y tanto en la radio como la televisión los espacios deportivos aglutinan a muchos seguidores

Si hablamos precisamente de televisión esta temporada se ha dado un paradigma realmente curioso, esperado y que ha venido para quedarse. TVE, Atresmedia o Mediaset, los que vienen siendo los grandes grupos empresariales que acumulan la mayoría de los canales, han perdido su manantial, lo que da sentido a la televisión, y no es otra cosa que su gran materia prima: las imágenes.

Venimos de unos años donde las secciones deportivas ocupaban un gran minutaje dentro de las escaletas de los informativos. Desde que entraron en escena las nuevas televisiones la forma de contar el deporte cambió. Cuatro fue la avanzadilla y quien marcó la pauta con el exitoso programa de ‘Los Manolos’. Manu Carreño y Manolo Lama, dejando de lado su particular estilo comunicativo como presentadores (que es otro cantar), pusieron de moda un tipo de reportaje con mucho dinamismo audiovisual, gran presencia de música para crear ambiente, algo insólito hasta ese momento en una cadena nacional, y una importante postproducción de sus vídeos. En ellos era necesario mucho grafismo y una edición muy especializada que le diera un punto único. ‘Los Manolos’ fueron un referente hasta su disolución hace un par de años como pareja televisiva. Un producto de este medio que venía claramente heredado de los tiempos de Canal+. Algo que no es raro, ya que hay que recordar que Cuatro se crea tras la desaparición de Canal+ de la TDT. Un nuevo canal sustituía al anterior, pero ambos del grupo PRISA, aunque el que se marchó fuera gestionado por Sogecable.

La otra gran cadena nacida de las nuevas concesiones de Zapatero era La Sexta. El canal verde también ha tenido marcados espacios deportivos siempre comandados por mujeres por cierto. Un cambio llegó con la entrada de Josep Pedrerol en el esquema de la cadena, ya en esos instantes del grupo Atresmedia. También con pasado por cierto en Canal+. Pero lo que no queda no duda es que tenían y tienen una marcada forma de contar las cosas.

El Chiringuito de jugones lucha este año por atraer en los partidos de Champions a pesar de no tener derechos de imagen

Pues bien, ‘Los Manolos’, LaSexta Noticias, Jugones y por añadidura el resto espacios deportivos de los grandes canales nacionales si por algo se caracterizaban eran porque tenían a su disposición imágenes. Si no era por una cosa o por otra, siempre podían tirar de los derechos de emisión de La Liga (LFP), la Copa del Rey, la Champions League o la Liga Europa. Estos reportajes tenían sustancia porque había un buen elenco de imágenes para prepararlos. Pero ahora la cosa ha cambiado y mucho.

Con la entrada de capital extranjero a nuestro fútbol ha hecho que por un lado, el dinero que perciben los clubes españoles se multiplique. Pero por otro lado, ha propiciado que los derechos de emisión y por consecuente la propiedad de las imágenes cambie de manos. Hemos pasado de grandes conglomerados patrios que controlaban el mercado televisivo nacional a compañías extranjeras que no solo han comprado los derechos de La Liga española sino también la de otros campeonatos como el francés por ejemplo. Y esto que se lleva dando desde la última década y que ha transformado por completo la manera de ver el deporte rey solo es el principio de todo. Y ese que corre los rumores que gigantes tecnológicos como Amazon o Facebook (muy alejados del sector televisivo) podrían entrar en la puja en las siguientes subastas de los derechos de emisión de las grandes citas.

Todo esto ha propiciado que las televisiones generalistas se hayan quedado en paños menores. Es muy difícil elaborar un programa deportivo del que hemos hablado con anterioridad sin imágenes. Es como una sopa sin fideos o como una paella sin arroz. Pero no nos olvidemos que el show tiene que seguir, esto es una máxima en este negocio. ¿Y qué hacer?

Algunos han querido seguir haciendo lo mismo. Aumentado la postproducción, es decir, mucho más grafismo artificioso para entendernos, que haga paliar la falta de imágenes. Y luego también estirando al máximo los pocos segundos de los mejores momentos de los partidos que los servicios informativos tienen para cubrir el derecho a la información. Unos fragmentos que en algunos casos no salen gratis por cierto.

El giro de Antena 3

Sin embargo otros han dado carpetazo. Han decidido cambiar la forma de hacer los deportes, se han ido a temas secundarios. Una apuesta arriesgada que es digna de alabar. Es lo que hace Antena 3. Se acabó de dar bombo y platillo al show business del fútbol para los editores del espacio que presenta Manu Sánchez, los regates de Cristiano Ronaldo en un entrenamiento del Real Madrid o las chorradas varias que generan nuestro fútbol sin apenas valor informativo han dejado de salir. Ahora se centran en otras historias. Ahora parecen unos deportes más terrenales, mucho más cercanos y donde el ciudadano de a pie se puede reconocer.

Para que tengan plena constancia de lo que les hablo solo hace falta analizar dos de las ediciones de esta semana. El miércoles, por ejemplo, en un programa de unos 10 minutos se abrió con una curiosa historia vivida por unos ciclistas aficionados. Un grupo de amantes de la bicicleta se encontró una furgoneta parada en una peligrosa carretera poniéndoles en apuros a todos los usuarios de la vía. Una información que desde distintos prismas se extendió hasta los cinco minutos. La mitad de tiempo. Le siguió la muerte de un surfista en una piscina de olas de EEUU que perdió la vida a causa de “la ameba comecerebros”. Quien nos lo iba a decir, divulgación científica en los deportes en España. Y finalmente se terminó con deporte femenino con el record de la surfista Maya Gabeira que montó una ola de más de 20 metros en Portugal. Y ya para terminar, de forma casi residual en los últimos 30 segundos, sin enseñar ni un solo gol por cierto, se mencionaron los resultados de los equipos españoles en la Liga de Campeones. Nuevamente recalco, quién nos lo iba a decir hace un tiempo.

En los informativos también se reinventan para aumentar la duración de la información deportiva

Para que vean que no es una excepción, el jueves pasó algo parecido. Aunque si ven estos deportes podrán comprobar que este es el nuevo enfoque, que va a crear un estilo claro está. Como les decía, el jueves abrieron con el complicado rescate de Abrahán Martínez, un joven alicantino que practica uno de los deportes de riesgo más difíciles que hay, el salto base. Más de 4 minutos para conocer todos los entresijos de esta historia humana.

Estos son dos ejemplos que nos hacen recordar aspectos que aprendimos en la facultad. Y postulados que son el nuevo mantra entre los gurús de la comunicación en las redacciones. Unos postulados, que a mi entender, no están para nada equivocados y son todo un acierto. Y esos son la vertiente humana de la noticia, que el espectador se pueda poner en el lugar del protagonista, la capacidad de superación, sucesos que gustan a la gente puesto que la realidad supera a la ficción.

Parece que los tiempos donde los espacios informativos del mundo deporte, que por ende eran sólo fútbol, han dejado para otra vida las filigranas, las tonterías que generaba el circo. Eran historias donde los contenidos eran superfluos ya que no contaban nada. Unos deportes que eran totalmente quebradizos en la memoria del espectador. Las cadenas han dejado de promocionar eventos deportivos que ni les van ni les vienen, competiciones de las que no pueden sacar ni un solo rédito económico. Un ingenio que además es muy barato. Un presupuesto que recae en el periodista, una buena noticia para la profesión.

Y como reflexión final solo quedan unas preguntas, ¿el dinero lo es todo? ¿Se olvidará el ciudadano de a pie (ese que no es apasionado) del fútbol? ¿Lo acabaran pagando los clubes viendo como el deporte rey se convierte en una práctica de la élite donde hay que pagar para todo? ¿Se vaciaran los estadios puesto que el fútbol ya no interese? ¿Dónde vamos a parar? Sólo el tiempo lo dirá, mientras tanto bendito ingenio de los profesionales de Antena 3. Sigan así. Yo les apoyo.

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