22 de agosto de 2019
|
Buscar
EDICIÓN VERANO

La última polémica es una más en la larga historia del Ente Público en cuanto al "lavado de cara" de los líderes políticos

La televisión pública sigue en el ojo del huracán tras la entrevista al independentista catalán encarcelado Oriol Junqueras

En España no cambiamos, somos animales de costumbres, y eso lo demostramos esté quien esté en el gobierno. Esta semana hemos vivido un nuevo episodio que mancha la imagen pública de un referente nacional y que para espectadores neutrales y que no quieren tomar partido sigue siendo un bochorno. La televisión pública, TVE, sigue siendo para algunos una herramienta política, la cual no debe ser así. Esta nueva entrega en cuanto a confrontación política se refiere es la entrevista realizada en prisión a Oriol Junqueras. Un ejercicio de periodismo que tanto ha criticado el jefe de la oposición Pablo Casado.

Para entender este acontecimiento hay que hacer un breve recorrido de lo que ha pasado en el ente público en los últimos meses, lo que ha pasado en el famoso “Pirulí” desde que Pedro Sánchez accedió a la Moncloa. Aunque si bien es cierto también conviene recordar lo que ha pasado en los últimos años en RTVE.

Los años de Urdaci

Los tiempos más negros en TVE fueron sin duda alguna los que se vivieron con José María Aznar como jefe del ejecutivo sobre todo en la última parte de su mandato. Entonces era José Antonio Sánchez el presidente de la corporación y Alfredo Urdaci era el jefe de informativos. Fueron esos años donde el ente público recibió denuncias de manipulación. Comisiones Obreras vio como el juez le dio la razón y el propio Urdaci fue el encargado de hacer la pertinente rectificación. Fue aquella donde el mencionado texto se leyó a una velocidad asombrosa y se refirió al sindicato como “Ce Ce O O”. Siendo muy rara esta lectura de las siglas en televisión. También fueron muy sonadas las prácticas de manipulación que tuvieron que ver con los atentados del 11-M. Muchos medios internacionales recriminaron la conducta de TVE por la ocultación de la verdad por el escenario de elecciones que había tan solo cuatro días después.

La TVE de Zapatero

 Con la victoria de Zapatero en el año 2004, hubo cambios en la casa. Fran Llorente tomaba el testigo de Urdaci al frente de los servicios informativos y Lorenzo Milá sería el encargado de presentar el telediario de la noche. Uno de los empeños del presidente del gobierno era conseguir una cierta paz en RTVE y que gozase de una cierta estabilidad. El objetivo era que si se hablaba de la tele pública fuera por algo positivo.

Y realmente Llorente lo consiguió. Bajo su mandato los informativos recibieron más de 200 premios internacionales alabando su forma de contar lo que pasa en España y en el mundo. Entre ellos destaca el de “Mejor informativo” recibido en 2009 por la TV News Awards, un reconocimiento que no es nada fácil. Fueron unos años donde TVE tenía a prestigiosos periodistas detrás de sus principales programas. Además del ya nombrado Lorenzo Milá, Pepa Bueno estuvo al frente de “Los Desayunos de TVE”, Ana Pastor se erigió como una profesional de raza con el espacio de debates “59 segundos” y personas más anónimas por entonces también dejaban su sello. Fue el caso de tipos como Carlos del Amor, que siempre nosalegraba el ánimo con sus increíbles piezas de corte cultural.

Lorenzo Milá y Fran Llorente

Fueron años donde la televisión pública hacía un producto de calidad, siempre recordaremos “Tengo una pregunta para usted”. TVE nos dio la oportunidad de preguntar a nuestros políticos sobre la actualidad siendo ciudadanos anónimos. Allí quedaron en la retina, el desconocimiento de Zapatero sobre cuánto cuesta un café, la respuesta de Carod Rovira a un espectador que lo llamó José Luis, cuando él era “Josep LLuis aquí y en la China Popular”. Un programa de éxito que por el que también pasó Luis Aragonés, y no le fue fácil, ya que por aquel momento vivía su etapa más dura al frente de la selección y tuvo que explicar en repetidas ocasionas la razón de prescindir de Raúl González en el combinado nacional.

La radio también vivió años dorados, fueron tiempos donde RNE también podía competir con el resto de cadenas. Juan Ramón Lucas era uno de sus locutores estrella, Toni Garrido nos cautivaba las tardes con su increíble voz. E incluso había rienda suelta para la experimentación, ya que en esos años Javier Gallego iniciaba su andadura en Radio 3 con un tipo de radio que nunca habíamos escuchado como era “Carne Cruda”.

Javier Gallego

También fueron buenos años por otros motivos, la ficción vivía momentos pletóricos. ‘Cuéntame’ se estabilizó como un producto que unía a los españoles, entraban formatos muy populares como ‘La República’, ‘Isabel’ o ‘Desaparecida’. Además fue en esta etapa donde TVE dejó de tener publicidad, un movimiento arriesgado porqué dejó muy tocado al ente en cuanto a presupuesto pero que permitió un mayor reparto publicitario entre los demás grupos audiovisuales. Esto hizo que el resto de cadenas pudieran sobrevivir y que hubiera un mayor pluralismo informativo.

Y llegó Rajoy

Con la victoria aplastante de Rajoy todo saltó por los aires, Leopoldo González Echenique, el nuevo presidente de RTVE, cesó a Llorente y puso a Julio Somoano que venía de Telemadrid. Mientras que Milá se fue de corresponsal primero a Washington y luego a Roma. También volaron muchos de los grandes rostros: David Cantero, Pepa Bueno, Toni Garrido, Javier Gallego, Lucas, Ana Pastor…

Con Echenique y Somoano al frente de la televisión, testigo que continuaron José Antonio Sánchez que volvía tras su presidencia en los tiempos de Aznar y Álvarez Gundín capitaneando los informativos, se volvió a una época de declive. Aunque si bien es cierto que términos de audiencia los informativos han seguido marchando por una buena senda, la calidad ha bajado mucho y eran unos noticiarios sin alma. Por no hablar que durante los más de 5 años, TVE ha vuelto a ser señalada por la ocultación de información y por manipulación en repetidas ocasiones. Denuncias que incluso ha hecho suyas el Comité de Informativos.

Así nos plantamos en los hechos que han venido sucediendo en los últimos meses. Una de las primeras tareas de Pedro Sánchez al frente del gobierno no fue otra que reformar la radio televisión pública. Algo que no estuvo exento de movimientos extraños, en un primer momento el elegido para estar al frente fue Andrés Gil que venía del eldiario.es, pero la marabunta de informaciones entorno a su pasado y sesgo le hicieron renunciar. El nuevo candidato

era el director de Radio 3 Tomás Fernando Flores. Aunque entre las distintas familias de la izquierda este nombre no gustaba puesto que había sido el verdugo de que Javier Gallego y su “Carne Cruda” no siguieran en RNE, todo parecía indicar que él se convertiría en el nuevo presidente. Sin embargo, un error en la votación en el Congreso de los Diputados hacía que la nueva cúpula no saliera adelante. Ante esto en un movimiento parlamentario, PSOE y Podemos hicieron posible que Rosa María Mateos se convirtiera en la administradora única. Una periodista, por cierto, que tiene una gran experiencia, no se me ocurre a nadie mejor que ella para estar al frente de RTVE. Una solución provisional mientras que se convoca un concurso público para elegir al nuevo presidente.

Rosa María Mateo

Lleva muy poco Mateo, pero la cantidad de cosas que han sucedido en las últimas semanas han parecido años. Los cambios estructurales han sido las primeras medidas en su mandato. Algo lógico cuando alguien toma los mandos de la casa, algo que también han hecho todos sus predecesores. Pues bien, muchos se ha hablado sobre esto y algunos han denominado estos cambios como “purgas”. Otra de las decisiones de calado ha sido la eliminación de la2 noticias, un espacio residual y con muchos altibajos en los últimos años. El siguiente lio en el que se metía la administradora única era su comparecencia en el Congreso, donde atacó a algunos diputados que dijeron de ella que era partidista. Mateos defendió como nadie su independencia “como ciudadana” y dijo representar a todos los españoles. Un alegato contra los políticos digno de guardar en las hemerotecas. Un discurso que seguro molestó algún representante del PP.

La entrevista de Junqueras

Y con esto llegamos al último eslabón de acontecimientos, la entrevista que les comentaba en el inicio al líder de ERC Oriol Junqueras. El político, que está en prisión por el proces, fue entrevistado por escrito para el programa de ‘Informe Semanal’ por el aniversario de 1-O y las efemérides que se avecinan por la proclamación de la república catalana el pasado 23 de octubre de 2017. Algo que precipitó la convocatoria del famoso artículo 155.

Una entrevista que está de candente actualidad y que ha sido criticada tanto por Casado como por Rivera. Lo extraño, es que no se ha criticado el contenido (que cabría esperar) sino el hecho de haber sido entrevistado. Decían que esta entrevista no tenía cabida porque Junqueras es “un golpista”. Como profesional de la información, muchos pensaran los mismo que yo en la casa, creo que las entrevistas se deben de realizar por motivos informativos. Dejen que los periodistas pregunten y luego critiquen.

Hay cientos de entrevistas incómodas que se han emitido. Jordi Évole ha sido un especialista en esto, por su programa han pasado Maduro, el etarra Iñaki Rekarte o el comisario Villarejo. Ya me hubiera gustado que estas interviús se hubieran hecho en la tele pública. Y algún momento se hizo, solo hay que recordar cuando Quintero charló en prisión con Rafael Escobedo. Yo mismo, como muchos periodistas nos gustan los desafíos, si pudiéramos entrevistar a Hitler sería un puntazo, más allá de lo que dijera… Solo digo eso.

Al hilo de lo está sucediendo en TVE, Eduardo Inda (director de OK Diario) hablaba estos días en una de sus múltiples intervenciones en televisión, esta vez en Intereconomía. Inda apelaba al futuro incierto que tiene el ente y al poco éxito de los servicios informativos porque la redacción está tomada supuestamente por los afines de Podemos. Este diagnóstico para mi es ciertamente equivocado, la pérdida de audiencia de los telediarios en TVE se debe a múltiples factores.

En primer lugar, la falta de personalidad de los informativos. Hace mucho tiempo que los presentadores de La1 no tienen sello propio, a pesar de las críticas Urdaci lo tenía, Milá como no, Pepa Bueno alucinante. Falta un rostro que cautive, que llene la pantalla. Esto es algo importante que TVE no tiene y que las demás cadenas generalistas sí que tienen y que lo potencian.

Pepa Bueno

Por otro lado, también hay que destacar el lenguaje audiovisual que tienen los informativos. Dicho a grosso modo, al telediario le falta una mano de pintura. Una actualización de cómo contar las cosas. En los últimos años, con la llegada de las redes sociales, con la abundancia de videos en Internet en youtube por ejemplo, o la información tan concentrada que se ve, los informativos siguen anquilosados en la manera de hacerlos respecto a hace 10 o 15 años.

Y por último, la densidad. Si nos fijamos cada día tenemos mucho menos tiempo para informarnos y por el contrario cada día hay más competencia. Por la supresión de la publicidad TVE se vio obligada a hacer Telediarios de casi una hora. Cuando el resto de las cadenas los hacen en torno a los 20 minutos o media hora. Así es muy difícil competir en cuanto a ritmo.

En cuanto a aspectos positivo, TVE puede dar mucha batalla. Tiene los mejores profesionales, la mejor plantilla y es la cadena que cuenta con más medios. Así pues, ¿cuál es el problema? Pues los que denunció Rosa María Mateos hace un par de semanas en el Congreso. Lo politizado que está la institución y el intervencionismo que hacen los que poco saben de televisión. Dejemos que profesionales la gestionen en base a su conocimiento y experiencia. Hubo un tiempo, con Fran Llorente, Carmen Caffarel o Alberto Oliart donde fue posible. Rosa María Mateos ha cogido una buena senda, esperemos que la elección de un presidente por concurso pública sea una buena idea. Esperemos que los dejen trabajar. 

COMPARTIR: