
Los aranceles de Donald Trump: Las consecuencias para España en su batalla comercial
Los sectores más afectados en España por estas medidas serán el automovilístico, el de combustible y el agroalimentario
La 'guerra' comercial de aranceles iniciada por Donald Trump es uno de los principales problemas actuales a nivel global. Para comprender esta situación, primero debemos aclarar qué son los aranceles.
Los aranceles son impuestos que se aplican a determinados productos importados en el momento en que entran a un país. Su objetivo principal es proteger la industria nacional, en este caso, la de Estados Unidos. De este modo, los productos nacionales resultan más baratos para los compradores, por lo que, en principio, verán incrementados los ingresos.
Sin embargo, la política comercial 'agresiva' de Donald Trump responde a dos razones fundamentales. En primer lugar, su estrategia "America First", que prioriza los intereses económicos de Estados Unidos. A través del proteccionismo económico, busca fortalecer la industria estadounidense y reducir el déficit comercial.
La segunda razón, y la más relevante, es la enorme deuda pública del país, de 35 billones de dólares. De ella, un 31% (aproximadamente 7,6 billones) debe refinanciarse en un año. En este contexto, los aranceles se convierten en una estrategia clave para generar ingresos adicionales que faciliten la refinanciación de la deuda.
No obstante, la verdadera utilidad de estos aranceles va más allá: actúan como un mecanismo para inducir una ralentización en la economía estadounidense. Es decir, una recesión. Esto obligaría a la Reserva Federal (FED) a reducir los tipos de interés mediante una política monetaria expansiva. Lo que, a su vez, disminuiría el costo de refinanciación y el pago de la deuda previamente mencionada.

Si bien esta estrategia puede beneficiar a la administración de Trump, también representa un arma de doble filo para los estadounidenses.
El aumento de los aranceles encarece los productos importados, generando presiones inflacionarias. Esto podría derivar en la temida estanflación, una situación económica en la que coexisten una inflación elevada, un estancamiento del crecimiento económico y un alto desempleo. Esta combinación pondría a la FED en una situación complicada. Tendría que elegir entre combatir la inflación subiendo los tipos de interés o estimular la inversión reduciéndolos.
En definitiva, Trump utiliza los aranceles como una herramienta para corregir una deuda pública que, según él, se debe al despilfarro de administraciones anteriores. Además, los emplea como medida de contraataque frente a lo que considera un constante aprovechamiento de otros países en términos comerciales con Estados Unidos.
Cómo afecta a España la 'guerra' comercial de Trump
En España, los sectores más afectados por estas medidas serían el automovilístico, el de combustibles y el agroalimentario. Los aranceles se aplicarían con un 10% a nivel global, aumentando a 20% para la Unión Europea, 34% para China, 46% para Vietnam y un 49% para Camboya.
Empresas con cadenas de producción en estos países, como Nike y GAP, ya han experimentado grandes caídas en bolsa.

Por otro lado, en esta nueva situación los sectores más beneficiados serían los defensivos, como es habitual en escenarios de recesión.
La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, ha estimado que la guerra comercial podría reducir en 121 billones de dólares el PIB de la Eurozona. Esto equivaldría a una contracción del 0.8%.
Aún más preocupantes son las declaraciones del Banco Mundial, que advierten que los aranceles podrían reducir el crecimiento global del 2,7% al 2,4%. Esto significaría un retroceso tras décadas de crecimiento sostenido.
En última instancia, el mayor perjudicado de toda esta situación será el consumidor final. En definitiva, se reafirma la enorme influencia y hegemonía que aún conserva la economía estadounidense.
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