02 de marzo de 2024
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FIN DE SEMANA

La empresa del Grupo Dibea ha cerrado sus clínicas en toda España por problemas económicos y ahora recibe cientos de reclamaciones de clientes

Polémico fin Centros Estética Ideal: Tratamientos populares a medias y 600 desempleados

Los centros de estética Ideal cierran por problemas económicos.
Los centros de estética Ideal cierran por problemas económicos. / Foto: Instagram Centros Ideal
La pasada semana, los Centros Ideal cerraron definitivamente y de manera repentina en todo el territorio nacional, al igual que muchas otras pertenecientes al Grupo Dibea. Como indica la empresa en un comunicado, el cese de la actividad se debe a problemas económicos que se arrastran desde la pandemia sin que hayan podido subsanarse. El cierre de las empresas ha afectado a 600 trabajadores, así como a algunos clientes que se encontraban recibiendo tratamientos estéticos.

El cierre repentino de los Centros Ideal ha dejado a 600 empleados afectados, así como a multitud de clientes que recibían tratamiento en los mismos. Grupo Dibea, al que pertenecen estas clínicas, comunicó el domingo 17 que cerraría todos sus centros de trabajo el lunes siguiente.

Poco después, como indicó EFE, también trasmitió a los trabajadores de Teambeauty SL, una de las empresas que lo integran, su intención de presentar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para extinguir todos los contratos y cesar su actividad. Según la Confederación Sindical de Comisiones Obreras (CCOO), en torno a 600 trabajadores están afectados por la suspensión de los Centros Ideal y otras de las empresas que también cierran: Idealiño, Teambeauty SL, Artaco, Salud y Belleza SL, Dibea Estetic, CA Estética SL y Centros de Depilación Laser Ideal SL, entre otras.

 
 
 
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Debido a la situación económica que llevamos atravesando desde la pandemia, y a pesar de nuestros esfuerzos y de todo nuestro equipo durante todo este tiempo, nos vemos legalmente obligados a proceder al cierre de nuestros centros propios”, expresaba el equipo directivo de Centros Ideal en un comunicado de su página web.

Además, la empresa manifestó sus continuos intentos de mantenerse a flote: “Hemos intentado solucionar esta situación mediante distintas vías, poniendo en práctica todas las medidas que estaban a nuestro alcance, con la finalidad de seguir con la dinámica de la empresa. Pero, por desgracia, no ha sido posible”.

 
 
 
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Sus centros, que se definen en las redes sociales como especialistas en depilación láser, medicina estética y avanzada, en España e Italia, ofrecían servicios de depilación, hidrolimpieza facial, “maderoterapia”, aumento de labios o tratamientos de “Dermopen”, entre muchos otros.

Como indica la propia empresa, actualmente se encuentran en un proceso de negociación para la redirección de los clientes con tratamientos pendientes y piden la colaboración de los usuarios para afrontar el problema lo mejor posible: “Por encima de todo, sentimos todos los inconvenientes que nuestra situación acarrea. A la vez que pedimos vuestra comprensión, dado que hemos llegado a ella abocados por los acontecimientos que afectan a la economía y, muy especialmente, por la restricción del crédito bancario”.

Cientos de reclamaciones

“Nuestros centros nacieron del sueño de acercar la medicina estética a los consumidores, a través de tratamientos de calidad a buen precio. Y para ello, hemos contado con GRANDES PROFESIONALES que, cada día, han puesto de su parte para que así fuese”, explican. “Pero lamentablemente nuestro recorrido ha llegado a su fin, teniendo que cerrar definitivamente todos los centros propios de la marca”, concluían desde Centros Ideal.

Ahora, la Asociación Española de Consumidores (Asescon) señala que han sido cientos las consultas realizadas a la organización para conocer por parte de los consumidores sus derechos y obligaciones al respecto, tras abrir esta una Campaña de Reclamaciones.

En este sentido, explican que existen dos tipos de reclamaciones: por un lado, las de usuarios que tienen pagado el servicio por adelantado y se han quedado sin la prestación de parte o de todo lo contratado. En estos casos, “se hará reclamación a la empresa hasta que no se sepa realmente si entra en concurso de acreedores, teniendo en este caso que acudir éstos dentro del listado de acreedores una vez que se comunique en el Boletín Oficial del Estado”, indican.

 
 
 
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Por otro lado, están los consumidores que tienen un contrato de financiación accesorio al contrato principal de prestación de servicios. En estos casos, “la reclamación también va para la entidad financiera con el fin de paralizar dichos préstamos conforme a la legislación vigente al tratarse de créditos vinculados a los tratamientos contratados”. 

Por su parte, la asociación de consumidores Facua también señaló que los clientes afectados por el cierre de las clínicas “tienen derecho al reembolso del importe de los tratamientos que hayan pagado y no vayan a recibir”, al igual que a “exigir la cancelación de las posibles financiaciones vinculadas y la paralización de los cobros”.

Recomendación de la OCU

Ante la situación generada por el cierre de las clínicas Ideal, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha dado a conocer sus recomendaciones para los usuarios que se vean afectados por tratamientos incompletos. Así mismo, la OCU subraya la relevancia de que el cierre de estos centros repartidos en buena parte del territorio nacional viene a sumarse a las desapariciones repentinas de otras clínicas o centros de estética.

En un comunicado explican que "de la noche a la mañana los usuarios se encuentran con las puertas cerradas y los tratamientos, en algunos casos ya comenzados y pagados, a medias". Es por ello que la organización sin ánimo de lucro recomienda recopilar y guardar toda la documentación que demuestre la vinculación con la clínica o el prestador de servicio: desde publicidad y folletos a contratos, facturas, presupuestos.

Así mismo, aconseja ponerse en contacto con la clínica, presentando una reclamación por escrito, dejando así constancia de que no se ha cumplido el contrato y reclamando la finalización del tratamiento. Si la clínica está cerrada, es necesario dirigirse al domicilio social de la empresa que conste en su página web y en el Registro Mercantil.

Por su parte, la OCU también indica que se debe reclamar ante los Servicios de Consumo los posibles perjuicios que el cierre haya podido ocasionarles, tales como no finalizar el tratamiento o la pérdida del dinero adelantado. En el caso de haber sufrido una mala praxis, lo adecuado es presentar una reclamación ante las Autoridades Sanitarias de la comunidad autónoma.

Finalmente, si se hubiera solicitado un crédito vinculado al contrato de servicio firmado con la clínica, el usuario deberá dirigirse por escrito y de forma fehaciente al departamento o servicio de atención al cliente de la entidad financiera donde tuvieran el crédito, para solicitar su anulación por no haberse prestado el servicio. Como expresa la organización española, al no cumplirse lo pactado, ese crédito deja de ser exigible.

OCU reafirma la importancia de garantizar que las peticiones que haga el consumidor o la reclamación dirigida al establecimiento se comuniquen de manera fehaciente.

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