14 de junio de 2021
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FIN DE SEMANA

Este conocido criminal fetichista tenía un extraña obsesión por los zapatos

El Estado de Oregon no olvida la cruenta historia de Jerry Brudos, el conocido 'asesino de los tacones'

/ Imagen de un film sobre Brudos
Jerry Brudos, conocido como el "Asesino de los tacones", fue condenado a tres cadenas perpetuas por los crímenes que cometió en los años sesenta del siglo pasado. Cumplió 37 años de condena y fue uno de los asesinos que más tiempo estuvo encerrado en la prisión del estado norteamericano de Oregón.

Jerome Henry Brudos, más conocido como “The Lust Killer” (El asesino de la lujuria) o “The Shoe Fetish Slayer” (El asesino fetichista de los zapatos) asesinó a cuatro mujeres entre 1968 y 1969. 

Nació el 31 de enero de 1939 en el estado de Dakota del Sur, en un núcleo familiar inestable y problemático. La relación con su dominante madre fue nociva para Jerome 'Jerry',  maltratado física y psicológicamente por ella. Brudos era el pequeño de dos hermanos y su madre, obsesionada con tener una niña, pagó con él su frustración. Tras numerosas mudanzas, la familia se asentó finalmente en Oregón. En aquel entonces, Jerry tenía 12 años.

Jerry Brudos durante su infancia

Desde niño Brudos sentía fascinación por los zapatos de tacón alto y según se hacía mayor su obsesión por ellos también crecía. Tal eran su fetiche, que en el colegio intentó robarle los tacones a su profesora. Durante su adolescencia, descubrió su pasión por la ropa interior. Así que en ocasiones, Jerry robaba prendas íntimas a sus vecinas para masturbarse lo que le llevó a finalizar esa etapa de la adolescencia recibiendo psicoterapia. A pesar de que fantaseaba con la violación, la dominación a las mujeres y también con el sufrimiento, su fetiche seguirían siendo los zapatos de tacón.

Carrera criminal 

En 1961 contrajo matrimonio con Darcie, una joven de 17 años con la que tuvo dos hijos. Siete años después de su boda, el asesino en serie comenzó su carrera criminal manteniéndose en activo hasta 1969. Sus víctimas eran mujeres jóvenes, la primera fue Linda Slawson, de 19 años, una vendedora. En enero de 1968, Linda acudió a la casa de Brudos con la idea de hacer una venta y él aprovechó la ocasión para llevársela al sótano donde la golpeó y la estranguló.

Mientras el asesino llevaba a cabo su crimen, su familia -mujer e hijos-  que se encontraba en la casa, no sospechó nada. Después de asesinarla, la vistió con ropa de mujer y con zapatos de tacón y la fotografió. Finalmente tiró su cuerpo al río Willamette, que fue encontrado por las autoridades policiales. 

Con las demás víctimas utilizó el mismo modus operandi. Todas ellas fueron mujeres jóvenes asesinadas brutalmente.  Las secuestraba en lugares públicos para después llevarlas a su garaje donde cometía las atrocidades. Después de acabar con la vida de las mujeres, el criminal se ponía unos zapatos de tacón y se masturbaba. Durante el registro policial de la vivienda, las autoridades encontraron numerosas fotografías de las víctimas, así como su colección de zapatos y de ropa interior. Este proceder obsesivo originó que no pocos investigadores mostraran interés por estudiar el comportamiento de Brudos. 

Según declaró la mujer de Brudos durante el interrogatorio policial por las investigaciones de los crímenes cometidos por su marido, Jerry la obligaba a hacer las tareas del hogar sin ropa y con tacones. 

Darcie, mujer de Jerry Brudos

Durante el juicio, el asesino no reconoció los crímenes como propios declarándose inocente y asegurando que se trataba de una enfermedad mental. Sin embargo, los psicólogos concluyeron que no se trataba de una demencia sino de una dura infancia marcada por los maltratos de su madre.  Finalmente, Brudos se declaró culpable de tres de los cuatro homicidios que se le atribuyen, pero no se le pudo condenar por su último asesinato porque el cuerpo de la joven nunca se encontró. El "Asesino de los tacones" fue sentenciado a tres cadenas perpetuas.

Su vida en la cárcel

Jerry Brudos fue un preso modelo dentro de la Penitenciaría Estatal de Oregón, participó activamente en numerosas labores dentro de prisión y su comportamiento fue ejemplar. Sin embargo, nunca se arrepintió de haber cometido los crímenes. Además, durante los años que estuvo en la cárcel siguió coleccionando revistas de zapatos de tacón aunque aseguraba no constituir ya ningún peligro para la sociedad  lo que le llevó a pedir en diferentes ocasiones  la libertad condicional. Sin embargo, siempre fue denegada.

El asesino en serie en los últimos años de su vida

Brudos, a lo largo de su condena, concedió diversas entrevistas a psicólogos, investigadores y también a periodistas que se interesaron por descubrir su historia. El 28 de marzo de 2006 falleció por causas naturales en su celda, según los funcionarios de la prisión. El hoy conocido como 'Asesino de los tacones de aguja', pasó 37 años de su vida encerrado y es considerado uno de los asesinos que más tiempo ha estado encarcelado en el Estado de Oregón. 

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