22 de mayo de 2019
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FIN DE SEMANA

Declaran ante la jueza de Instrucción 9 de Málaga el hombre que hizo la prospección y el maquinista que realizó la zanja

El pocero insiste en que dejó tapado el agujero por el que cayó Julen con una piedra y tierra pero no lo dejó sellado porque no le pagaron

El pocero de Totalán durante una entrevista.
El pocero de Totalán durante una entrevista.
El Juzgado de Instrucción número 9 de Málaga, que lleva el caso por la muerte de Julen, niño de dos años que fue rescatado sin vida en un pozo de Totalán, ha tomado declaración el día martes 12 de marzo como testigo a Antonio Sánchez, el empresario que hizo esa perforación, quien ha ratificado que tapó el agujero con una piedra de grandes dimensiones, 15 kilos, y arena. Sin embargo, no lo selló porque "no era preceptivo al no encontrarse agua".

A su llegada a la Ciudad de la Justicia para declarar como testigo, Antonio Sánchez ha dicho a los periodistas que iba a declarar "igual" que cuando fue requerido para comparecer ante la Guardia Civil tras el accidente para que explicara cómo había hecho el pozo. "No tengo otra historia", ha manifestado.

El pocero ha explicado que cuando volvió a la parcela, ya tras la caída del pequeño, comprobó que habían rebajado la zona y ya no estaba la piedra, insistiendo a la salida de los juzgados en que "lo tapé todo muy bien y todo fue perfecto, lo que pasa es que luego han hecho una zanja". Sin embargo, en su declaración judicial dijo que no lo selló porque "no era preceptivo al no encontrarse agua". Este sondeo lo realizó el 17 de diciembre y añadió que "no lo iba a sellar porque no me lo iban a pagar. Nadie paga por sellar un pozo en desuso".

El pocero ha estado acompañado por un abogado que lo asesora, Javier Rodríguez, y ambos han explicado que los pozos que no tienen utilidad por no tener agua no se sellan, lo que sí se hizo en otras perforaciones existentes en la parcela. Así explicó que entubó con una tubería de pvc y selló otra prospección, donde sí encontró 300 litros de agua, aunque advirtió que este pozo "tenía un uso limitado". Sánchez explicó que acordó verbalmente un precio de 12 euros por metro de perforación si no encontraban agua y 27 en caso de hallarla. Serrano le habría entregado 2.000 euros a cuenta y habría dejado sin pagar 3.993 euros restantes.

También han explicado cómo se realizan estas perforaciones y que cuando se ve que un pozo no tiene agua se retira la boquilla de hierro que se pone en los primeros momentos para evitar que la tierra caiga de nuevo y que al retirarla se hace como un hundimiento de tierra, que deja como un cráter, sobre el que se puso la piedra, que según sus declaraciones pesaba 15 kilos.


Antonio Sánchez, con camisa a cuadros. /Europa Press

Este martes han declarado también como testigos la persona que realizó luego una zanja junto al talud, el operario Mario Hidalgo, que limita el pozo y un obrero que trabajó en la zona, quienes, según las fuentes consultadas, han mantenido lo que ya manifestaron en su momento ante la Guardia Civil. Este operario y su ayudante dijeron no recordar la piedra a la que hizo referencia el pocero que taponaba el pozo.

Estas comparecencias fueron solicitadas por la Fiscalía junto con la declaración como investigado del dueño de la finca, David Serrano; y de otros testigos, como los padres del pequeño, la pareja del propietario de la parcela o unos senderistas que acudieron al lugar tras el accidente, quienes ya han comparecido. Para este miércoles está prevista la declaración de guardias civiles que intervinieron y de los agentes que llegaron primero al lugar; así como la de Ángel García Vidal, ingeniero al frente de las obras que se realizaron para el rescate del niño.

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