27 de mayo de 2022
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FIN DE SEMANA

Pedro Nieva, presunto autor intelectual, descubrió que su mujer y el concejal de IU mantenían una relación meses antes de encargar el asesinato

Comienza el juicio por el crimen de Javier Ardines: Una historia de sexo, celos y traición

Javier Ardines.
Javier Ardines.
La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Oviedo acoge desde este martes el juicio por el crimen de Javier Ardines, concejal de Izquierda Unida, cuyo cuerpo sin vida fue hallado el 16 de agosto de 2018 en Belmonte de Pría, en Llanes. Daba entonces comienzo una ardua investigación que se prolongó durante seis meses bajo el más estricto hermetismo y que sacó a la luz una compleja trama de celos y venganza. Los cuatro acusados se enfrentan ahora a penas de 25 años de prisión.

El asesinato del concejal de IU Javier Ardines sienta en el banquillo desde este martes a los cuatro acusados del crimen. El supuesto inductor del crimen, Pedro Nieva Abaigar, los dos sicarios que supuestamente ejecutaron el plan, Djillali Benatia y Maamar Kelii, y el amigo que los puso en contacto, Jesús Muguruza, afrontan penas de 25 años de cárcel acusados de la muerte violenta del edil en agosto de 2018.

El pasado viernes arrancaba en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Oviedo la selección del jurado popular, cuatro cuatro mujeres y cinco hombres que deberán dilucidar si los acusados son o no culpables.

Una investigación compleja 

El hallazgo del cuerpo sin vida de Javier Ardines en la pequeña localidad de Belmonte de Pría, en el concejo asturiano de Llanes, el 16 de agosto de 2018, supuso el comienzo de una compleja investigación que se prolongó durante seis meses bajo el más estricto hermetismo y que sacó a la luz una compleja trama de celos y venganza. 

Según el auto de hechos justiciables, Pedro Nieva, casado con Katia Blanco, prima de la mujer de Ardines, descubrió en diciembre de 2017 que su esposa y el concejal mantenían una relación sentimental. Desde ese momento, "con el fin de controlar" a Katia y "ante el temor de que esta tuviera algún otro encuentro sexual con el fallecido", visitó "tiendas online de venta de objetos de videovigilancia encubierta, micrófonos, dispositivos de vigilancia y de seguimiento para vehículos y otras destinadas a la realización de pruebas de ADN para determinar la paternidad". Incapaz de controlar los celos que sentía, en julio de 2018, Nieva "tomó la decisión de acabar con la vida" del concejal.

Pedro Nieva y su mujer, Katia. 

Para ello, supuestamente, le pidió a Jesús Muguruza que buscase a alguien que pudiera llevar a cabo el asesinato, planteando este el encargo a Djillali Benatia. Una vez acordado el precio, 25.000 euros, el argelino decidió actuar junto a su compatriota Maamar Kelii.

Unos meses después, llevan a cabo su plan. Javier Ardines sale, dirección al trabajo, por la estrecha carretera de acceso a su casa,  pero se topa con tres vallas de obra que le bloquean el paso. Al salir de su vehículo para quitarlas, le asaltan, tal y como narran los propios sicarios en el podcast 'A sangre fría', que publica El Confidencial. 

"Este hombre se acerca con un espray de pimienta y trata de arrojárselo a los ojos. Pero falla. Ardines se protege con una de las vallas a modo de escudo. Pero en cuanto ve aparecer a un segundo sicario con un bate de béisbol, la arroja y huye. Ellos le persiguen hasta que consiguen derribarlo. Le golpean y al final Ardines fallece por asfixia".

Meses después del suceso, Pedro, presunto autor intelectual del crimen, es detenido tras una ardua investigación en la que el análisis de su teléfono móvil resulta crucial. Su defensa sostiene la confianza en que su cliente será absuelto, algo que deberá dilucidar el jurado popular durante las 18 sesiones que está previsto dure el juicio. 

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