22 de octubre de 2020
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FIN DE SEMANA

La joven de 21 años pasó desapercibida para los asistentes madrileños durante un mes acudiendo a comedores sociales y viviendo en la calle

Caso Estela Romero: Los Servicios Sociales fallan en los protocolos de búsqueda de desaparecidos

Indigentes en las calles de Madrid atendidos por voluntarios.
Indigentes en las calles de Madrid atendidos por voluntarios.
Estela Cristina Romero Vieira, de 21 años, permaneció desaparecida y entre los "sintecho" de Madrid durante 31 días. Nadie, en los Servicios Sociales o Policía Municipal sospechó de una joven que pernoctaba entre los 2.800 "sintecho" que hay en Madrid, según el último censo municipal. Ahora toca revisar los protocolos de búsqueda de desaparecidos.

El caso de Estela Cristina Romero Vieira, desaparecida y encontrada por la Policía Nacional después de 31 días ha abierto un debate en la búsqueda de los desaparecidos y los protocolos seguidos.

Estela, de 21 años, estuvo un mes viviendo en la calle y comiendo en comedores sociales. Nadie sospechó de alguien tan joven pernoctando sola en los lugares donde malviven los  2.800 "sintecho" que hay en Madrid, según el último censo municipal. Su presencia pasó desapercibida al Samur Social, servicios de atención municipales, responsables de comedores sociales, asistentes sociales y policías municipales. Desde la asociación SOSDesaparecidos aseguran que ahora habrá que hacer examen de conciencia y ver qué ocurrió exactamente para que una mujer tan joven no llamase antes la atención de nadie.

Como ya contamos en elcierredigital.com, Estela Cristina Romero fue encontrada el pasado jueves por la mañana en Madrid. Estaba herida, desorientada y desnutrida y sentía temor porque había sido amenazada por algunos indigentes entre los que convivía.

Pero esta historia tuvo un final feliz después de que Estela desapareciera el martes 28 de enero de este año tras bajar de un avión que venía de Sao Paolo, Brasil. No tomó el vuelo a Granada como estaba previsto.

El grupo de Desaparecidos de la Policia Nacional se ha apuntado así un gran éxito tras 31 días de trabajo de investigación exhaustivo en el que pudieron acotar la zona de Madrid por donde se movía la joven, que dormía en la calle y comía en comedores sociales, una circunstancia que pasó desapercibida entre todos los que trabajan con indigentes.

Cassia, madre de Estela Cristina.

 Una vez que la Policía descartó que hubiera sido víctima de una mafia de trata de personas las investigaciones se centraron en una desaparición voluntaria o engañada y que después podría haber estado retenida en un lugar concreto, sin contacto con el exterior.

Parece ser que la joven Estela, de 21 años, había decidido desaparecer y no volver a su anterior vida de estudiante y fan de la música K-Pop. Estela es una joven muy conocida en su pueblo de Granada y tiene suficiencia económica para vivir. No necesitaba dinero ni tenía penurias económicas.

Estela Cristina Romero.

Han sido 31 días de incertidumbre que "se han resuelto de manera muy brillante por la Policía Nacional y hay que felicitarlos por ello". Ahora queda el trabajo de su familia y los médicos para determinar las causas que han rodeado esta misteriosa desaparición.

La Policía comenzó viendo las imágenes de Estela Cristina Romero Vieira, un poco desorientada como cualquier persona que llega por vez primera a la Terminal 4 de Barajas. Incluso en alguna imagen se ve como si quisiera preguntarle a alguien, buscando la salida, sin saber muy bien qué camino tomar. Pero lo que más llamó la atención de los investigadores fue sin duda la larga conversación telefónica mantenida con un o una desconocida, ya que en las imágenes se la ve hablando por teléfono. También se ha averiguado que la joven tomó el Metro de Madrid en la misma Terminal 4 de Barajas con rumbo por determinar.

Durante este tiempo los investigadores han buceado en las redes sociales que usaba Estela para tratar de encontrar alguna pista y durante los últimos días se han manejado con especial cautela en cada paso dado, porque los "sintecho" son personas que tienen una desconfianza hacia los uniformes policiales y eso quizás haya sido una desventaja para los investigadores.

Búsqueda desactivada.

Ha sido gracias a este trabajo paciente y minucioso cómo se ha logrado llegar a Estela "y ahora tendremos que hacer un repaso a los protocolos porque una chica tan joven en la calle no puede pasar tan desapercibida y en los comedores sociales tampoco. Era muy raro que solo hubiera una llamada con toda la difusión que dimos a su caso", explica el presidente de SOSDesaparecidos, Joaquín Amills.

La joven Estela no tenía previsto abandonar su viaje en Madrid puesto que facturó su maleta directamente desde Sao Paolo a Granada. Esta circunstancia ha hizo que los investigadores estudiasen la posibilidad de una desaparición forzosa, mediante engaños o a la fuerza.

La Policía también rastreó el IMEI del teléfono móvil de la joven, algo que podría dar pistas sobre su última posición antes de apagarlo. Unos días después su padre voló desde Sao Paolo para pedir ayuda en la embajada brasileña, ya que Estela tiene ambas nacionalidades. Su hermano de padre aseguró que los días anteriores estuvo en Brasil hablando en inglés con una persona desconocida.

Estela en una foto reciente.

Poco antes de su desaparición Estela había realizado prácticas de Administración y Gestión de Empresas, lo que estudiaba, y por eso fue a visitar a su padre en Brasil. Finalmente, a falta de que se realicen otras diligencias, la desaparición de Estela ha tenido un final feliz.

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