18 de octubre de 2019
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FIN DE SEMANA

El doctor Luis Frontela siempre ha defendido esta línea de investigación que obtuvo durante la autopsia de las víctimas Miriam, Toñi y Desirée

Crimen de Alcàsser: Se busca al tercer hombre que dejó cuatro pelos entre los restos de las tres niñas

Exclusiva Fernando Garcia y Luis Frontela.
Fernando Garcia y Luis Frontela.
La televisión vuelve a poner de moda el crimen de Alcàsser. El doctor Luis Frontela siempre ha defendido la participación en el crimen de un tercer implicado que dejó cuatro pelos entre los restos de las niñas,tal y como ya explicó en elcierredigital.com. Ahora con los nuevos adelantos en técnica forense, quizás se pueda buscar a ese tercer hombre cuya existencia ya adelantó Frontela en 1993, lejos de la teoría de la conspiración que defendió Fernando García.

El triple crimen de Alcàsser ha dividido a nuestro país desde hace 27 años. El 13 de noviembre de 1992 Miriam, Toñi y Desirée, de 14 y 15 años, eran secuestradas a punta de pistola cuando hacían autoestop para ir a Picassent a una discoteca. Sus secuestradores eran dos adultos, Miguel Ricart y Antonio Anglés, que las torturaron, mataron, ejecutaron y enterraron para intentar borrar su crimen.

El 27 de enero de 1993 dos apicultores encontraron sus cuerpos en un paraje conocido como La Romana. Ese mismo día se capturó a Miguel Ricart, pero el considerado cabecilla de las torturas, violaciones y crímenes infringidos a las niñas, Antonio Anglés, permanece en paradero desconocido. Ricart fue condenado a 170 años de prisión, pero abandonó la cárcel en 2013.

Desde 1993 España no ha dejado de elucubrar teorías sobre el crimen. El reciente documental de Netflix descubrió a los más jóvenes el triple asesinato y las atrocidades cometidas y a los mayores les reavivó el recuerdo de aquellos días de programas especiales en las nuevas televisiones privadas y bulos lanzados como si se tratara de las actuales fake news pero sin internet. Hace unos meses unos turistas encontraron varios huesos en aquella fosa donde se enterró a las niñas. Ahora Cuarto Milenio, el exitoso programa de Cuatro, vuelve a poner el trágico crimen sobre un plató de televisión.

Hipótesis sin fundamento

Algunas de las hipótesis elaboradas sobre el triple crimen directamente no tienen fundamento ni razón de ser, pero otras se apoyan en hechos científicos, sobre todo pruebas forenses, mal realizadas o mal interpretadas, para darles cierto grado de verosimilitud.

Entre las primeras, la famosa teoría de la conspiración, según la cual tras el crimen se encontrarían importantes personalidades del mundo empresarial y político español. No hubo nunca prueba alguna que respaldase estas afirmaciones, pero la cruzada mediática emprendida por Fernando García, padre de una de las niñas y el periodista Juan Ignacio Blanco, recientemente fallecido, alimentaron durante años estas teorías, que no dejaban de ser invenciones sin sustento judicial, policial o científico.

Miguel Ricart y Antonio Anglés durante la época del crimen.

La teoría de la conspiración se nutrió y alimentó de los errores cometidos durante la investigación, que sin duda fueron muchos, pero no fue capaz de demostrar los ejes principales sobre los que se sustentaban y cuando se atrevieron a dar algún nombre tanto García como Blanco fueron denunciados y condenados por injurias. La conspiranoia no necesita pruebas, sólo sembrar dudas en la opinión pública y que las redes sociales, antes la televisión, las difundan.

Fallos en la instrucción

La segunda hipótesis defendida, la de fallos en la instrucción del caso es más real y ha sido defendida siempre desde hace 27 años por el doctor Luis Frontela, que a muchos les parecerá un personaje excéntrico, mayor e incluso algo trasnochado al que sus propios colegas miran hoy con recelo, pero que (no se dejen engañar) a principios de la década de los 90 era y sigue siendo una eminencia mundial en su materia, el análisis forense. Estos fallos atribuibles a 1993 no pueden ser comparados con los métodos de trabajo que ahora usa la policía científica y la ciencia forense, a prácticamente años luz de los empleados hace 30 años.

El doctor Luis Frontela.

El 22 de marzo de 2019 elcierredigital.com publicaba una entrevista con Frontela en la que afirmaba: "En dos o tres meses habrá importantes novedades en base a conocimientos antiguos". Quizás ya ha llegado ese momento y Frontela desvele en Cuarto Milenio que ha podido resolver el enigma de los cuatro pelos sin identificar, no pertenecientes a nadie investigado, encontrados entre los restos de las menores. Frontela siempre ha defendido la teoría de un tercer autor, al que nunca se llegó a investigar.

“En dos o tres meses, podría haber alguna novedad, pero en el fondo son conocimientos atrasados a los que ahora se les puede dar otra vuelta. Estoy trabajando en ello. No sé si será importante a nivel judicial o social, eso yo no lo puedo afirmar, pero habrá novedades”, aseguraba entonces el doctor Frontela a elcierredigital.com.

Alcàsser se cruzó en la vida del doctor Luis Frontela cuando el entonces Secretario de Estado para la Seguridad, el socialista Rafael Vera, le pidió que se sumase el equipo forense que analizaba los cadáveres en el Instituto de Medicina Legal de Valencia. Lejos de encontrar facilidades Frontela solo halló suspicacia y trabas entre el resto de sus colegas. En la alfombra en la que fueron envueltos los cadáveres de las tres niñas, Frontela encontró cuatro vellos que, según él, no pertenecían ni a Ricart ni a Anglés. También encontró una cruz de Caravaca en la espalda de una de las niñas que al resto del equipo le pasó inadvertido y varios restos biológicos nuevos.

Desde el año 1993, el doctor Frontela siempre mantuvo la misma versión y defendió su trabajo, aunque actualmente afirma que los vellos pertenecían a una tercera persona que no se pudo determinar. Quizás ahora la ciencia forense ya permita hacerlo. Frontela siempre ha asegurado que desde la Comandancia de la Guardia Civil de Valencia le exigieron entregar esas muestras y que nunca más se supo. Este forense nunca se ha abonado a las teorías de la conspiración pero tampoco cree que la versión oficial sea acertada al cien por cien y que hubo serios errores en la investigación. Frontela defiende así desde entonces “una tercera vía, ya que sí que pudo haber una tercera persona ahí”.

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