28 de noviembre de 2020
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FIN DE SEMANA

La nueva ley que afecta a los “whistleblowers” ya entró en vigor en Europa en diciembre de 2019 y los protege de las represalias de los empresarios

Una comisión del Ministerio de Justicia ya trabaja en la nueva Directiva europea de denunciantes de corrupción

Juan Carlos Campo, ministro de Justicia.
Juan Carlos Campo, ministro de Justicia.
El ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, ha dado impulso a los trabajos de trasposición de la Directiva Europea de protección de denunciantes de corrupción, conocida como la Directiva de los “whistleblowers”, que protege a los denunciantes de infracciones contra el interés público y fue aprobada en diciembre del pasado año por la Unión Europea.

Los "whistleblowers", como se denomina en Europa a los denunciantes de corrupción, ahora están protegidos por la nueva Directiva y por su futura trasposición a la legislación española aunque la Directiva es plenamente vigente desde el 17 de diciembre en los 27 países de la Unión Europea.

Un grupo de trabajo de la Sección de Derecho Público de la Comisión General de Codificación ha sido encargado de preparar la propuesta de texto articulado, según adelantó el portal Confilegal.

La consigna es que debe estar terminado y preparado para su aprobación antes del 2 de diciembre próximo, aunque España tiene hasta el 17 de diciembre de 2021 para trasponerlo a nuestra legislación. De acuerdo con los planes establecidos por el ministro, la Directiva de los “whistleblowers” sería aprobada el próximo año, bastantes meses antes del límite establecido. En la primera sesión constitutiva del grupo, se han sentado las bases y líneas directrices marcadas por el ministro para que pueda desempeñar adecuadamente su cometido.

La Directiva Europea 2019/1937 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de octubre de 2019, relativa a la protección de las personas que informen sobre infracciones del Derecho de la Unión, fue publicada el 26 de noviembre pasado en el diario oficial de la Unión Europea y entró en vigor el 17 de diciembre, si bien se dio dos años a los 27 países de la Unión Europea para hacerla suya.

La nueva Directiva establece unos canales protegidos de denuncias y prohíbe cualquier represalia contra quienes se atrevan a sacar a la luz irregularidades en empresas privadas y organismos públicos. Es decir, protege a los denunciantes de corrupción.

De acuerdo con un estudio llevado a cabo por la Comisión en 2017, la falta de protección de los denunciante de corrupción está provocando unas pérdidas de entre 5.800 y 9.600 millones de euros anuales en el campo de la contratación pública en la Unión Europea en su conjunto. Los denunciantes tienen un rol fundamental en la investigación y sanción de quienes incumplen las leyes, y también ayudan a los periodistas a obtener información indispensable para hacer su trabajo.

Fernando Presencia, de ACODAP, denunciante de corrupción.

Pese a su aportación social, los denunciantes sufren persecución laboral, daños en su reputación y problemas de salud. De acuerdo con la encuesta Global Business Ethics, realizada en 2016, un 36% de los trabajadores que hicieron públicas las irregularidades manifestaron haber sufrido algún tipo de represalia. La Directiva viene a protegerlos, a partir de ahora. Los mecanismos incluyen el establecimiento de canales de denuncias, tanto dentro como fuera de las organizaciones, en los que estará garantizada la confidencialidad.

Se considera un proceso de denuncias en tres niveles: Primero, en las vías internas de la organización; si esto no funciona, a las autoridades competentes; y si no se toman medidas en este sentido o si hay peligros inminentes, entonces se prevé la utilización de los medios de comunicación.

“Cabe recordar que España es uno de los estados miembros de la Alianza de Gobierno Abierto –‘Open Government Partnership’- desde el año 2011, siendo el principal objetivo de esta organización reforzar los vínculos entre la ciudadanía y los gobernantes”, explica el Ministerio de Justicia.

“El grupo de trabajo contará con el apoyo transversal de todos los Departamentos con sectores de regulación afectados por la Directiva, con el objeto de establecer no solo un marco general de protección sino también atender las especialidades y singularidades sectoriales”, concluye el mismo comunicado.

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