29 de junio de 2022
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FIN DE SEMANA

Entre los implicados destacan Jamal Zougam y Hassan El Hask, en prisión por su participación en el 11-M

Operación Escribano: la Guardia Civil desarticula una red de captación yihadista que actuaba en distintas cárceles españolas

Cárcel de Picassent
Cárcel de Picassent
Una operación realizada por la Guardia Civil ha desarticulado un grupo formado por 25 internos en prisiones españolas dedicado a hacer proselitismo para la causa del llamado Estado Islámico. Entre ellos destacan dos de los condenados por los terribles atentados del 11 de marzo de 2004, Jamal Zougam y Hassan El Haski

La Operación Escribano, dirigida por el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, ha sido posible después de que los Grupos de Seguimiento y Control de las cárceles  detectase cómo un reo intentaba que otro presos se acercaran al Islam más radical. Tirando de este hilo se descubrió una red formada por 25 presos musulmanes que se escribían cartas con mucha frecuencia para mantenerse en contacto. 

Mediante estas misivas escritas a mano (de ahí el nombre de la operación) se hacía proselitismo y se intentaba captar a nuevos yihadistas. Las cartas  eran distribuidas dentro de las cárceles y en ciertos casos llegaban a otros centros penitenciarios.  De hecho, los implicados están cumpliendo condena en distintas cárceles a lo largo del país como las de Picassent, Villena, Las Palmas II, Teixeiro, Estremera, Algeciras, El Puerto de Santamaría III, Ocaña I, Zuera, Mansilla de las Mulas, Soto del Real, Huelva, Murcia II, Mallorca, Albolote, Córdoba y Villabona.

Algunos nombres implicados en la trama de captación son viejos conocidos por los expertos en la lucha antiterrorista. Son los casos de dos de los condenados por los tristemente recordados atentados del 11 de marzo de 2004, Jamal Zougam y Hassan El Haski. El primero fue condenado a más de 40.000 años de cárcel y el segundo a 14 años por el Supremo y otros 10 años en Marruecos, donde será extraditado tras cumplir la condena en España.

Según las investigaciones, el cabecilla es Mohamed Achraf, que cumple condena por liderar una célula desarticulada por la Policía Nacional en el año 2004  en la llamada operación Nova Este grupo planeaba atentar contra varios edificios importantes de Madrid como la Audiencia Nacional, el tribunal Supremo o la estación de Príncipe Pío. 

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