02 de julio de 2022
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FIN DE SEMANA

El 'monaguista' Fernando Pizarro se hace a un lado en favor de María Guardiola, que romperá con el pasado del expresidente de Extremadura

Núñez Feijóo impide a Monago que designe como nuevo líder del PP extremeño a 'su delfín'

/ José Antonio Monago
José Antonio Monago acaba de anunciar que deja la presidencia del PP de Extremadura, tal y como avanzó hace casi un año Elcierredigital.com. El expresidente autonómico se centra en su nueva labor en Madrid como presidente de la Comisión de Derechos y Garantías del partido, además de senador. El único problema que ha tenido es que no ha podido designar a su delfín, Fernando Pizarro, como sustituto, que tendrá que dejar el lugar a María Guardiola.

José Antonio Monago tenía interiorizado que dejaba Mérida, tal y como avanzó el pasado año Elcierredigital.com, ya que su amigo Alberto Núñez Feijóo lo ha nombrado presidente de la Comisión de Derechos y Garantías del PP estatal, cargo que compatibilizará con su labor de senador.

El 'monaguismo' también esperaba que el alcalde de Plasencia, Fernando Pizarro, fuese impulsado por Feijóo al liderazgo del PP extremeño en vez de la concejala cacereña María Guardiola, que se veía como ganadora de las primarias con el apoyo del tándem Casado-García Egea.

Pero la sorpresa ha llegado cuando Miguel Tellado, nuevo vicesecretario general del PP estatal, llamó hace unos días a Pizarro para pedirle que se hiciese a un lado para evitar una guerra interna en primarias contra Guardiola, que va a convertirse en la nueva líder del partido en la región en sustitución de Monago, que llevaba 14 años en el cargo.

Tellado, a diferencia de su antecesor, ha evitado verse con Pizarro para evitar filtraciones. Pero lo cierto es que esta forma de teledirigir desde Madrid a los aparatos regionales ha levantado cierta polvareda, ya que recuerda demasiado a la polémica anterior etapa.

Runrún


A Monago le llegaba su relevo el pasado 4 de abril, día en el que se iba a celebrar el Congreso regional del PP extremeño, pero la caída de Pablo Casado le permitió ganar una vida extra y aplazar unas primarias que se presentaban complicadas para su delfín, Fernando Pizarro, alcalde de Plasencia.

Y es que Génova 13 había dejado claro que no lo quería como barón, ya que Casado prefería a la concejala cacereña María Guardiola. Eso sí, García Egea, explican fuentes del PP a este medio, estaba intentando que Pizarro renunciase a sus aspiraciones para impulsar una lista integradora entre ambos candidatos.

María Guardiola. 

Aunque la lista la iba a liderar Guardiola para enfado de Pizarro, que ya dejó claro que iba a desoír a la dirección nacional del PP y se iba a presentar a unas primarias que no se le presentaban demasiado halagüeñas hasta que Alberto Núñez Feijóo dio el paso. Pero el nuevo líder del PP ha mantenido el criterio que fijó Casado en Extremadura y Pizarro, ahora sí, ha dado su brazo a torcer.

Casero... otra vez

El ya célebre diputado cacereño Alberto Casero, que se equivocó a la hora de votar la convalidación de la reforma laboral, es uno de los grandes apoyos de María Guardiola, que está respaldada por los presidentes del PP en Cáceres y Badajoz, Laureano León y Manuel Naharro.

Muchas voces en el PP extremeño aseguran que Guardiola contribuirá a la renovación del alicaído partido conservador en el oeste español. La concejala, por lo pronto, fue la más votada como compromisaria por Cáceres para acudir al Congreso estatal de Sevilla que eligió como líder a Feijóo.

Muchas sombras

Monago se despide de la política extremeña pudiendo alardear de que fue el dirigente que acabó con la hegemonía socialista en el oeste español al menos durante los cuatro años que Izquierda Unida apoyó al PP e Iván Redondo tuteló sus pasos.

Es cierto que la salida de la presidencia en 2015 le carbonizó porque estuvo precedida de un aluvión de críticas por haber cargado al Senado una treintena de viajes a Canarias entre 2009 y 2011 que tenían como fin ver a su pareja.

El barón hizo oídos sordos y la falta de vitalidad en el PP extremeño posibilitó que repitiese como candidato en 2019. Monago aseguró antes de la cita electoral que se empadronaría en Portugal si el PSOE conseguía mayoría absoluta en Extremadura. Y Guillermo Fernández Vara la logró sin que Monago se replantase su lugar de residencia... hasta ahora.

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