28 de marzo de 2020
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FIN DE SEMANA

El regalo de la entidad entonces presidida por Francisco González se valoró en solamente 600 euros "de una forma simbólica"

El BBVA regaló 15 ordenadores, muebles y material de oficina a la Comisaría de la T4 de Barajas en 2015

Julio Corrochano, justo detrás de Ana Pastor y junto a Mariano Rajoy, con otros mandos policiales en 2002.
Julio Corrochano, justo detrás de Ana Pastor y junto a Mariano Rajoy, con otros mandos policiales en 2002.
El BBVA,entonces presidido por Francisco González, donó 15 ordenadores, mobiliario y material de oficina a la Comisaría de Barajas en junio de 2015. Ese acuerdo de donación fue rubricado por el entonces director de Seguridad del Banco, el excomisario Julio Corrochano y el comisario jefe de Barajas, Fernando Moré. Actualmente Corrochano está siendo investigado por el caso Villarejo, acusado de haber sido el nexo entre el excomisario y los informes de espionaje contratados por el BBVA de González.

El Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA) de Francisco González suscribió un acta de donación el 29 de junio de 2015 para regalar 15 ordenadores y mobiliario a la comisaría de Policía de Barajas. El acta al que ha podido acceder elcierredigital.com recoge que los firmantes fueron de una parte Fernando Moré Muñoz, entonces comisario jefe de Barajas T4 y de otra Julio Corrochano Peña, entonces director de Seguridad corporativa del BBVA.

La comisaría de Barajas se comprometía en el acuerdo a "proceder al ingreso de los productos detallados en el anexo en el registro como bienes de esta entidad como Donación", "a utilizar este material en sus funciones habituales de trabajo" y a que "dada la dificultad técnica para establecer un valor económico para esta obra, se establece la valoración simbólica de 600 euros".

Debajo firmaron Corrochano y Moré. Llama especialmente la atención que Julio Corrochano, exComisario General de la Policía Judicial, donase equipos informáticos y enseres de oficina a una comisaría de Policía precisamente. El BBVA, como todos los bancos, hace donaciones de material a colegios o instituciones benéficas que no disponen de presupuesto. Por eso es curioso esta atención especial con la Comisaría de Barajas en 2015. Según fuentes judiciales, "alguien tendría que investigar si fue una donación puntual o había otros dádivas de manera regular".

Firma de la donación.

Actualmente retirado, el excomisario Julio Corrochano está siendo investigado en el caso Villarejo por haber encargado, presuntamente, informes solicitados por el BBVA de espionaje a varias personas.

La historia del excomisario Corrochano es larga, fue seminarista antes que policía, pero seis años después de ingresar en el seminario cambió la fe por la ley, y los hábitos de monje por un coche patrulla. Era mediados de los años  70 y el agente Corrochano fue destinado primero a San Sebastián, luego a Canarias y finalmente ascendió a jefe de la UCO del País Vasco, un puesto complicado en la época que los terroristas de ETA golpeaban duramente.

En aquella época conoció al comisario Enrique García Castaño "El Gordo", máximo responsable durante años de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) de la Policía. Corrochano controlaba las redes de Información en el País Vasco y García Castaño era quien facilitaba los medios técnicos en la lucha antiterrorista, el jefe de los "fontaneros" encargados de los micrófonos y escuchas.

En 1998 fue nombrado Jefe Superior de Policía de Madrid durante el gobierno de José María Aznar. Durante una navidad, con Jaime Mayor Oreja como ministro del Interior, los sindicatos plantearon una acampada frente a la puerta del ministerio por una subida salarial. Corrochano -siendo ya el máximo responsable policial de Madrid- dejó a su familia en Nochebuena y se acercó hasta allí para cenar con los agentes que secundaban la propuesta. 

Su "salto a la fama" llegó con el robo de obras de arte en casa de la empresaria Esther Koplowitz. En agosto de 2001, tres individuos entraron en casa de la aristócrata española y se llevaron 19 cuadros de alto valor. Meses después del robo, la Policía Judicial de Madrid, con Corrochano al frente, consiguió dar con la banda que asaltó la vivienda y recuperó también las obras de arte.

Así cayó la banda de Cásper, sobrenombre con el que era conocido Ángel Suárez. El policía Corrochano fue ascendido entonces Comisario General de la Policía Judicial. Es decir, se convirtió en el hombre del que dependían todas las investigaciones bajo control judicial en España.

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