22 de abril de 2019
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FIN DE SEMANA

Ana María Pascual, autora del libro: "El PSOE no supo o no quiso frenar esta campaña en Interior porque les venía muy bien para su lucha contra ETA"

Teresa Rilo, viuda del GAL: "Cuando Cherid murió, 'Billy el niño' fingió ayudarme para ver qué sabía de la guerra sucia"

La periodista Ana María Pascual centra su libro ‘Cherid: Un sicario en las cloacas del Estado’ en la historia nunca contada de la ‘guerra sucia’ del Ministerio de Interior contra ETA desde el franquismo a los GAL. El libro narra la historia a través de Teresa Rilo, la viuda del sicario Jean Pierre Cherid. Una mujer encerrada en un mundo de fanatismo presidido por la violencia y por el machismo. Elcierredigital.com se adentra en la parte más oscura de nuestra historia más reciente.

El relato de Teresa Rilo completa la investigación periodística de Ana María Pascual para mostrarnos la realidad doméstica de la lucha contra el terrorismo, alejada de la épica de los relatos masculinos y trasladada a la desmitificación de lo casero y de lo cotidiano. Una voz valiente de una testigo privilegiada, necesaria para completar el puzle de nuestra propia Historia como nación.

En libro Cherid te dice Teresa una frase que aterra: “Todos los fascistas del mundo estamos conectados y luchamos por un mundo mejor”. ¿Realmente creéis que es así?

Teresa: No son hilos ocultos. Un inglés, un francés… les van a caer bien sólo por sus ideas. Son simpatizantes a tope.

Ana María Pascual: A diferencia de la izquierda que es más independiente, la extrema derecha está mucho más conectada. Tiene unos pilares básicos inamovibles en cualquier país.

"Pensar que a Jean Pierre Cherid lo mataron los GAL es tan lícito como pensar que murió poniendo una bomba para acabar con etarras. La investigación se cerró en falso. Es una teoría más y no es descabellada"

En libro Teresa nos hace de Cicerone en un viaje al centro de la ultraderecha. ¿Cómo eran tus reacciones con lo que ibas descubriendo?

T: Me entero de todo tras su muerte. Antes me enteraba de cosas por terceras personas. El alcance de lo que hacía lo conocí mucho después.

AMP: La muerte de Cherid supuso abrir el melón de la conexión del GAL con el Gobierno. Hasta entonces se creía que era un grupo aislado que actuaban por cierta idea patriotismo o movidos por sus ideales de ultraderecha y financiado por empresarios que querían quitarse del medio a ETA. Ni en la prensa se planteaba que los Servicios Secretos españoles pudieran estar detrás. EL GAL empieza a morir con Cherid.

En el libro apuntáis la idea de que tras la muerte de Cherid está el propio GAL ¿En qué os basáis?

AMP: No hubo investigación en Francia que es donde se tenía que haber hecho. Se tapó. Tan válida es la tesis de que fue asesinado por los GAL como la que ha pasado a la historia de que murió mientras manipulaba una bomba para acabar con etarras. Una revista publicó esta historia y los demás copiaron esa versión, pero no hubo una investigación. Nosotras no decimos que sea la verdad. Teresa tiene indicios porque él ya había anunciado al Sargento Pastrana su intención de dejar los GAL y marcharse con su familia a Sudáfrica. Además, había dejado constancia de sus quejas. Era un testigo incómodo. Oficialmente, no hubo una investigación por lo que es una teoría más igualmente valida.

T: Un fiscal quiso investigarlo en Francia. A mí nadie me ha dado un resultado de una autopsia. Solamente el consulado francés me envió un libro de familia como viuda.

Teresa, Ana María y  Rosa García Alcón, de la Asociación La Comuna, de ex presos de la dictadura de Francisco Franco. 

La ruptura de Cherid con la ‘guerra sucia’ coincide con la llegada del PSOE y el paso del Batallón Vasco Español a el GAL. ¿Fue por motivos ideológicos o porque cambió el modus operandi?

T: Era porque primero querían cambiar las siglas. Él no estaba conforme con eso. Aparte, él últimamente no quería seguir. Sus compañeros se habían ido y llegaron nuevos que él llamaba Jefecillos, Amedo y todos estos. No compaginaba mucho con el Gobierno nuevo.

AMP: Había mucha burocracia. El Batallón Vasco Español era una estructura mucho más organizada con estructura militarizada. Además, los sustitutos de Jean Pierre eran en su mayoría franceses y cambia el perfil de sicario. Ahora sólo actúan por dinero. Para saquear los Fondos Reservados. No había ideología. Cherid y sus compañeros ganaban dinero, pero disfrutaban de sus éxitos. Él era un hombre que siempre estuvo en guerra. En el BVE había ideología, en el GAL se movían más por el dinero.  

T: Sí, es verdad eso de que era un hombre que vivía la vida como si fuera una guerra. De hecho, estuvo en muchas… Biafra, Martinica, Argelia… En Argelia luchó contra el Estado Francés aunque al principio él estaba al servicio del ejercito de Francia. Fue cuando de Gaulle dio la independencia a Argel cuando se pasa al Ejército Secreto.

Hablando de Francia, Ana María. Una cosa que cada clara en el libro es la doble moral del país vecino. Durante años se nos ha contado que Francia no quería colaborar en la lucha contra ETA hasta que llegó el PSOE, pero queda claro que permitió y amparó que la ‘guerra sucia’ actuase en su territorio.

AMP: La entrañas o las cloacas del poder funcionan así. Cundo lo descubrí no me sorprendió. A veces las cosas ocurren por cuestiones que nunca sabremos. Al principio actuaban al sur de Francia, por provocar una reacción del país para que dejaran de considerar refugiados políticos a los etarras. Les costó, pero finalmente consiguieron que Francia cambiara su actitud.  

Cuando llaga el PSOE se pone de perfil. ¿No quiso o no supo acabar con la ‘guerra sucia’?

AMP: El PSOE hereda una estructura consolidada. La guerra sucia nace en el franquismo. Una de las cosas inéditas del libro es descubrir que, en el año 1970, Cherid ya estaba trabajando en Telma una empresa que ocultaba la guerra sucia. El PSOE no quiso o no pudo hacer una limpieza importante. Tenían un problema gordo, eran los años de plomo con 100 muertos al año. No supieron manejar ese problema por la vía legal y la verdad es que les venía bien contra ETA. Hubo una oportunidad de hacer limpieza y no se hizo.

Un personaje que aparece en el libro es Antonio González-Pacheco, ‘Billy el niño’. Sorprende que hablas hasta con cierto cariño de él, Teresa.

T: En aquella época éramos amigos. No era Billy el niño, era Antonio. No salía en la prensa. Me ha sorprendido mucho todo lo que luego he sabido de él. No tenía esa imagen siniestra. Era un pijo con colonias carísimas que vestía de marca. Tenía una asistenta 24 horas. Era otra persona distinta.

Jean Pierre Cherid. 

¿Qué papel jugó ‘Billy el niño’ en la Matanza de Atocha?

AMP: Tuvo que declarar en el juicio. De la Chialle, en Italia declaró contundentemente a este respecto. Sitúa a Billy como instigador de los pistoleros. Aquí no hubo reacción. Las conexiones de la Policía española con la ultraderecha italiana nunca se quisieron investigar. Lo que sabemos, los sabemos por Italia. El quinto pistolero era italiano y España nunca quiso interrogarle ni mover ficha. Eso es por algo.

Una cosa que sorprende es que le llegaran a dar documentación a Jean Pierre que al fin y al cabo es la mayor prueba de que participó activamente con los Servicios Secretos.

AMP: Había que protegerle. Era "uno de los nuestros". Era olvidadizo y perdía en muchas ocasiones. Por eso le crearon un salvoconducto. Fueron muy torpes. Pese a eso, cuando Cherid muere nadie lo conoce. No le conocían de nada. ‘Billy el niño’ se acerca a Teresa con las excusas de ayudarla, pero lo que quiere es controlarla.

T: Yo pensaba que era por aprecio. Pero me pone la Administración de Loterías. Necesitaba salir adelante y tenía miedo a volver a San Sebastián. Se cebaron en la persona más vulnerable que era yo.

'Billy el niño'. 

¿No tenéis miedo a ninguna reacción por parte de algunas de las personas que citan en el libro?

AMP: Gente como ‘Billy el niño’ no creo que le convenga ni denunciar ni pronunciarse de ninguna forma. Bastante tiene con intentar tener perfil bajo ante la petición extradición de la jueza Sabini en Argentina. Me conformo con que si lee el libro se vea reconocido.

T: No creo que eso pase. Es muy prepotente. Él se cree superior. Este libro, siempre lo he llevado dentro. En mi cabeza siempre había tenido la idea de ponerlo todo por escrito. Cuando un Fiscal me dijo que lo de Jean Pierre estaba prescrito pero que escribirá un libro pensé que lo titularía ‘Mis recuerdos no prescriben’. Eso nunca se olvida. Siempre lo he tenido ahí.

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