09 de diciembre de 2019
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FIN DE SEMANA

El informe está elaborado con datos contenidos en el sumario y genera serias dudas en la investigación con el enfado añadido de la Guardia Civil

Todos los detalles de la caída del pequeño Julen Roselló al pozo de la finca de Totalán

Detalles de la caída.
Detalles de la caída.
El informe de parte presentado el miércoles en el juzgado de Málaga por Antonio Flores Vila, abogado de David Serrano,dueño de la finca, ha sembrado las primeras dudas en la investigación del accidente que acabó con la vida del niño Julen Roselló. El documento mantiene la hipótesis de que las primeras maniobras de los equipos de rescate podrían haber acabado con la vida del pequeño. Este jueves estos mismos rescatadores fueron homenajeados.

El informe presentado el pasado miércoles en el juzgado de Instrucción número 9 de Málaga por Antonio Flores, abogado defensor de David Serrano, dueño de la finca de Totalán donde cayó Julén Roselló en un pozo, sigue dando qué hablar y ha abierto un debate sobre si los equipos de rescate actuaron correctamente o cometieron errores fatales.

Ángel García Vidal, ingeniero jefe responsable del operativo de Totalán, dijo este jueves durante el homenaje que recibieron los equipos de emergencia por parte de la Junta de Andalucía, en el día de la fiesta autonómica, que "la actuación fue impecable y los bomberos están para salvar vidas, no para quitarlas", una declaración ratificada por Salvador Jiménez, capitán de la Guardia Civil de Vélez-Málaga, que coordinó a los agentes que participaron en el rescate de Julen. Jiménez aseguró que los agentes actuaron con "la mejor profesionalidad" en el operativo.

El ingeniero Ángel García Vidal.

Sin embargo, el informe de 16 páginas, firmado por el arquitecto Jesús María Flores Vila,  hermano del abogado de David Serrano, relata pormenorizadamente como pudo caer Julen y quedar su cuerpo encajado a 73 metros sin llegar al fondo del pozo, lo que haría imposible su muerte por impacto de la caída, ya que el cuerpo del pequeño no tocó fondo.

Julen sólo tardó 4 segundos en llegar al suelo

Así, el documento recoge que "el menor Julen Roselló se precipitó por un sondeo de prospección de agua, de pie y con los brazos en alto, hasta detenerse a unos 73 metros de profundidad , donde quedó encajado o se topó con un lecho que detuvo su caída. Un objeto en caída libre desde 73 metros de altura tarda aproximadamente 3.85 segundos en llegar al suelo. Algunos de los presentes declaran haber oído llorar al menor durante más de 30 segundos tras precipitarse lo que respalda la tesis de que sobrevivió a la caída".

Cuando los rescatadores encontraron el cuerpo del niño comprobaron que tenía los brazos en alto y la ropa se había desplazado hacia arriba por efecto de rozamiento contra las paredes del pozo. Por eso el informe sostiene que "la caída fue inicialmente rápida pero se fue ralentizando a medida que aumentaba el rozamiento que ejercía el menor contra las paredes de la perforación por efecto del enrollamiento de su ropa en torno a cabeza y brazos. Por añadidura, este hecho debió propiciar necesariamente la aparición de una sobrepresión bajo su cuerpo, a modo de émbolo, lo que a su vez también contribuyó a la desaceleración del cuerpo en su caída. Esta hipótesis es compatible con las declaraciones del padre y de la tía del menor que describieron el sonido durante la caída como de succión".

Explicaciones al tapón de arena

Respecto al tristemente famoso tapón de arena que cubría al pequeño e impidió la primera opción de rescate explica el arquitecto en este documento que "a medida que el menor descendía iba desprendiéndose arena, tierra y pequeñas piedras de las paredes de la perforación debido al rozamiento. Este material cayó junto con él, las piedras de mayor tamaño primero (2-3 cm.) y los áridos después, hasta que finalmente se depositaron sobre el conjunto monolítico que formaban el “rosco” de ropa enrollada en torno a su cabeza y brazos, junto con sus manos que asomaban por el hueco central. Se ha estimado que esta capa de arena, tierra y pequeñas piedras, que conformaba lo que acabó conociéndose como el “tapón”, tenía un espesor de entre 10 y 15 centímetros en las primeras horas", lo que se contradice claramente con lo manifestado por los equipos de rescate que dijeron que ese tapón medía algo más de un metro.

Varias imágenes del pozo al que cayó Julen.

El punto cuarto del citado documento hace referencia al trabajo de los forenses que emitieron un informe preliminar y dictaminaron que "el fallecimiento del menor se produjo como consecuencia de un traumatismo cráneo-encefálico severo que afectó a la zona temporal y fronto-temporal, el mismo día 13/01/2019".

El informe de Flores VIla mantiene que "esa zona lateral de su cabeza difícilmente pudo recibir un impacto de esa magnitud durante la caída habida cuenta de que en todo momento quedaba protegida por los brazos y encapsulada en el interior del “rosco” de ropa. Asimismo la posibilidad de que una piedra de mayor tamaño cayese con posterioridad, atravesase tierra, ropa y manos y golpease la cabeza del menor situada a unos 25-30 cm de profundidad bajo la superficie visible del tapón es altamente improbable debido a lo expuesto anteriormente".

Lanza de acero atada a una cuerda

Por todo ello el arquitecto sospecha en su documento, tal y como publicaba ayer Elcierredigital.com, que "las actuaciones con la piqueta, 10 impactos en total, entre las 17.30 y las 21.00 horas del día del incidente es lo único que físicamente pudo producir las heridas en la cabeza y cráneo del menor Julen Roselló". Y continúa que "este útil, una suerte de lanza de más de 1m de longitud, fabricada artesanalmente a partir de un barra de acero corrugado de 25 milímetros de diámetro con un extremo acabado en punta y de unos 8 kilogramos de peso fue empleado por primera a vez en torno a las 17:30 horas del domingo, unas cuatro horas después del incidente. Fue descolgada hasta el fondo del pozo atada a una cuerda y acompañada por la cámara robotizada de Pepe Núñez". 

Hueco de la prospección donce cayó Julen.

El informe también relata el modo en que se empleó esta herramienta: "Una vez que se produjo la primera toma de contacto del útil con la superficie del tapón la piqueta fue elevada desde el fondo y dejada caer en repetidas ocasiones y desde diferentes alturas que variaron desde los 0,60 metros de las primeras actuaciones hasta los cerca de dos metros de altura de las cuatro últimas".

Tal y como publicó ayer Elcierredigital.com "este informe ha podido acreditar que se produjeron un total de 10 impactos violentos en los que la piqueta perforó la superficie del tapón pudiéndose establecer que las cuatro últimas penetraron al menos 35 centímetros en su interior, distancia superior a la que se encontraba la cabeza del menor, con una fuerza de 50 kilogramos en punta".

Para explicar los pelos obtenidos en el pozo que dieron lugar a un análisis de ADN, que confirmó la presencia del menor dentro del pozo, algo que incluso fue puesto en duda: "El hecho de que tras extraer la piqueta por última vez, en torno a las 21.00 del día del incidente, se recogiesen de su extremo 8 pelos pertenecientes al menor, 3 de ellos con raíz telógena, nos lleva a preguntarnos, ¿qué otra tesis alternativa a la del impacto directo contra la cabeza del menor puede llegar a explicar la presencia de esos restos biológicos en la punta de la piqueta?".

Todo el relato de los hechos, en un relato creíble y coherente, concluyó con una recomendación al Juzgado donde fue entregado:  "A tenor de la conclusiones que se derivan del presente informe se recomienda que se instruyan las debidas diligencias con el objeto de aclarar las circunstancias exactas en las que se produjo la muerte del menor Julen Roselló".

 

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