20 de octubre de 2020
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FIN DE SEMANA

El coronavirus ha entorpecido el procedimiento de matriculación de los menores y se dan paradojas como que hermanos estén separados

La escolarización de hermanos en diferentes colegios causa el caos en las familias españolas

La vuelta a las aulas está generando problemas de diversa índole.
La vuelta a las aulas está generando problemas de diversa índole.
El nuevo curso académico, marcado por la pandemia de Covid-19, ha sumado a los habituales problemas de escolarización de los niños aún más dificultad. En este sentido, padres que habían iniciado trámites para inscribir a sus hijos en el centro deseado antes del estado de alarma han visto como el proceso no se consumaba, viéndose obligados a matricular a sus hijos en colegios distintos. Hoy, desde elcierredigital.com analizamos esta situación desde el prisma de una de las familias afectadas.

La escolarización de los menores es un asunto que cada año genera no pocos problemas entre los padres, que a menudo se ven obligados a enfrentarse a una maraña de burocracia para matricular a sus hijos en el centro académico deseado. En el caso de este curso, también ha de considerarse la excepcionalidad del mismo, pues la pandemia de Covid-19 que estamos atravesando ha trastocado el tradicional proceso de inscripción de los alumnos y, sobre todo, los plazos del mismo.

Partiendo de esta base, en los últimos tiempos se han constatado situaciones anómalas en las que los primeros perjudicados son los niños. Desde elcierredigital.com hemos querido profundizar sobre el tema. En este sentido, nos hemos puesto en contacto con Inmaculada Sánchez, abuela de dos niños que aún no han podido iniciar las clases porque, según defiende, la Delegación de Educación de la Junta de Andalucía en Granada “se niega a reubicar” a su nieta en el colegio de su hermano. En el caso de Inmaculada, además, se pone de manifiesto la dificultad para cambiar a los menores de los centros públicos a los privados/concertados.

Una odisea de nunca acabar

La historia de Inmaculada es especialmente llamativa. De acuerdo con la abuela de los menores, su hija decidió inscribir a sus dos pequeños, un niño y una niña, en un colegio concertado cuando llegó la pandemia y se decretó un estado de alarma que nos obligó a todos a permanecer confinados. A partir de ese momento, según Inmaculada, el proceso de inscripción quedó paralizado. Sin embargo, en cuanto se reinició la actividad, la madre de los menores solicitó la entrada en el nuevo colegio para sus dos hijos. El niño fue admitido, pero la niña quedó en lista de espera, una tendencia cada vez más generalizada en los últimos tiempos.

Inmaculada afirma que desde el propio colegio le informaron de que la ratio de alumnos no estaba completa y la instaron a interponer ante la Delegación competente un recurso para la reubicación de los hermanos en el mismo colegio. En consecuencia, sostiene que la documentación del recurso se presentó en plazo. No obstante, ante inexistencia de respuesta y la inminencia de la apertura del curso el día 10 de septiembre, el entorno de los menores se puso en contacto con la Consejería de Educación.

Los padres están teniendo problemas para mover a sus hijos de un colegio a otro.

Esta institución informó a la madre de los menores de que el recurso había sido denegado: “Le dicen que no al recurso del colegio el 17 de septiembre, y a nosotros nos llegó la carta unos días más tarde vía correo. Quedaba la posibilidad de presentar una segunda reclamación, el llamado anexo 9, que es una solicitud de formalización extraordinaria de matrícula. Se vuelve a presentar esa documentación y nos la han vuelto a echar para atrás”, explica Inmaculada. Según su versión de los hechos, la Delegación alude como motivo de la desestimación que el primer recurso se presentó fuera de plazo, algo que la abuela de los niños niega tajantemente.

En cualquier caso, al no poder hallar una solución por la vía administrativa, la familia de los menores se ha visto abocada a recurrir al camino judicial solicitando del mismo modo la adopción de medidas cautelarísimas. Además, Inmaculada apunta que “se ha emitido queja al defensor del ciudadano de Granada y la Delegada de Educación de la Junta de Andalucía en Granada”.

Un problema que afecta directamente a los menores

Inmaculada ha expresado a este medio su indignación con la situación: “Es muy duro que tu nieta te diga que no la quieren en el colegio”, y añade, “estamos hablando de niños pequeños que están siempre juntos y ahora pretenden mandarlos a un colegio separados por 9 kilómetros”. Esta circunstancia, de acuerdo con las palabras de la abuela de los menores, imposibilitaría que su madre pudiera recogerlos a ambos a tiempo, pues “los niños salen a las 14:00 y a las 14:15 están cerrados todos los colegios. Es demencial”.

Y es que, de acuerdo con las palabras de la abuela de estos niños, la situación está afectando a su salud, pues estarían sufriendo de de problemas intestinales, cambios de humor y vómitos. Por tanto, Inmaculada Sánchez reclama justicia para sus nietos y espera que la coyuntura se resuelva lo antes posible.

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