25 de enero de 2020
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FIN DE SEMANA

El informe Crossword elaborado por una agencia de detectives sirvió de base para investigar el dinero de los dueños de Nueva Rumasa fuera de España

Éstas son las inversiones y los testaferros de los Ruiz Mateos en el extranjero

José Marí Ruiz Mateos, rodeado de sus hijos.
José Marí Ruiz Mateos, rodeado de sus hijos.
Los seis hijos varones de la saga de los Ruiz Mateos tendrán que acudir de nuevo a Palma de Mallorca en las próximas semanas para ser juzgados por supuesto fraude fiscal a Hacienda en la compraventa del hotel Eurocalas en Mallorca. Mientras tanto, la UDEF estudia un voluminoso informe sobre los negocios en el extranjero de la familia Ruiz-Mateos. Un imperio que, según ese dossier, tienen bajo control unos cuantos testaferros.

El informe manejado por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Comisaría General de Policía Judicial (UDEF)  que sirvió de base para comenzar la investigación recoge los negocios en el extranjero de la familia Ruiz-Mateos. Este dossier recoge los nombres de un puñado de testaferros que dirigen los negocios manejados por los seis hermanos Ruiz Mateos.

Según este documento, los Ruiz-Mateos han tenido a un grupo de personas “clave” para mover sus negocios e inversiones fuera de España, por medio mundo. Los principales testaferros están en la pequeña república de Belice, frontera con México, según el voluminoso informe elaborado por la agencia Crossword que ahora estudia la UDEF.

Allí, una conocida gestora, Cynthia Buchanan de Raveneau, está en el centro de un conglomerado de compañías. Buchanan, que también opera desde Miami, “está muy bien relacionada con círculos políticos y económicos”, dice el dossier.

El complejo entramado societario tiene la clave en la sociedad Alpine Enterprises Ltd, una empresa que participa en varias sociedades de Nueva Rumasa. En su consejo de administración se sientan De Raveneau, Luis Antonio Davis y Pamela Damaris Hall. Los tres también forman parte de Bridge Investments Club (firma de inversiones en países offshore) y tienen cargos directivos en la sociedad Le Baron Capital Inc, con sede en Panamá y directamente vinculada a Baron Capital Management, de Nueva York, dedicada a la gestión de fondos de inversión y vinculada directamente a un sobrino de los Ruiz-Mateos.

Imagen de Baron Capital.

Todos los testaferros citados son de nacionalidad panameña, lo mismo que Silvia Clarke, una colaboradora de De Ravenau. Clarke, señala el informe, “es gestora de banca de inversión offshore a nivel mundial, con conexiones en Rusia, Singapur, Chipre, Belice, Costa Rica, Islas Vírgenes Británicas y Tórtola. Está vinculada al banco USB, agencia de Suiza”. Una de las compañías de inversión que controla este grupo de testaferros para mover dinero es Terremark Worlwide Inc, con sede en Miami.

El 26 de junio de 1996, la sociedad Morgan & Morgan Trust Corporation Ltd constituía fiduciariamente en Belice la sociedad Lerton Holdings “en representación de José María Ruiz-Mateos de Tejada”. Morgan & Morgan era un bufete de abogados utilizado normalmente por el patriarca de la familia para crear empresas. Lerton Holdings, por su parte, que se haría con la propiedad absoluta de todo el grupo Dhul de Nueva Rumasa, dio poderes a un andorrano, Daniel Arqués i Tomàs, según una escritura de un notario de Ginebra. Según parece, Arqués pertenece a la estructura de Banc de Crèdit Andorrà y “fue detectado en Ginebra (Suiza) en octubre de 2013 en el despacho de Joëlle Knopfel.

Knopfel, abogada de profesión, fue la encargada de tejer la maraña legal para vender el grupo Nueva Rumasa a un precio simbólico al liquidador Ángel de Cabo. En esta ocasión, la abogada “vendió la sociedad holandesa Dhul Holdings BV, con domicilio en Ámsterdam, a las sociedades Back in Business 2011, Zendia Hispania, Gerbersa Inversiones y Mundelca”. También le vendió la sociedad Ceslow Business Cop, de Belice, propietaria de las Bodegas Teresa Rivero SA, y varios activos más.

La letrada suiza era una persona a la que los Ruiz-Mateos utilizaban para controlar sociedades en paraísos fiscales y para canalizar fondos, supuestamente, hacia Liechtenstein. Su cuartel general está en Ginebra, pero tiene oficina en Vaduz y Ámsterdam. Según se desprende del informe de Crossword, Knopfel fue una de las supervisoras de la venta de Nueva Rumasa a Ángel de Cabo para liquidar el holding. Los detectives localizaron también 18 empresas de Belice vinculadas a los Ruiz Mateos en las que tiene firma y apoderamiento la abogada Joëlle Knopfel.

Una idea de la complicada ingeniería empresarial utilizada por Ruiz-Mateos la da el hecho de que en el año 2000 crea en Panamá la sociedad Lerton Enterprises Corp, también a través del despacho Morgan & Morgan. El consejo de administración de la nueva empresa está formado por tres empresas: Matabor, Miakunal y Mardeco. Estas, a su vez, dependen de otras compañías.

Los detectives otorgan un papel primordial en la red exterior de los Ruiz-Mateos a los suizos Nicolás Faure, Joëlle Knopfle, Eric Guilloud y Rolf Inhof, además de los tres centroamericanos citados (De Raveneau, Davis y Hall). Pero también destaca el papel de Noelie Gbteie, de la República de Benin, o el centroamericano David Paniagua Carrillo. Se señala también a Rufino Martín Maestro, de quien se dice que es “administrador único de la sociedad Janer & Bailly, empresa sin actividad, y apoderado de una cuenta bancaria de esa sociedad en el Banco Etcheverría. A través de esa cuenta, la mercantil Janer & Bailly recibió 78 millones de euros procedentes de la sociedad Bardajera [esta sociedad controlaba el dinero obtenido por los pagarés de Nueva Rumasa]”. Rufino Martín Maestro también tenía poderes en Lerton Holdings, la propietaria de las marcas del Grupo Dhul.

Edificio del Banco Central de Belice.

Uno de los principales apoyos que tuvo la familia, sin embargo, fue Alfonso Barón Rivero, sobrino de Teresa Rivero. los detectives le otorgan un papel principal en el control de la red exterior de los Ruiz-Mateos.

Alfonso Barón había sido director del Dredsner Bank en Fráncfort. De él se dice que “sería el responsable en el extranjero de la familia Ruiz-Mateos y de Nueva Rumasa, ya que constaba como apoderado de algunas cuentas bancarias domiciliadas en Suiza a nombre de sociedades del grupo empresarial”. Se le vincula también con un grupo de empresas de las Antillas Holandesas y de Liechtenstein, además de citar una cuenta corriente en el Banco Emirates NDV de Dubai. Su nombre aparece también como apoderado en cuentas del Dresdner Bank y vinculado a distintas cuentas repartidas por otros países.

Cuentas en Belice

Gran parte de las compañías matrices que controlaban Nueva Rumasa se encontraban fuera de España y, concretamente en Belice, una país caribeño El informe de los detectives enumera unos cuantos fondos y sociedades en el extranjero controlada por el sobrino de Jose Maria Ruiz Mateos:

Barton Asset Fund Institutional Class, Baron Emerging Marxets Fund, Baron Fitth Avenue Growth Gund, Baron Focused Growsed Fund, Baron I Oportinity Fund, Baron Real Estate Fund… y así hasta un total de 18 fondos. Pero hay más: también tiene apoderamiento en los fondos de inversión Stichting Asamur 1, Stichting Asamur 2, Srichting Asamur 3. El epígrafe Asamur se corresponde con el nombre de Rumasa al revés. (Barón es el sobrino de Jose Maria Ruiz Mateos)

También rechaza que Barón esté vinculado a fundaciones en Liechtenstein. “Falso absolutamente”, recalca. El dossier de Crossword lo desmiente: Alfonso Baron creó una fundación llamada Stiftung Für Internationale Zusammenarbeit, para la familia Ruiz-Mateos, domiciliada en Ginebra y ramificaciones en Liechtenstein, en la que figura él como presidente, Joëlle Knopfel como secretaria, el alemán Mathias Pérez como vicepresidente y la venezolana Ilma Nyerges como vocal. Baron también tiene intereses en la sociedad Tropero Investments, domiciliada en Florida (gestiona allí un hotel de lujo).

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