07 de octubre de 2022
|
Buscar
FIN DE SEMANA

Emilio Abejón, del colectivo Señales de Humo, explica a Elcierredigital.com las claves de la figura de los testaferros en el mundo del fútbol

Las oscuras relaciones del Atlético de Madrid con terceros clubes: Del Marbella al Cádiz

El Cierre Digital en
/ Gil y Cerezo
El secretario del Consejo de administración del Atlético de Madrid, Pablo Jiménez de Parga, se ha convertido en el principal accionista del Real Zaragoza. Este movimiento silencioso ha conllevado el fichaje de varias personas relacionadas con el cuadro colchonero por el equipo maño y ha despertado suspicacias entre los seguidores del club por la presunta vinculación de estas operaciones con el Atlético de Madrid.

Los inicios de la relación empresarial entre dos personas de orígenes, cultura, clase social y generaciones tan diferentes como Jesús Gil y Enrique Cerezo arrancan tras las elecciones de 1987 a la presidencia del Atlético de Madrid, en las que el primero barrió con Paolo Futre bajo el brazo la candidatura en la que aparecía el segundo, quien finalmente aceptó la oferta del vencedor para ser vicepresidente. 

Ambos empresarios se hicieron en 1992 con la mayoría de las acciones del Atlético de Madrid sin poner una peseta, tal y como se probó en la Audiencia Nacional. 

La condena del Tribunal Supremo por delitos de estafa y apropiación indebida por parte de Gil, con Enrique Cerezo como cooperador necesario, quedó en papel mojado porque oficialmente el delito prescribió. 

Real Zaragoza

La compra del Real Zaragoza, se suponía que por parte del empresario americano Jorge Mas, es todavía un enigma ya que se ha demostrado que el principal accionista del club es el secretario del Consejo de administración del Atlético de Madrid, Pablo Jiménez de Parga.

Este movimiento ha implicado el fichaje de futbolistas, personas de comunicación e incluso consejeros relacionados con el Atlético de Madrid por parte del cuadro maño

'Caso camisetas'

Los apetitos futbolísticos de Jesús Gil no se conformaron con el control del Atlético de Madrid que, desde los noventa, comenzó a tener relaciones con terceros equipos. Cierto es que algunas de ellas le acabaron amargando sus últimos días al de Burgo de Osma. 

Enrique Cerezo. 

Y es que el Atlético de Madrid, al igual que Sevilla, Betis, Real Valladolid, Atlético Marbella o el baloncestista Joventut de Badalona, lucieron en sus camisetas el nombre de Marbella a cambio de importantes cantidades de dinero que procedían de las arcas del Ayuntamiento de la localidad malagueña controlado por el propio Gil, tal y como se comprobó judicialmente

El 'caso camisetas' conllevó una condena de la Audiencia de Málaga a Gil, que en 2002 fue inhabilitado para ejercer cargo público durante 28 años y se vio forzado a dimitir como alcalde de Marbella. 

Relaciones con terceros

Jesús Gil también quiso controlar otros clubes para convertirlos en satélite del Atlético de Madrid, que en 1993 compró el Cádiz CF a través de Enrique Cerezo, quien compatibilizó la vicepresidencia colchonera con la presidencia de honor del cuadro gaditano. 

En realidad, la intención de Gil era hacerse con dos jugadores, Kiko Narváez y 'Mami' Quevedo, que tenían un valor de mercado de 600 millones de pesetas (3,6 millones de euros) mientras que el cuadro cadista se vendía por 200 millones. La gestión del gilismo no funcionó y en 1995 Cerezo supuestamente regaló las acciones del equipo después de que descendiera a Segunda B y comenzase a tener problemas para pagar a sus jugadores. 

El Atlético de Madrid también convirtió en su equipo satélite al Atlético Marbella, que a principios de los noventa ascendió a Segunda División, mientras que en 1997 formalizó un acercamiento al Rayo Majadahonda al asegurarse la utilización del estadio Cerro del Espino a cambio de invertir 500 millones de pesetas en su reforma. 

Multipropiedad

Presuntamente Jiménez de Parga estaría representando en el Real Zaragoza intereses de otras personas, quién sabe si de Miguel Ángel Gil Marín o quizás de algún fondo de inversión que tenga participación accionarial en otro proyecto. 

Camiseta del Atlético de Madrid con el nombre de Marbella. 

Emilio Abejón, del colectivo colchonero Señales de Humo y secretario general de la Federación de Accionistas y Socios del Fútbol Español, explica a Elcierredigital.com que la utilización de testaferros en el mundo del fútbol se entiende porque "la Ley del Deporte pone limitaciones a la multipropiedad, ya que nadie puede tener más de un 5% en dos proyectos que jueguen la misma competición".

Fichajes con olor rojiblanco en el Real Zaragoza

La 'pillada' en mayo del programa El Chiringuito de Jugones a Miguel Ángel Gil, Joseph Oughourlian (presidente del Grupo Prisa), Javier Tebas (presidente de LaLiga) y otros inversores del Real Zaragoza tras una cena en Madrid ya desató una ola de rumores que ahora se están haciendo fuertes. 

Y lo son porque desde que medios como El Periódico de Aragón han publicado que Jorge Mas es simplemente el presidente del Real Zaragoza, ya que el máximo accionista del club maño es el abogado Pablo Jiménez de Parga, secretario del consejo del Atlético de Madrid. 

En realidad la propietaria del conjunto aragonés es Global Tavira SL, que controla el 50,1% de las acciones de la compañía Real Z LLC, sociedad que ha comprado el club. El 88% de Global Tavira SL está en manos de Jiménez de Parga y el 12% de Oughourlian. Por otra parte, Mas y su hermano apenas controlarían a medias el 25% de Real Z LCC a través de la empresa Real Ventures. 

La irrupción en el consejo de administración del Real Zaragoza de personas vinculadas con el Atlético de Madrid (Mariano Aguilar, Emilio Cruz y Cristina Llop, de Écija Abogados en la que Jiménez de Parga es vicepresidente), ha aumentado el runrún. 

El Real Zaragoza, además, ha incorporado a su departamento de comunicación a dos personas que hasta ahora trabajan en el Atlético de Madrid y la primera plantilla del club maño también ha sumado a dos jugadores cedidos por el cuadro colchonero, Giuliano Simeone (hijo del 'Cholo') y Víctor Mollejo

COMPARTIR: