04 de agosto de 2020
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EDICIÓN VERANO

El Batallón de Intervención de Madrid, en Torrejón de Ardoz, fue el primero en acudir a las residencias de ancianos durante la pandemia

Jesús Vera, Sargento de la UME: "Hay que concienciar a la gente que seguimos en prevención o esto acabará mal"

El sargento Vera a la derecha, junto al autor de esta entrevista.
El sargento Vera a la derecha, junto al autor de esta entrevista.
Jesús Vera es sargento primero de la Unidad MIlitar de Emergencia (UME) y cuenta en esta entrevista el trabajo que llevó a cabo esta unidad del Ejército durante la crisis sanitaria del COVID-19 y explica que "partimos de un desconocimiento y desinformación previa sobre el tema, porque nunca nos habíamos enfrentado a algo parecido".

No hace mucho estábamos confinados mientras sanitarios y miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado trabajaban en la sombra por nosotros. La labor de sanitarios, policías…es bien conocidas por todos, pero no menos encomiable fue la de nuestro Ejército sobre todo en las residencias de mayores.

El ejército español canalizó este apoyo a través de una de sus unidades especiales, la Unidad Militar de Emergencias, más conocida como la UME y para contarnos cuales fueron las vivencias de estos héroes contamos con uno de ellos, Jesús Vera, Sargento Primero de la UME en el primer Batallón de Intervención de Madrid, en Torrejón de Ardoz.

- Antes de nada, Jesús, vamos a situarnos, ¿Qué es la UME y para qué sirve?

- La UME es la Unidad Militar de Emergencias y sirve fundamentalmente, para dar una respuesta rápida a las emergencias cuando los servicios propios de las comunidades autónomas se ven incapaces de poder solventarlas por diferentes circunstancias. Por decirlo de una manera coloquial, la UME interviene cuando las comunidades autónomas se ven desbordadas ante una emergencia.

- ¿Cuáles son esas emergencias para las que se os solicita?

- Básicamente, las más conocidas son la asistencia en incendios forestales, inundaciones, rescates, nevadas y, en general cualquier emergencia en la que como digo, los servicios de las comunidades autónomas se ven sobrepasados, caso por ejemplo de esta pandemia.

La UME en una residencia.

- ¿Hay unidades de UME en toda España?

- No, de Intervención solo están los Batallones de Madrid, Sevilla, Valencia, León, Zaragoza y en Canarias que tiene una unidad que depende del Batallón de Sevilla. Además, en Madrid, está el Cuartel General, el Primer Batallón de Intervención, un Regimiento de Apoyo y un Batallón de Transmisiones.

- ¿Qué hay hacer para ser un miembro de la UME?

- Los puestos en la UME se cubren mediante el sistema de libre designación. Hay que presentar un currículo y solo en el caso del personal de tropa superar unas pruebas físicas, quedando la selección final a criterio del mando. Una vez que has superado esta fase tenemos que hacer el curso Básico de Emergencias (que incluye módulos de lucha contra incendios, rescate vertical, inundaciones, etc.) y ya tendríamos los requisitos mínimos para formar parte de la UME.

- ¿Por lo que me dices actuaciones como las del caso del COVID 19 no se pueden considerar como algo habitual? ¿Estabáis preparado para ello?

- Evidentemente partimos de un desconocimiento y desinformación previa sobre el tema, porque nunca nos habíamos enfrentado a algo parecido. Dentro de la UME los mayores conocedores de esta materia son los miembros del Grupo de Intervención en Emergencias Tecnológicas y Medioambientales (GIETMA), que están preparados más específicamente para actuaciones en guerra bacteriológica, química y emergencias de esa índole.

- Vamos a entrar en materia, ¿Cómo comienza la intervención de UME en la pandemia?

- Todo comienza cuando se nos llama para intervenir en Madrid. Además, yo fui el primero en salir porque estaba de servicio como primera intervención y en principio, nos tocó hacer sobre todo labores de información. Las calles empezaron a vaciarse y nuestra labor fue informar a la gente de la nueva situación y de que debían de permanecer en las casas. A continuación, nuestra trabajo consistió básicamente en la desinfección, sobre todo residencias, hospitales, estaciones de tren, etc., la sectorización de residencias y la participación en el montaje del hospital de IFEMA y el Pabellón de Hielo.

Varios efectivos de la UME en Madrid.

-¿En qué consiste la sectorización que has mencionado?

- En un momento dado nos dimos cuenta que desinfectar por desinfectar no servía de nada. Se creó un grupo de trabajo para sectorizar las residencias en el que estábamos nosotros, el 112, bomberos, Cruz Roja, Samur y Samu de Sevilla que se incorporó también. Primero se hacía un “reconocimiento ligero”, íbamos dos personas a analizar la situación buscando necesidades y dando normas básicas a cumplir como la separación de personal de COVID, como hacer las separaciones, con zonas de tránsito, etc. Como consecuencia de ello se hacía un “reconocimiento pesado” al que ya íbamos con Bomberos, Cruz Roja, etc. y después de este reconocimiento se activaba el servicio de desinfección, se ayudaba al movimiento de camas, etc. En uno o dos días se dejaba totalmente preparada la residencia para su funcionamiento en perfectas condiciones.

- El tema de las residencias se ha convertido en una especie de arma arrojadiza políticamente hablando, ¿Cuál es tu opinión?

- Mira, yo no tenía ni idea de la cantidad de residencias que hay en Madrid y cada una con su peculiaridad. Las hay de ancianos, con problemas de trastorno de la personalidad, con diferentes grados de dependencia, con dependencias brutales……no sabes lo que costaba encontrar la solución a cada uno sus problemas particulares, tenías que ver si podías mover a las personas, como hacerlo…había que “desatascar” una situación desconocida y creo que se hizo bien. Los militares no tenemos miedo a tomar decisiones ya que tenemos una capacidad para evaluar rápidamente la situación y quizá por eso estuvimos a la cabeza de la toma de decisiones.

- Ante una situación como esta, ¿Cuál era vuestro nivel de información al respecto?

- Ante algo tan desconocido, nosotros al principio solo teníamos la información que recibíamos de los medios de comunicación, pero cierto es que al poco tiempo puedo decir que fuimos de los mejor informados, dentro de lo poco que se sabía….

- ¿Habéis contado con los medios de protección necesarios?

- Arrancamos con unas medidas básicas de seguridad como mascarilla y guantes, luego llegaron los EPIS…con una sensación de que solo por caminar por las calles te ibas a contaminar (sonríe). En ningún momento tuvimos carencia de equipamiento de seguridad, es más te diría que al principio llevábamos por demás y luego fuimos adaptando el equipo a las necesidades.

- ¿Cuáles fueron tus sensaciones cuando te ves inmerso en una situación como esta desde tu puesto en la UME?

- Yo personalmente nunca tuve miedo porque sentía que estaba cumpliendo la misión para la que había sido designado, me gustase más o menos. Dentro de la información que recibo intento protegerme, aunque la sensación de que te puedes contaminar al estar en contacto con personas que tienen la enfermedad existe por supuesto, sobre todo porque tengo tres hijos y piensa que después de mis 12 o 14 horas de trabajo volvía a casa y siempre me quedaba la duda de no haberme desinfectado del todo y que pudiera contaminar a mi familia…pero por suerte no hemos tenido ningún problema.

Efectivos de la UME informando en el centro de Madrid.

- ¿Me acabas de decir que haciáis turnos de 12 y 14 horas diarias?

- Sí, verás, la UME tenía una labor que desarrollar y una de ellas, aunque te parezca mentira, era la de dar tranquilidad a la gente en las calles. Cuando nos veían por allí, junto con el resto de Fuerzas de Seguridad del Estado por supuesto, transmitíamos sensación de que alguien se estaba ocupando de todos nosotros. Por ejemplo, cuando estábamos desinfectando, nuestro objetivo era hacer las máximas posibles en el día por lo que al principio fue muy duro con 12 o 14 horas de servicio, luego ya fuimos haciendo turnos que suavizaron los trabajos.

- Tú eres un hombre curtido en muchas misiones, pero dentro de este servicio ¿qué es lo que más te ha impactado a nivel humano?

- Lo que más me impactaba era ponerme en el lugar del ciudadano que tenía enfrente. Sobre todo, con los ancianos, pensar en que estoy en una residencia, con una pandemia en la que soy el mayor candidato a padecerla, encontrarse impotente para hacer nada y ver a unos señores vestidos de blanco campeando por allí……el pensar lo que podían estar sintiendo me producía una autentica impresión.

- Se ha hablado mucho de las residencias y las muertes en ellas, ¿Cómo lo habéis vivido?

- A ver, yo no he visto muertos como tal, cuando llegábamos se nos daba el informe de fallecidos y cierto es que ha habido un desbordamiento de los servicios funerarios, pero yo no he visto “barbaridades” como se ha dicho. El problema radicó en que se produjo una acumulación de fallecimientos en poco tiempo a los que costó darles salida inmediata. Digamos que se creó un “embudo”, los medios se colapsaron y se produjo esta acumulación de la que sí estábamos informados.

- ¿A un hombre duro como tú se le llego a caer alguna lágrima ante estas situaciones?

- No soy de lagrima fácil (Sonríe), pero a veces ver a las personas mayores infectadas sin saber que será de ellas sí que me producía una profunda pena.

- ¿Estuviste en el montaje del hospital de IFEMA? ¿Cómo se vivió aquello?

- Yo como todos, conocía el IFEMA de haber estado allí viendo alguna feria, pero cuando te encuentras ante aquello diáfano, lleno de camas…eso impacta mucho más que verlo en la televisión. La información solo traslada un momento, unos instantes de la realidad que por supuesto es muchísimo más dura. Hay que vivir directamente esto para tomar conciencia real de la situación.

Un soldado de la UME desinfectando.

- ¿Qué sentiáis cuando veías el apoyo de la gente, los aplausos…?

- Yo la verdad es que estoy poco acostumbrado a esas cosas (Sonríe), pero sí que es cierto que allí donde íbamos era una sensación muy agradable que a mi particularmente me producía algo de vergüenza…esos aplausos, agradecimientos los merecían los sanitarios que estaban en contacto directo con la enfermedad, yo al fin al cabo llegaba a la zona con mi EPI, hacía mi trabajo y me iba.

- ¿Habéis tenido contagios entre el personal de la UME?

- Si, se han dado, pero se han localizado. Hemos estado muy protocolizados en todo momento y con un seguimiento constante. Los EPIS se adecuaban a la situación, se desinfectaban los coches, etc. y por supuesto, se nos han hecho los tests rápidos a todo el batallón.

- ¿Cuánto personal de la UME se habrá movilizado en Madrid durante este periodo?

- Calculo que, entre mi batallón, más el Regimiento y el resto del personal logístico oscilará en torno a las 400 o 500 efectivos movilizados. Quiero recalcar el trabajo de todo el personal logístico, los que nos preparaban la comida, mantenían los coches, etc., que fue básico para el buen funcionamiento del servicio.

- Jesús, según lo vivido y lo que se está viviendo ahora mismo ¿Crees que la gente tiene verdadera conciencia del tema?

- Me produce inquietud porque el ser humano es como es. Es fácil que quien no lo ha vivido directamente lo olvide rápido. Yo como militar quizá sería más estricto y concienciaría más a la gente, como poco. Habría que ser más estricto en ciertas medidas y sobre todo con los jóvenes … Mira, solo vas al médico cuando te duele algo y si no te duele pues parece que no pasa nada, pues esto es una cosa parecida y por ello son menos realistas con lo que hay. Hay que concienciar más ya que o seguimos en prevención o esto acabará mal……

¿Premonitorio? Parece que en algunas zonas la UME está volviendo a ser llamada. Ahí lo dejo.

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