01 de abril de 2020
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FIN DE SEMANA

El 28 de noviembre declaró ante la jueza que el Rey del Cachopo era muy controlador y que llamaba a su hija cada cinco minutos

Gloria Bulnes, madre de Heidi Paz: "A César se le salían los ojos con los pechos de mi hija, me decía que me quería por habérselos puesto, lo que sentía como una ofensa”

Gloria Bulnes, la madre de Heidi Paz, cuyo cadáver se encontró en una nave del madrileño barrio de Usera, declaró el 28 de noviembre ante la jueza que instruye el caso sobre la relación que existía en la pareja, el control que ejercía el Rey del Cachopo sobre su hija y el bebé que ambos perdieron. Según declaró a la jueza, a Gloria le molestaban las constantes alusiones de Román a las prótesis mamaria de su hija Heidi. Román le llegó a pedir la mano de su hija a las dos semanas de conocerla.

Gloria Francis Bulnes Solórzano, madre de Heidi Paz, novia del Rey del Cachopo y presuntamente asesinada por éste, declaró como “perjudicada” el pasado 23 de noviembre de 2018, ante la magistrada instructora del Juzgado de Instrucción número 32, Rosa María Freire. Su declaración entre lágrimas no dejó indiferente a nadie y mucho menos a la jueza, que después de escucharla se levantó de su silla, atravesó la sala y estrechó entre sus brazos a Gloria, en un intento de reconfortarla dentro de lo posible.

Gloria explicó durante su comparecencia, asistida por el letrado de la acusación particular, Ramón Fernández de Mera, que “Heidi y César estuvieron viviendo en su casa 10 días y en todo momento mientras él no estaba en casa ella estaba hablando con él por teléfono, pero no hizo ningún comentario”. El carácter controlador, celoso y dominante de César Román se manifestó en diferentes ocasiones, según Gloria: “Una vez, cuando fueron a comer (Gloria y Heidi), cada cinco minutos él (César) le llamaba por teléfono, incluso le pedía que le mandara fotos. Era muy controlador, pero nunca llegó a imaginar que hubiera pasado algo. Él era muy controlador”, explicó. Según contó ayer elcierredigital.com, Román incluso llegó a contratar a un detective para seguir a su ex mujer, Natividad, y ver en qué condiciones vivía su hija.

La asesinada Heidi Paz en una foto de su facebook.

Algo que molestó desde el principio a la madre de Heidi de la relación entre su hija y César Román se refiere a que ella es una mujer de profundas convicciones religiosas, de acudir a misa semanal y estar muy integrada en la comunidad religiosa de su barrio, por eso le parecía que el comportamiento del Rey del Cachopo no era muy apropiado tanto en público como en privado con su hija. A modo de ejemplo, Gloria declaró que su hija, Heidi, le había contado que “desde que le había visto (a Heidi) a César se le habían salido los ojos, por los pechos. El decía que me quería (a Gloria) por haberle puesto los pechos, lo que sentía como una ofensa”.

César, de rodillas, pidió la mano de Heidi a Gloria Bulnes

La madre de Heidi hizo una afirmación que desconcertó un poco a los presentes al declarar que la atracción de Román por su hija era tan fuerte que "a las dos semana de salir con Heidi, César se presentó en un  bar con ella y le pidió la mano de su hija, llegando a ponerse de rodillas, ella dijo que era muy pronto, pero su hija le dijo que ella quería".

A preguntas de la jueza sobre el embarazo de Heidi, Gloria Bulnes declaró que “aunque Heidi se quedó embarazada de César, en un principio ella no estaba animada, pero él sí que quería tener el niño” y sobre la pérdida del bebé, aclaró que “cuando estaba en el trabajo, le llamó César y le dijo que su hija se había caído y salió de la casa como una cabra loca corriendo, ella se quedó preocupada. Pero su hija no le comentó nada de lo que había pasado”. 

Sobre las posibles deudas de Heidi Paz, Gloria explicó ante la jueza que “su hija le tenía que dar un dinero de un préstamo que le había hecho para los implantes”, los mismos de los que sus presuntos asesinos intentaron deshacerse quemando en una improvisada hoguera en la nave de Usera. La fiscal declinó hacer preguntas y la declaración de Gloria terminó abruptamente cuando la defensa de César Román preguntó en dos ocasiones sobre los trabajos de Heidi y la jueza dio por no admitida estas preguntas por considerarlas lesivas para la madre de una víctima.

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