19 de mayo de 2021
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FIN DE SEMANA

José Luis Ábalos pretende hacerse con el poder del PSOE andaluz apartando a su todavía secretaria general y expresidenta de la Junta de Andalucía

Susana Díaz amenaza con romper el "matrimonio de conveniencia" con Pedro Sánchez

Susana Díaz y Pedro Sánchez.
Susana Díaz y Pedro Sánchez.
La expresidenta andaluza Susana Díaz se niega a retirarse de la guerra interna por el poder socialista, a pesar de que Sánchez intentó sacarla de Andalucía con una oferta para presidir el Senado y ahora dicen que para su inminente remodelación ministerial. Pero la baronesa ha rechazado el envite. El presidente del Gobierno parece que ha decidido asumirla como su 'reina del sur', pero sus críticos insisten. La guerra se acrienta de nuevo, ya que el diputado Felipe Sicilia quiere hacerle frente.

La expresidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, no va a ceder en su lucha por controlar el PSOE andaluz, como ya le piden dirigentes socialistas andaluces en sintonía con la dirección federal manejada por Pedro Sánchez y José Luis Ábalos. Se presentará a las primarias del partido e intentará repetir como líder del Partido Socialista Obrero Español en Andalucía.

Los críticos dicen que la relación entre Susana Díaz y Pedro Sánchez logró normalizarse después de las elecciones municipales de 2019, que tuvieron lugar justo dos años de celebrarse las primarias, en las que el actual presidente del Gobierno recuperó el liderazgo del PSOE y apartó de la batalla a la lideresa andaluza. 

Estas fuentes aseguran que ambos enterraron por entonces el hacha de guerra y que, tanto durante la gestión de la pandemia como en los polémicos pactos que sirvieron para aprobar los Presupuestos Generales del Estado, Susana Díaz ha estado al lado del presidente del Gobierno, a diferencia de otros barones socialistas.

Prueba de ello sería el hecho de que tanto el nombramiento de los presidentes de las diputaciones provinciales, donde se mantienen los socialistas andaluces -el principal contrapeso autonómico al gobierno del PP de Juanma Moreno-, como el de la delegada del Gobierno en Andalucía, Sandra García Martín, son cargos consensuados entre Madrid y Sevilla.

 Espadas, alcalde de Sevilla.

Además, los susanistas defienden que el suyo es, a pesar de su fallido asalto a la Secretaría General del PSOE en 2017, un liderazgo renovador. Para ellos, Susana Díaz, que este 2021 cumple 47 años, además de ser la primera mujer que ha presidido la Junta, ha constituido un relevo generacional en relación al viejo socialismo de José Antonio Griñán y Manuel Chaves, sus antecesores en la presidencia regional, condenados los dos por el caso ERE.

Pero para entender el problema entre ambos líderes socialistas hay que remontarse a tres años atrás, a mayo de 2017. Susana Díaz, que contaba entonces con el favor de los barones del PSOE, de la vieja guardia del partido y del establishment, se lanzaba sin red a por Pedro Sánchez en las primarias socialistas. La por aquel entonces presidenta de la Junta de Andalucía pretendía derribar y apartar definitivamente a su rival, que había renunciado a la secretaría general del PSOE tras apostar por el 'no es no' a la investidura de Mariano Rajoy. 

Díaz, que apoyó que los diputados socialistas se abstuvieran con tal de no repetir por tercera vez elecciones en menos de un año, se lanzó por entonces a la yugular de su camarada: "Los votantes no sabían si votaban al PSOE de Ciudadanos o al PSOE cercano a Podemos, si votaban al que saca una bandera de España más grande que la de Aznar o si votaban al PSOE plurinacional".

La lideresa andaluza no se cortaba: "Hemos dado muchos bandazos. Porque no sabemos qué defendemos. No es que seas voluble, es que cambias de opinión en función de la que te viene bien. No puedes tener, Pedro, 17 visiones de España (. . .) Ya nadie trabaja contigo. Ni Zapatero ni Felipe se fían de ti. Tú problema no soy yo, eres tú", señalaba. 

Pero la soberbia suele ser mala compañera de viaje y Susana Díaz, la gran favorita en aquel entonces, perdió las primarias ante Sánchez. Posteriormente, también Díaz caía en las elecciones autonómicas y el PSOE era desalojado por primera vez de la Junta de Andalucía en 37 años, tras la mayoría conservadora que formaron los líderes del PP, Ciudadanos y Vox.

Esta derrota de Díaz parecía que era lo propicio para que Sánchez asaltase la influyente baronía andaluza mediante algunos aliados como  Alfonso Gómez de Celis o el alcalde sevillano Juan Espadas. Pero el presidente del Gobierno, dicen que consciente del peso que tiene el mundo rural en el PSOE andaluz y tras escuchar a su mentor Iván Redondo, apostó por contemporizar con su exrival y no comenzar una nueva lucha por el poder en Andalucía. 

Pedro Sánchez intenta un relevo 'educado'

El año pasado Pedro Sánchez ofreció a Díaz la presidencia del Senado para facilitar su salida de Andalucía y así empezar la renovación del PSOE andaluz. Pero la baronesa se negó a aceptar el cargo y dejó claro que pretendía repetir como cabeza de cartel en las autonómicas de 2022. 

Tal y como señalan fuentes del PSOE a elcierredigital.com, Pedro Sánchez estaría, en teoría, dispuesto a apoyarla, siempre que no le aprieten sus bases. No sería éste el primer favor del presidente del Gobierno a Susana Díaz, que vio con buenos ojos que en febrero el 'sanchista' Lucrecio Fernández fuese relevado por su aliada Sandra Sánchez. 

Susana Díaz. Foto: Canal Sur.

Pedro Sánchez también habría sacado' del sur este tiempo atrás 'a otro 'sanchista' que molestaba a Susana Díaz, Alfonso Gómez de Celis, recompensado con el cargo de vicepresidente primero del Congreso tras quedarse también sin el puesto de delegado de Gobierno en Andalucía (posición envidiable para ganar unas primarias o unas elecciones autonómicas).

Un rival para Susana

Pero ahora la guerra se acrienta de nuevo. El diputado estatal Felipe Sicilia dejó claro hace unas semanas que tiene intención de rivalizar con Susana Díaz por el liderazgo del PSOE andaluz: "No descarto presentarme. El PSOE de Andalucía necesita recuperar la confianza mayoritaria. Opinarán los militantes cuando se abra el proceso de primarias", ha señalado. 

Parte del 'sanchismo' está dispuesto a rebelarse contra Pedro Sánchez por primera vez en cinco años. Y es que el diputado estatal Felipe Sicilia no quiere aceptar las directrices de Ferraz, que pretende que Susana Díaz se mantenga al frente de los socialistas del sur (tal y como adelantó elcierredigital.com). 

Cierto es que su precipitada salida de la cancha de juego y su falta de apoyos le pueden complicar la aventura, para alegría de Díaz que asegura que sus miras están "puestas en los problemas de los andaluces. Aquí es donde quiero estar".

El político sevillano del PSOE, Gómez de Celis.

La expresidenta andaluza, en declaraciones al diario Público, aseguró que "cuando llegue el momento, todos los compañeros podrán optar y libremente los militantes elegirán. Y, en ese momento, buscaré con ilusión y ganas que nuestro proyecto vuelva a ser mayoritario en Andalucía". 

Susana Díaz no quiere ni oír hablar de unas primarias con más de una candidatura. La expresidenta autonómica asegura que solo piensa "en Andalucía y los andaluces. Y ellos tendrán que valorar si quieren seguir haciendo seguidismo al PP y a la ultraderecha o se dan cuenta de las cosas buenas que hicieron cuando apoyaron a los socialistas. Igual que nosotros, que con humildad reconocemos errores y aprendemos, tendrá Ciudadanos que hacer una reflexión de qué rentabilidad han sacado a esto de hacer seguidismo a la derecha andaluza".

El PSOE andaluz, según Díaz, dialoga "con todos los diputados y diputadas de IU y de Podemos y de Adelante. Estamos en un momento complicado para la gente. Hay que dejar la política de regate corto a un lado, el electoralismo a un lado y poner a la gente en el centro del servicio público que tiene que ser". 

Aguas revueltas dentro del "sanchismo"

Susana Díaz podría tener ciertas facilidades para hacerse con las primarias del PSOE gracias a la postura conciliadora de Sánchez, pero las encuestas no son alentadoras para los progresistas en Andalucía. Y esta situación tiene visos de complicarse después de que Podemos e IU hayan expulsado del grupo Adelante Andalucía a Teresa Rodríguez y a sus partidarios. 

Teresa Rodríguez, que se ha intentado adueñarse de una marca perteneciente a una coalición transversal, se habría quedado con 109.000 euros que pertenecen a Izquierda Unida y a Podemos Andalucía, tal y como denuncia el digital de la formación morada La última hora. 

Este dinero, sostienen los aliados de Pablo Iglesias, iba a ser utilizado por Rodríguez para poner en marcha su nueva aventura junto a Anticapitalistas. Pero la exlíder de Podemos no tendrá fácil continuar en política a partir de 2022. Y es que algunas encuestas pronostican que Podemos se mantendría holgadamente en el Parlamento andaluz, mientras este nuevo proyecto no alcanzaría siquiera un escaño a pesar del tirón que se le presume a Teresa Rodríguez y a su marido, el alcalde de Cádiz, 'Kichi'.

Continuismo

Susana Díaz presume de haber "llevado iniciativas conjuntas con Adelante Andalucía, sobre todo, en materia sanitaria. "Entendíamos que eran buenas para Andalucía al margen de quien las liderara y de quien las defendiese. Cuando algo sea bueno para esta tierra, vamos a estar ahí. He tenido la oportunidad de tener contacto con todos los portavoces y dirigentes. He tenido la posibilidad de intercambiar opiniones con ellos", señalaba en su justificación

¿Y sobre las primarias? Díaz dice que "cuando llegue el momento, todos los compañeros podrán optar y libremente los militantes elegirán. Y, en ese momento, buscaré con ilusión y ganas que nuestro proyecto vuelva a ser mayoritario en Andalucía. Pero, mientras tanto, no me distraeré ni un minuto porque hay mucha gente que nos necesita. A mucha gente la única puerta que se le abre es la del PSOE. Y cuando hay gente que te necesita no puedes estar en peleas internas ni personales".

No parece plantear pelea personal con Felipe Sicilia, que sin embargo sí que elige apostar por batallar a nivel interno. El diputado estatal quiere aprovechar el desgaste de la expresidenta, que se niega a retirarse de la guerra interna a pesar de que Sánchez intentó sacarla de Andalucía con una oferta para presidir el Senado. Pero la baronesa rechazó el envite y eso fue definitivo para que el presidente del Gobierno haya decidido, por ahora, asumirla como su 'reina del sur'.

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