21 de noviembre de 2019
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FIN DE SEMANA

Ignacio Morchón Alonso tiene 75 años y se encontraba anteriormente en prisión comunicada y sin fianza

El dueño de las funerarias El Salvador sale de la cárcel tras garantizar una fianza hipotecaria de 800.000 euros

Uno de los locales de El Salvador, custodiado por la Policía.
Uno de los locales de El Salvador, custodiado por la Policía.
El empresario funerario vallisoletano Ignacio Morchón Alonso, de 75 años, preso desde el día 2 de febrero por el supuesto cambiazo de ataúdes antes del proceso de cremación, ha recuperado la libertad tras garantizar una fianza hipotecaria de 800.000 euros.

La excarcelación del magnate de los ataúdes, de 75 años, se produce después de que la Sección Segunda de lo Penal modificara la situación del empresario, quien se encontraba en prisión comunicada y sin fianza, y acordara prisión eludible bajo fianza de 800.000 euros, según fuentes jurídicas.

La Sección Segunda consideró que, en este momento de la instrucción judicial, el riesgo de que el investigado pueda fugarse no ha desaparecido pero "sí se ha diluido", y puede neutralizarse "con medidas menos gravosas para el derecho a la libertad" como es la imposición de una fianza.

A este respecto, el tribunal tenía en cuenta el arraigo familiar y social del investigado, el hecho de tener sus bienes embargados, la ausencia de pruebas o indicios de que tenga bienes en el extranjero, su avanzada edad y los problemas de salud que sufre.

La sala valoró, igualmente, la circunstancia de que no exista la posibilidad de que "altere o destruya fuentes de prueba relevantes para la investigación" porque ya se ha intervenido toda la documentación encontrada.

Un tanatorio del Grupo El Salvador.

Tampoco existe, según recogía la resolución, "un peligro fundado y concreto" de que el dueño de la empresa funeraria pueda "influir sobre otros imputados, testigos o peritos o quienes pudieran serlo" ni de que "pueda actuar contra bienes jurídicos de las víctimas" o cometer "otros hechos delictivos".

La concesión de la libertad provisional se produce frente a la abierta oposición de la Fiscalía de Valladolid, que durante la vista celebrada la pasada semana fundamentó tal postura en el hecho de que las penas hipotéticas que el recurrente afrontaría en un juicio serían graves y, por ello, advertía del evidente riesgo de fuga asociado a su capacidad económica.

Esta misma sala es la que también estudió idénticas peticiones de dos hijos del empresario, Ignacio y Laura, ambos ya en libertad, en el primer caso tras abonar fianza hipotecaria de 800.000 euros y la segunda de 200.000, una vez rebajada la misma ya que había sido fijada en el mismo importe que el anterior.

La investigación de la Operación Ignis, desarrollada por la Policía Nacional, corre a cargo del Juzgado de Instrucción 6 de Valladolid por la actividad del grupo funerario entre 1995 y 2015, periodo en el que, supuestamente, los 25 investigados realizaron el cambiazo de al menos un total de 6.000 ataúdes por otros más baratos con el fin de reutilizarlos para otros sepelios, además de hacer lo propio con las coronas de flores.

Tales hechos podrían ser constitutivos de delitos de estafa y falsedad, contra la hacienda pública, blanqueo y organización criminal.

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