21 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

La mayor tasa de separaciones se produjo en Canarias, con 23,6 por mil habitantes frente al menor índice en la Comunidad Autónoma de Aragón, con 16,9

Informe: Existen más posibilidades de divorciarse si vive en una ciudad grande que en un pueblo pequeño

Los divorcios han aumentado en Canarias el 72 por ciento.
Los divorcios han aumentado en Canarias el 72 por ciento.
El abogado de familia Alberto García Cebrián analiza para Elcierredigital.com los últimos datos sobre divorcios en España proporcionados por el centro de Estadística del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).

¿Tengo más riesgo de que mi matrimonio acabe en divorcio si vivo en las Islas Canarias? Según la información del CGPJ, las separaciones aumentaron un 72% en Canarias tras el fin del confinamiento. Trataremos sobre los factores que han convergido para que en las Islas Canarias se produzca un aumento de divorcios tan llamativo.

El mayor número de demandas de disolución por cada 10.000 habitantes se dio en 2020 en:

  • Canarias con 23,6.
  • Comunidad Valenciana con 23,5.
  • Islas Baleares y Murcia con 22,4;
  • Andalucía con 21,4.
  • Cataluña con 20,6.
  • Cantabria con 20,4.
  • Asturias con 20,2.

Todas ellas superaron la media nacional, que se situó en 20 demandas de disolución matrimonial por cada 1.000 habitantes.  Por otra parte, las Comunidades Autónomas que se encuentran por debajo de esa media fueron:

  • Castilla y León con 16,4.
  • País Vasco con 16,8.
  • Aragón con 16,9.

¿Existe más probabilidad de divorciarnos en función de nuestro lugar de residencia? Desde mi punto de vista no. El número de divorcios en ocasiones aumenta o disminuye en determinadas regiones, pero no existe un mayor o menor número de divorcios en función de la ciudad en la que cada matrimonio resida. En cambio, sí que existe cierta tendencia, que por estadística supone una variación en el número de divorcios.

Por ejemplo, en las ciudades grandes se tiende a producir un mayor número de divorcios. Igualmente, en personas jóvenes y de mediana edad hay más divorcios que en personas más mayores que tienen cierta tendencia natural a mantener su matrimonio y aguantar las desavenencias matrimoniales.

Por ello, en los municipios pequeños y con una población más envejecida sí que el número de divorcios suele ser inferior, mientras que, en ciudades grandes y medianas con una media de edad de población más joven, suele existir un mayor número de rupturas matrimoniales.

El divorcio contagioso

En ocasiones, las cifras de divorcios suben o bajan en determinados lugares y momentos puntuales. Yo considero que se debe a la mera casualidad y quizá a una cierta influencia que crea cada divorcio en el entorno de los cónyuges que se divorcian.

Por ello, uno de los elementos que pueden explicar que en la Comunidad Canaria haya aumentado un 72% el número de divorcios después del confinamiento es que simplemente se produjo por casualidad cierto aumento en el número de separaciones y por el efecto multiplicador o contagioso de los divorcios, la influencia en los demás matrimonios haya provocado que la cifra se dispare.

Los divorcios han aumentado tras la pandemia.

Para explicarlo de un modo sencillo y entendible, el divorcio es contagioso y según las estadísticas un divorcio provoca en el entorno más cercano del matrimonio que se divorcia más divorcios.

Si en el entorno de una persona se empiezan a producir divorcios, existe cierto efecto de imitación y propagación de las rupturas.

¿Por qué? Sería un tema muy largo de explicar, pero principalmente por que los matrimonios casados ven en su familiar o amigo divorciado una nueva vida que en parte les es atractiva.

Cuando están juntos los matrimonios y parejas de nuestro entorno tendemos a no plantearnos la idea de divorciarnos, pero cuando alguno se empieza a divorciar podemos experimentar un doble efecto:

Condicionar una ruptura: Al ver la vida de nuestras amistades divorciadas podemos desear divorciarnos por percibir de manera tentadora al menos en parte su aparente nueva vida: Salir de la monotonía matrimonial, conocer gente, cambiar de rutinas… 

Reforzar la relación: Algunos matrimonios ven el divorcio de una persona del entorno como un peligro y algunos optan por fortalecer la relación matrimonial estimulados por el divorcio ajeno, para evitar la separación futura. 

Evolución de los divorcios en 2020

El número de divorcios en 2020 ha sido muy irregular. El primer periodo del año y hasta el confinamiento, hubo un número ligeramente inferior. Durante el confinamiento el número de divorcios se desplomó al detenerse la sociedad y los juzgados de manera radical.

Después del confinamiento se ha experimentado un gran aumento de divorcios provocado por la prolongada convivencia forzosa de los matrimonios en los que muchos han llegado al límite.

Una tónica que se repetía en muchas de las peticiones de divorcio en los despachos de abogados es la de tramitar el proceso rápido, antes de que se produjera un hipotético segundo confinamiento, que afortunadamente al final no se ha producido.

No debemos de pensar que en una determinada Comunidad Autónoma existe un mayor riesgo de divorciarse o que algún elemento natural pueda incidir de manera relevante en el número de divorcios.

En los divorcios afectan las circunstancias sociales, como por ejemplo, ocurre cada año después de las vacaciones de verano en la que tras haber pasado las familias el periodo vacacional, aumenta el número de peticiones de divorcio.

Efectivamente existen tendencias y circunstancias que aumentan o disminuyen el número de divorcios. Evidentemente el Coronavirus y el confinamiento ha sido un gran condicionante.

A pesar de ello, en términos globales (al hacer media con el periodo de confinamiento) y con las cifras de las que disponemos hoy en día, todo apunta a que el número de divorcios se ha reducido ligeramente, pero lo que se ha reducido radicalmente es el número de matrimonios.

En este 2021 no existen cifras oficiales todavía, pero previsiblemente el número de divorcios será superior al de 2020 y principalmente el número de matrimonios subirá en relación con el número de matrimonios de 2020, aunque tal vez no llegue al número de años precedentes.

El efecto que muchos sí habían pronosticado a causa de la pandemia era un “baby boom”, sin embargo, se ha confirmado con los datos de los nacimientos de diciembre de 2020 y enero de 2021, que estos han bajado radicalmente, un 23% menos que en los mismos meses del año precedente.

Por ello, la evolución social va un paso por delante y las cifras de matrimonios, divorcios y nacimientos están experimentando unas variaciones insólitas debido al confinamiento y la crisis sanitaria y económica. Pero esta evolución aún no ha terminado y en estos meses seguiremos viendo cambios hasta que todo se normalice, tal vez y ojalá que así sea,  en 2022.

 

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