06 de diciembre de 2021
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FIN DE SEMANA

Acaba de publicar su nuevo libro ‘Protocolos Policiales. Manual de casos prácticos’ con la editorial Punto Rojo

Serafín Giraldo, escritor y secretario de Comunicación de la UFP: "La Policia Nacional tenía orden expresa de evitar que se produjera el referéndum del 1-O en Cataluña"

Serafín Giraldo Pérez, (Zamora, 1970) es un inspector de policía español y secretario de Comunicación de la UFP (Unión Federal de la Policía). Se licenció en Derecho y actualmente también es profesor de Centros Docentes en el C.N.P (área jurídica). Autor de varios libros de temática policial, recientemente ha publicado su nuevo manual: ‘Protocolos Policiales. Manual de casos prácticos’ (www.protocolospoliciales.es)

El mes pasado publicaste el manual ‘Protocolos Policiales’ ¿Qué finalidad buscas con este libro?

Ayudar a los opositores que quieren ascender dentro del Cuerpo Nacional de Policía, también está escrito para periodistas, y para el público en general. Porque es un libro de casos prácticos policiales, es decir, aborda toda la temática policial, todas las comisarías y los protocolos de actuación dentro de la policía.

En el libro manual aparecen ejemplos de casos prácticos y la manera de resolverlos. ¿Puedes explicarnos alguno de ellos?

Cualquier caso que se de en los medios de comunicación lleva un protocolo, hasta atarse los cordones. Por ejemplo, ante un caso de secuestro la Policía lo primero que hace es insertar en bases de datos a la persona que ha sido secuestrada. En segundo lugar, se produce una investigación a nivel de policía científica, y a nivel de policía judicial. En tercer lugar, hay una comunicación al resto de policías. En definitiva, en el libro hablo de todo el protocolo que sigue la policía, no del caso concreto.

¿Cómo describirías el panorama de la Policía Nacional en estos momentos?

La Policía Nacional no es muy diferente en cuanto a cualquier otro grupo funcionarial. El Cuerpo se lucra de personas jóvenes que proceden de la sociedad en general, y en ella existe una buena formación a nivel académico. En definitiva, la Policía Nacional no es más que el reflejo de la sociedad en la que trabaja.

¿Qué opinas sobre la equiparación salarial?

En estos momentos hay un proceso de equiparación salarial que está firmado y que culminará con la equiparación total con los Mossos d’Esquadra, Policía Nacional y Guardia Civil, en enero del 2020. Ahora mismo hay una auditoría que establecerá cuáles son estas diferencias salariales. Yo opino que la equiparación no es una cifra, y en eso creo que está equivocada mucha gente, existen muchas diferencias, no solo salariales, sino a nivel de libranza por juicio, a nivel de territorialidad… Al final, la Policía Nacional no está equiparada, ya que no cobra lo mismo un policía nacional de Ceuta que uno de Madrid, o que uno de Ávila. Hay mucho trabajo por hacer y no se puede resumir ni a una cifra ni a un mensaje de whatsapp, eso es ridículo. En definitiva, hay que esperar a una ley de equiparación.

Hay un hecho que me llama mucho la atención… y es ¿Por qué nos equiparamos con los Mossos y no con la Ertzainza? Con esto no quiero hacer una denuncia, sino señalar un sinsentido, a parte la Ertzainza cobra más.

Has trabajado en varios casos de prostitución ¿Cómo actúa la policía ante estos polémicos casos?

En mis inicios, cuando era policía estuve trabajando sobre todo en temas de extranjería, porque dentro de la prostitución era lo que más me llamaba la atención. Es innegable que existe una coacción sobre las personas que ejercen la prostitución y la figura del proxeneta la veíamos.

La ‘cara B’ de todo esto es que no se pone una solución legal, o la que se pone es difícil; porque quizás con una regulación legal de la prostitución posiblemente se podría a acabar con esta lacra. Sin embargo, ningún político se atreve ahora mismo a sentarse en una mesa de negociación para tratar de legislar fuera del código penal este tema tan polémico.

Creo que hay una hipocresía social de fondo, nadie admite que existe la prostitución, pero todo el mundo sabe que está ahí. La labor de un policía se ciñe a librar de estas mafias a las mujeres violentadas, pero tampoco podemos darles otra salida. En definitiva, más que un problema policial, es un problema social, y quizás también legal que no se quiere abordar.

En relación a los grupos antisistema y neonazis que okupan edificios. ¿Cómo funcionan estos grupos? ¿Qué protocolos seguís en estos casos?

Los grupos antisistema y los neonazis son organizaciones de tipo piramidal, donde existe un líder y una financiación, y unos ‘adeptos’. Funcionan como cualquier grupo mafioso con unas reglas estrictas. Lo importante de ambos grupos, sin duda alguna es la financiación, y cortarla es la única forma de acabar con ellos. A nivel policial lo único que podemos hacer es detener a estas personas cuando cometen algún tipo de actividad delictiva.

¿De dónde suelen obtener esta financiación?

Lo único que puedo constatar es que a veces estos grupos se nutren de fiestas, de donativos que les llegan; o incluso de la venta de drogas, revistas o merchandising. Mientras no acabes con la financiación jamás podrás acabar con ellos.

 

Serafín Giraldo es también autor de varios libros de temática policial

¿Qué ocurrió el 1 de octubre en Cataluña? ¿Crees que se politizó la acción de los Mossos y los Policías?

El 1 de octubre la Policía Nacional cumplía un mandato judicial, y cuando un juez da una orden y esa orden no es manifiestamente ilegal, hay que cumplirla. Los policías nacionales tenían la orden de evitar que se produjera ese referéndum. La policía tenía que coordinar su actuación con los Mossos d’Esquadra y la planificación para evitar ese Referéndum fue la que podemos hacer cualquier profesional: a las seis de la mañana se cierran los colegios y se evita el referéndum. El problema fue que la Policía se encontró con una especie de traición por parte de los Mandos de los Mossos d’Esquadra. La ineficacia o la falta de lealtad de los Mossos se demostró al ver que a las 6 de la mañana muchos colegios ya estaban abiertos, y había mucha gente en el interior. Esa complicación se resolvió de la mejor manera que se pudo, sacando a la gente para evitar que se produjera el Referéndum, y cumpliendo así lo que había ordenado el juez. En mi opinión los culpables de ese fallo en la organización fueron los mandos de los Mossos d’Esquadra.

“El problema en Cataluña fue que la Policía se encontró con una especie de traición por parte de los Mandos de los Mossos d’Esquadra”

¿Cuál es vuestra forma de proceder con los manteros?

La actuación sobre los manteros no es solo un caso de policía local, también tiene que ser política, hay que tener claro si se quiere que estas personas vendan o no vendan, con o sin permisos. Cada vez que la Policía local actúa sobre los manteros, no sé por qué, pero están perfectamente organizados para salir en los medios públicos, acusando a la policía local de adjetivos como fascista. Ellos forman parte de una estructura piramidal, son la base, los más desamparados y explotados, pero es innegable que formen parte de esa organización. Aquí acuso a la hipocresía política…por una parte no debemos perseguirlos, pero tampoco debemos permitir que cumplan irregularidades como la venta de productos falsos. Alguien tiene que decirnos cómo debemos actuar en estos casos. Al final entre la legalidad y la ilegalidad siempre está la Policía pagando el pato.

¿Cómo funciona el negocio de los lateros?

El precio de la lata es de un euro. El almacenista que es la parte alta de esa mini-organización, recibe 50 céntimos, y 25 céntimos de la lata es para el coste de producto, y otros 25 para el vendedor. Los Policías Nacionales se encargan de buscar estos pisos donde tienen las latas. Por otra parte, tampoco es una actividad que contravenga el código penal almacenar dentro de un piso latas de refresco, pero si lo contraviene, y va contra el derecho de los trabajadores, la distribución a través de mafias de esos productos. Y es lo mismo que con los manteros, alguien nos tiene que aclarar que es lo que tenemos que hacer, lo que no podemos es estar en los medios públicos cada vez que perseguimos un delito penal

 ¿Qué consejo le darías a un policía que está opositando?

Que lea los cuatro valores de la puerta de la Escuela Nacional de Policía de Ávila, que crea en ellos y los tenga siempre presentes.

 

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