25 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

José Bono dejó de pagar 24.848 euros en impuestos en las obras de este complejo que construyó Francisco Hernández "el pocero" y costó 600.000 euros

La historia oculta de "Hípica Almenara": La propiedad de la familia Bono que Page abre pese al cierre total de Castilla-La Mancha

Exclusiva José Bono y Emiliano García-Page, actual presidente de Castilla-La Mancha.
José Bono y Emiliano García-Page, actual presidente de Castilla-La Mancha.
Castilla-La Mancha está cerrada, los bares y restaurantes de esa comunidad no pueden abrir por los motivos sanitarios de todos conocidos. Sin embargo, el complejo hípico de la familia Bono sí puede acoger celebraciones y organizar eventos. La Hípica Almenara celebró el pasado fin de semana un evento ecuestre nacional con la asistencia de importantes personajes.

El pasado viernes, el consejero de Sanidad del gobierno de Emiliano García-Page, Jesús Fernández Sanz, decidía mantener el cierre de la restauración en toda la región y el toque de queda entre las 22.00 y las 7.00 horas.

Sin embargo, la hípica de Bono, regentada ahora por su hijo José Bono junior, acogió el pasado fin de semana el Concurso de Saltos Nacional Winter Tour 1, con más de 70 participantes, algunos de ellos herederos de algunas de las familias más ricas de España.

Un total de sesenta y dos jinetes y amazonas participaron en esta cita, dirigida por José Bono Jr. El digital Vanitatis adelantó que entre los participantes se encontraba Maya de la Joya Fernández-Longoria, hija del empresario de la jet Adrián de la Joya, salpicado por varios escándalos judiciales y hombre cercano al comisario Villarejo. Su madre es Cristina Fernández-Longoria, excuñada por un lado del libanés Abdul Rahman el Assir (íntimo amigo de don Juan Carlos), y excuñada también de José Luis Alcocer, primo de Alberto Alcocer y Alberto Cortina.  Maya ocupa el puesto 30 del ranking de la Federación Hípica Española.

Bono padre e hijo en la Hípica.

Otro de los jinetes que participaron en las pruebas fue Juan Ignacio Lasquetty. Según Vanitatis, "el número 68 del ranking nacional ha montado en varios concursos a Ariel, el caballo de 15 años de la infanta Elena. Hasta 2012 lo venía haciendo Felipe Zuleta, quien era su entrenador personal, del que terminó prescindiendo. Más tarde lo montó ella en un par de concursos para, desde mayo de 2016 a noviembre de 2020, concursar Ariel con Lasquetty como jinete. Juntos ganaron la Copa Suzuki en 2019 y varios pódiums con medallas de plata y bronce".

El jinete más laureado de los participantes fue Eduardo Álvarez Aznar, heredero de las Bodegas Marqués de Riscal. También participó Amalia Aresu, hija del productor Giorgio Aresu y sobrina de Ana Obregón.

Pero tanto Vip y tanta celebración provocó malestar entre muchos usuarios de las redes sociales, que no entienden cómo el gobierno de García-Page permite a los Bono celebrar este evento mientras mantiene el cierre para los hosteleros. Ésta es la verdadera historia de la finca dedicada a actividades hípicas de los Bono.

Historia de la finca de Bono

Este centro ecuestre, denominado Hípica de Toledo, se localiza en el kilómetro 7,2 de la carretera  N-400 que va de Toledo a Ocaña. "Como en Toledo no había instalaciones hípicas, un día compramos unos terrenos e hicimos una cosa pequeña, que después fue creciendo y creciendo. Hoy tenemos una escuela hípica en la que hay 48 ejemplares, unos son de tanda [para aprender] y otros de personas que alquilan las instalaciones", decía Ana Rodríguez hace años antes de su divorcio de José Bono.

Unas grandes puertas de color verde dan entrada a la hípica, que se comunica con una gran avenida perfectamente asfaltada, de dos carriles, con señales de tráfico, aceras y badenes. A la derecha se encuentra un gran aparcamiento preparado para dar cabida a 60 camiones de transporte de caballos y, a la izquierda, zonas variadas en las que pastan los caballos. Al final de la avenida se encuentra otro aparcamiento para los turismos de los usuarios y empleados del centro, con rayas pintadas para delimitar las plazas.

Un edificio enorme alberga las cuadras, la oficina, la cafetería, los guadarneses... Otro inmueble acoge viviendas para los trabajadores y, por último, la familia Bono se ha construido una casita para su descanso. En las proximidades del refugio se encuentra el edificio que alberga las cuadras de concurso y que está hecho de obra, no portátil como suele suceder en este tipo de instalaciones. También hay una pista de concurso con una enorme grada patrocinada por Medio Ambiente Gestión de Castilla-La Mancha. 

 José Bono y Emiliano García-Page.

Fue a finales de 2003 y comienzos de 2004 cuando las máquinas y los empleados del promotor Francisco Hernando Contreras, más conocido como "Paco El Pocero", entraban a trabajar en el complejo hípico de la familia de Bono con el fin de acondicionar el recinto por encargo del entonces presidente castellano-manchego. Este episodio coincidía en el tiempo con el respaldo del ejecutivo manchego al proyecto de "El Pocero" en Seseña (Toledo). Lo hicieron a través de una de las empresas de Hernando, ONDE 2000 S.L., según la denuncia que presentó entonces Izquierda Unida ante la Fiscalía Anticorrupción, que incluía fotografías y vídeos de los camiones de Hernando dentro de las propiedades de la familia Bono. Este informe de Izquierda Unida fue sacado en privado por determinados grupos de influyentes socialistas, molestos por algunas faltas de tacto de José Bono con el Gobierno de Rodríguez Zapatero, en concreto, con su rechazo a ser candidato a la alcaldía de Madrid. Dicen que una de las que más ha usado este informe de la "unión profesional" entre Bono y "Paco El Pocero" fue la ministra de Medio Ambiente Cristina Narbona.

Poco después el diario El País publicaba que Porcelanosa, patrocinador de Hípica Almenara, abonó obras por 284.000 euros que en el año 2004 llevó a cabo en este complejo deportivo una empresa del grupo Onde 2000, de Francisco Hernando. El pago de esta empresa se desglosó de la siguiente forma: 180.000 euros para instalar su torre publicitaria de 17 metros de altura y sus vallas de esponsorización y 104.000 en obras ajenas a la publicidad en el complejo deportivo.

La familia Bono se defendió indicando que pagó las obras a Contreras a precio de mercado. Aseguran que pagaron 600.000 euros y que tenían las facturas. Aunque las sombras planearon ya en cuanto a la forma de pago porque cuentan que se emitieron dos facturas: Una a la sociedad de la familia de José Bono (Hípica Almenara SL) por valor 150.000 euros; y otra, de 450.000 euros "a otras empresas y patrocinadores", pero sin concretar quienes eran los patrocinadores que abordaban la cuantía de los trabajos.

La multitud de noticias que en  su día provocó la relación entre Bono y El Pocero, ha supuesto también una gran fuente de información. Gracias a ello, toda España sabe que las obras de la famosa Hípica rondaron los 600.000 euros y, por tanto, el impuesto que Bono tendría que haber abonado al Consistorio, ascendería a 21.900 euros, el 3,65 por ciento del importe total. Es decir, al ex presidente de Castilla La Mancha se le perdieron por el camino 20.806,44 euros que dejó abonar en concepto de impuestos.

La licencia fue emitida en febrero de 2004, por tanto, el posible delito de defraudación ya está prescrito. Sin embargo, el problema podría haber sido detectado y evitado por el Ayuntamiento si hubiese realizado una inspección de las obras que se estaban realizando. Todos los constructores de la zona consultados aseguran que el presupuesto que se declaró “era imposible ante la transformación que sufrió la Hípica”. Por otro lado, si las auténticas cantidades se hubiesen dado a conocer con anterioridad el Consistorio podría haber solicitado otra autoliquidación e imponer una sanción a la compañía. Pero nada de eso sucedió.
 
A la cantidad ya analizada, hay que añadir la tasa por licencia urbanística. Según consta en la solicitud de la licencia, la tasa se calculaba en 2004 en función del número de veces que la cantidad de 6.010,12 euros se encontraba en el presupuesto total y el resultado se multiplicaba por 42,55 euros. Por los 29.960,45 euros que se declararon en el Ayuntamiento de Toledo como “coste estimado de las obras”, Hípica Almenara abonó 212,75 euros en concepto de “tasa por licencia urbanística”; sin embargo, por los 600.000 euros que Bono aseguró que habían costado las obras, se tendrían que haber pagado 4.255 euros. En este caso, por el camino se quedaron 4.042,25 que el Presidente del Congreso dejó de abonar.

Por lo tanto, la cuantía total que, tanto por tasas como por ICIO, tendría que haber sido satisfecha al Consistorio suma 25.061,44 euros. Si a esta cantidad le restamos lo que realmente fue entregado al Ayuntamiento, éste dejó de percibir casi 25.000 euros, concretamente, 24.848,69 euros. Y aunque se trate de una cantidad pequeña, lo cierto es que con la situación actual de asfixia financiera que sufren los Ayuntamientos, en la que cualquier cantidad es bienvenida para invertir en servicios públicos, sienta mal que la posición de un ciudadano -en aquellas fechas Bono era presidente de la Comunidad de Castilla La Mancha-, sirva para ir, poco a poco, disminuyendo las arcas públicas. Todo un ejemplo.

El entonces coordinador general de Izquierda Unida, Cayo Lara, comprobó in situ que estas obras se estaban realizando en marzo de 2004, siendo todavía José Bono presidente de Castilla-La Mancha. "Contrató a mi empresa, como podría haberlo hecho con cualquier otra", aseguró el constructor Hernando en su día al diario ABC. Casualmente, ONDE 2000 era una empresa que se dedicaba a "obra nueva" y no a hacer reformas en edificios, según la información que facilitó su departamento comercial. Los técnicos consultados opinan que las obras están más cerca de los tres millones de euros que de los 600.000 euros que dice Hernando que le pagó la familia Bono.

Dicen que el político socialista, durante cinco legislaturas ininterrumpidas como presidente de Castilla La-Mancha, conoció al constructor Hernando por primera vez en la fiesta del Corpus en Toledo, en junio de 2002, y que los presentaron el exministro del PP, Eduardo Zaplana, y el exportavoz del Gobierno de Aznar, el publicista Miguel Ángel Rodríguez. Hay que resaltar que Bono siempre ha tenido muy buenas relaciones con determinados políticos del Partido Popular como Zaplana y Alberto Ruiz Gallardón.

Hípica Almenara

La sociedad que regenta el centro ecuestre de los Bono se llama Hípica Almenara S.L.. Se constituyó el 14 de mayo de 2001 con un capital social de 15.000 euros. Éste se completó con "aportaciones" a dicha sociedad de José Bono y de Ana Rodríguez. En su nota registral se dice textualmente: "Don José Bono Martínez y Doña Ana María Albina Rodríguez Mosquera, suscriben cuarenta participaciones sociales cada uno por valor de 6.000 euros, cantidad que desembolsa cada uno, mediante la aportación que hacen a la sociedad de los siguientes bienes de los que son dueños en pleno dominio, valorados en 12.000 euros". Se trataba de un vehículo valorado en 9.595 euros (el coche de Ana Rodríguez) y un remolque cifrado en 2.405 euros. Su objeto social es el "alquiler de bienes e inmuebles", aunque también figuran dentro de él otros curiosos epígrafes como "la producción agraria combinada con la producción ganadera" o "el comercio al por menor y mayor de todo tipo de artículos textiles, de bisutería, regalo, decoración, mobiliario de hogar y oficina; así como la explotación de negocios bares, cafeterías, restaurantes y todo lo relacionado con la hostelería".

Foto aérea de la finca Hípica Almenara.

Inicialmente figuraba como presidente de la sociedad Hípica Almenara la mujer de Bono, Ana María Albina Rodríguez Mosquera, y como consejeros delegados aparecían sus hijas Amelia y Ana Bono Rodríguez. Posteriormente, en agosto de 2001, se nombró como administrador único a Francisco Javier Montalvo Llanos. Éste está vinculado a todo tipo de negocios geriátricos en la Comunidad de Madrid, así como a otro de los proyectos inmobiliarios de la familia Bono (Ahorros Familiares Saja SL). Sin embargo, a partir del 15 de noviembre de 2006 figuran dos nuevos administradores en Hípica Almenara SL, que son Ramón Navas Barchino y Pablo Cañego Muñoz. Estos negocios de la familia Bono han hecho que el propio político se defienda: "No me he enriquecido por la política. Pero, mentiría si no declarase que hoy vivo mejor, tengo standing más alto, más recursos materiales y más servicios humanos a mi disposición".

De momento la Hípica continúa abierta gracias al presidente de la Comunidad de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page, mientras todos los bares y restaurantes de su región están cerrados.

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