24 de agosto de 2019
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EDICIÓN VERANO

A pesar de llevar dos años de discrepancias con el partido naranja ha seguido en el europarlamento hasta ahora cobrando 7.956,87 € al mes más dietas

Las verdades y mentiras de la eurodiputada díscola de Ciudadanos Carolina Punset: su amor y odio con Albert Rivera

Carolina Punset y Albert Rivera
Carolina Punset y Albert Rivera
Después de meses de tira y afloja, al fin, Carolina Punset ha anunciado su abandono de la formación naranja. Con una durísima carta pone fin a su paso por Ciudadanos. Sin embargo, su decisión llega tras mucho tiempo de discrepancias que no la han impedido seguir con su acta de eurodiputada, que le resultaba muy rentable cobrando 7.956,87 € al mes, más 304 € para alojamiento y otros gastos y 152 € para reuniones fuera de la UE

En su misiva, Carolina Punset alega que su decisión viene motiva por el viraje "ultra liberal”de la formación de Albert Rivera. "Sigo sin comprender cómo se puede uno acostar socialdemócrata y levantar ultra liberal", asevera Punset. "Es como si el Partido Popular mañana se levantara socialista".

También ha acusado a su hasta ahora partido de cambiar sus posturas respecto a las políticas de igualdad.  "Vergüenza siento también como feminista", dice Punset, cuando "se tacha de ideología de género" a "lo que en realidad es terrorismo machista”.

Con todo, lo declaración más dura es en la que afirma que "te espían, tal cual hacen agentes de la KGB". En referencia a que los correos institucionales podrían estar controlados en el partido naranja.

Por su parte, el que ha sido hasta ahora su partido ha contratacado asegurando que habrían abierto un expediente de expulsión a la eurodiputada por haber viajado el pasado 9 de octubre a Bruselas para reunirse con Carles Puigdemont en un coche oficial del Parlamento Europeo.

 Una trayectoria discrepante

Esta dimisión es el punto final de una larga carrera de desencuentros entre el partido y su eurodiputada. Hace dos años, Carolina dimitió como miembro de la Ejecutiva Nacional tras una batalla con un trasfondo político. La eurodiputada naranja había ingresado en la Ejecutiva de Ciudadanos unos meses antes, en septiembre de 2015.

Su desencuentro con el equipo de Albert Rivera tocaba de lleno a la estrategia nacional, fundamentalmente sobre todo lo que se pretende que sea Ciudadanos, un partido que apueste por "la desarticulación de cualquier tipo de nacionalismo, incluyendo el regionalismo no independentista". Punset no compartía "la mayor parte de las decisiones estratégicas tomadas por la dirección del partido", según explicó en el comunicado emitido en su momento. "En España hace falta un partido reformista, transversal y que combata lo que entiendo que son las dos grandes lacras de la política española, el sectarismo de izquierdas y derechas y el nacionalismo", argumentó. Ante sus compañeros afirmó que Ciudadanos necesita apostar “por asentar su estructura y formar equipos profesionalizados en todas las provincias”.

Congreso Nacional parado

Carolina Punset, hija del escritor y comunicador Eduardo Punset, pertenecía al grupo socialdemócrata de Ciudadanos, y nunca vio bien la incorporación ad hoc de cientos de candidatos para completar las listas de las Elecciones Autonómicas y Municipales y las primarias al Congreso. Punset llevaba meses discrepando de la estrategia nacional de Ciudadanos, sin lograr los suficientes apoyos como para cambiarla.

La renuncia se produjo en pleno proceso de convocatoria del Congreso Nacional de Ciudadanos que debía renovar su dirección entre finales de 2016 e inicios de 2017. Todo indica que la victoria de Albert Rivera en la Asamblea que acometerá esa tarea es más que previsible, aunque las voces críticas intentan unirse para presentar una candidatura alternativa, por ahora sin mucho éxito. El actual presidente, según fuentes de su equipo, ampliará su Ejecutiva para incluir a pesos pesados del partido que no están todavía en este organismo, como Ignacio Prendes (vicepresidente del Congreso); Miguel Gutiérrez (secretario del Grupo parlamentario); y Toni Roldán (portavoz económico). Aunque también habrá más de una renuncia.

Guerra interna en Valencia

Pero, además, esta renuncia también se enmarcaba dentro de una guerra total de poder en la Comunidad Valenciana dentro de Ciudadanos. En esta región había dos grupos conocidos: uno, encabezado por ella y su compañero sentimental y portavoz de C's en Las Cortes Valencianas, a quien ella situó, Alexis Marí; y, otro, encabezado por el delegado territorial Emilio Argüeso, el subdelegado en Valencia Juan Córdoba y el diputado autonómico Emidgio Torno, junto al omnipresente Vicente Castillo Molina, mano derecha en el control organizativo de Fran Hervías. “Juan Córdoba y Castillo la consideran una recién llegada y una paracaidista como llaman en Barcelona a ella y los ex UPyD, como Alexis Marí. En esta guerra enfrentada de estos dos grupos, unas veces han ganado unos y otras los otros. Más o menos están empatados”, afirman fuentes de Ciudadanos en la Comunidad Valenciana.

“Pero que conste que Carolina no es ningún angelito. Obligó en Primarias Autonómicas de Castellón a poner en las primarias a nacionales a Merche Ventura y a Domingo Lorenzo, el diputado que ha dimitido también de una manera sospechosa. Fue una imposición suya. Por entonces, tenía fuerza con Albert que la puso en la Ejecutiva Nacional. Pero en el trato diario, Carolina va un tanto de déspota. Conspiró mucho para tener en Valencia todo el poder orgánico y el político. Intentó quitar a Emilio Argüeso (otro hombre de Fran Hervías y secretario primero de Las Cortes Valencianas y delegado territorial), y poner de delegado a su asistente, el diputado autonómico Domingo Rojo. Quería dominar ambos poderes: el orgánico y el político. Quería seguir siendo La Niña Bonita, la que siempre quedaba bien, y el trabajo sucio para otros. Pero no se pueden tener ambas cosas. Carolina puso a todas las personas cercanas a su compañero Alexis Marí y provenientes de UPyd. El malestar también surgió al dejar tiradas a muchas personas como Luis Arquillos y Amalia Benimelis, artífices del programa electoral autonómico”, afirman afiliados de Ciudadanos.

Sus discrepancias con Fernando Giner

Su declive político comenzó al ser nombrado portavoz autonómico Fernando Giner (concejal del Ayuntamiento de Valencia), a quien todos definen como un verso libre, que paseó la senyera el pasado 9 de octubre con la desaprobación de su compañera Carolina Punset. “Giner no es de ninguno de estos dos grupos, va a su aire. Pero ella fue a por él ya que quería su sitio para uno de los suyos”, afirman. “A partir del nombramiento de Fernando Giner empezaron los ataques de Punset al valenciano, a llamar aldeanos a quienes lo hablaban, a decir que las fiestas son pueblerinas, ir contra els bous al carrer y seguir una política muy en contra de captar los votos regionalistas que se iban del PP”.

Fernando Giner, Albert Rivera y Carolina Punset

Dicen que, precisamente, esta lucha contra Fernando Giner ha provocado su renuncia, al verse sola y, sobre todo, deslegitimada por lo del trozo de tela. “Ha jugado y ha perdido la mano y la partida”, afirman. Ahora muchos esperan que también se vaya con ella su compañero sentimental y portavoz de C´s en Las Cortes Valencianas, Alexis Martí, muy amigo del ya ex diputado por Castellón, Domingo Lorenzo. “En la Comunidad Valenciana se ha roto todo. Por fin se han destapado las vergüenzas, la falta de preparación y de posicionamientos ideológicos, y la falta de una verdadera política para Valencia”, afirman los críticos.

“La ruptura empezó el 11 de septiembre de 2015 en un acto en L´Umbracle de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia en apoyo a C´s para la campaña electoral autonómica valenciana, al acto acudió gente de Madrid y de Barcelona vino Antonio Espinosa, intervinieron en el acto Argüeso como delegado y los subdelegados de Valencia y Castellón Juan Córdoba y Ramón Grau, así como el diputado Emigdio Tormo. Carolina, Alexis y su grupo hicieron boicot al acto, y no salió ni en prensa, cuando asistieron 800 personas. La prensa siempre estuvo controlada por Carolina”, aseguran.

También guerra en la Eurocámara

Carolina Punset siguió dedicada y centrada en su actividad política en Europa como eurodiputada de Ciudadanos en Bruselas. Pero aquí también surgieron serias discrepancias. Dicen que sufrió otro ataque de celos, ya que Albert Rivera no ha apostado por ella para ser la vicepresidenta del Grupo de la Alianza de los Liberales y Demócratas por Europa (ALDE), puesto en el que Rivera sitió a su mano derecha económica, Luis Garicano.

Fue precisamente la Ejecutiva Nacional de Ciudadanos la que por unanimidad decidió proponer a Garicano como vicepresidente del Partido Liberal Demócrata, donde la formación naranja es miembro de pleno derecho desde el pasado mes de junio. Ciudadanos se ha convertido en el partido con más delegados dentro de ALDE, con 46 delegados por encima del holandés VVD y el FDP alemán. Pero Rivera no ha querido coger de entrada la presidencia y ha puesto a su hombre de confianza Garicano en segunda línea, dejando al margen a la eurodiputada Carolina Punset, con el claro malestar de esta última, a la que desde la dirección de Ciudadanos habían forzado a irse en su día a Europa para sustituir a Juan Carlos Girauta.

“En Valencia sentó muy mal que se llevara de asesor a Bruselas a Miguel Angel Capillla concejal portavoz en Altea de CIPAL, su ex partido, y que nombrara asesora en España a su jefa de prensa, Raquel Miralles, que cobraba del Grupo parlamentario de las Cortes y de la Unión Europea. También que tuviera de becaria en Bruselas a la hija de Toni Woodward, su gregario en las Cortes Valencianas”, afirman los críticos. “Al ir a Bruselas perdió peso, intentó acercarse a TranC´sparencia para recoger a la gente discrepante, ya que siempre ha tenido competencias orgánicas y de organización, pero dando la cara siempre otros. Ella nunca”.

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