17 de noviembre de 2019
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FIN DE SEMANA

César Román acudió a declarar ante el juzgado de lo Social 34 por impago a Ariane, una cocinera que trabajaba para él

El Rey del Cachopo se declara también insolvente para indemnizar a los extrabajadores de su negocio

Exclusiva El Rey del Cachopo camino del juzgado.
El Rey del Cachopo camino del juzgado.
Con gafas de diseño y buen aspecto llegó César Román, el Rey del Cachopo, a declarar al juzgado de lo social número 34 de Madrid. Acudía por una ejecución de sentencia por impago a una exempleada, Ariane Fuiza Barbosa. Román se declaró insolvente y apeló a un recurso anterior en el que pedía la intervención del Fondo de Garantía Salarial (Fogasa) porque su sociedad Delice S.L. "carece de bienes y no puede indemnizar a nadie", dijo ante la jueza.

La declaración de César Román en el juzgado para rendir cuentas del impago por despido de Ariane Fiuza Barbosa llegó con retraso. Su comparecencia estaba prevista para las 9.15 pero lo hizo dos horas más tarde, a las 11.15 horas. Román acudía para dar cuenta del procedimiento 6/2018 y el trámite consistía ahora en la Ejecución 46/2019 de la demanda por despido y posterior impago.

Su comparecencia fue pública, aunque sólo elcierredigital.com asistió a la misma desde dentro de la sala. Román se mostró muy seguro en su declaración, a la que acudía en calidad de administrador de Delice S.L., e hizo alusion a un anterior recurso presentado por él mismo para que la extrabajadora acudiese al Fogasa, declarando que Delice S.L., titular de los restaurantes A Cañada, estaba extinguida y que "carece de bienes y por tanto no puede indemnizar".

La demandante, Ariane Fiuza Souza no acudió al juzgado. Ariane, conocida en casa de el Cachopo familiarmente como "la gordi" trabajaba para Román en su casa mientras convivía con Luana Alves, una trabajadora de sus locales con la que César mantuvo una relación durante unos meses. "La Gordi" cocinaba, limpiaba y cuidaba de la hija de Luana y de la de César cuando pasa temporadas con él en la localidad madrileña de Arroyomolinos en un chalet alquilado. Cuando se terminó la relación con Luana contrató como cocinera en la sidrería A Cañada en la madrileña calle Alonso de Barco a Ariane y él se trasladó de alquiler a un pequeño piso en la cercana calle de José Antonio de Armona, que también limpiaba Ariane.

La trabajadora que ha demandado a César Román.

Cuando los negocios se fueron al traste y las sidrerías comenzaron a cerrar, la trabajadora brasileña no cobró su indemnización, al igual que el resto de sus compañeros, a quien tampoco pagó tras el cierre de la sidrería. Por eso ahora la reclamación de cantidad que Román no puede satisfacer. Tampoco podía pagar a Ariane, que decidió acudir al juzgado de lo Social para intentar cobrar la pequeña cantidad, según su abogado, que se le adeuda. Finalmente, la extrabajadora de Román, como tantos otros tendrá que acudir al Fogasa.

Asimismo, el Rey del Cachopo aprovechó la presencia de cámaras de televisión para proclamar de nuevo su inocencia y decir, en contra de todo lo que ha dicho hasta ahora, que "no hay ninguna trama, lo que existe es una chapuza y todo se ha hecho mal", incluso volvió a dudar de la profesionalidad de la investigación y de que el cuerpo encontrado dentro de una maleta de su nave en Usera fuera de su novia Heidi Paz, de cuyo asesinato está acusado y fue internado en la prisión de Soto del Real de manera preventiva desde noviembre del pasado año. También descartó la posibilidad de que su abogado fuera designado de oficio, después de que tanto Teresa Bueyes como Javier Notivoli hayan renunciado a su defensa y Alberto Martín, un nuevo letrado contactado por César Román haya rechazado hacerse cargo de la causa.

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