17 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

Se reedita el libro 'Mi cárcel' que recopila los artículos que publicó Isabel Álvarez de Toledo durante su prisión en la dictadura de Franco

Vuelve 'la Duquesa Roja', 55 años después de las protestas de Palomares: La historia de la aristócrata más revolucionaria

Luisa Isabel Álvarez de Toledo, Duquesa de Medina Sidonia, conocida como 'la Duques Roja'.
Luisa Isabel Álvarez de Toledo, Duquesa de Medina Sidonia, conocida como 'la Duques Roja'.
Entre 1967 y 1969 una de las aristócratas más importantes del país, la Duquesa de Medina Sidonia, fue encarcelada por sus revueltas contra el régimen de Franco. En concreto organizó las protestas de los vecinos de Palomares (Almería) para exigir indemnizaciones como consecuencia del conocido como 'incidente nuclear de Palomares'. En su estancia en la prisión de Alcalá de Henares, la 'Duquesa Roja' escribió una serie de artículos que recogió en el libro censurado 'Mi Cárcel' que hoy se reedita.

El accidente nuclear de Palomares fue un caso que conmocionó a la España franquista en 1966 y ocurrió en la pedanía de Palomares, perteneciente al municipio almeriense de Cuevas del Almanzora. Fue el 17 de enero de 1966, en pleno contexto histórico de la Guerra Fría y con el franquismo todavía pujante.

Dos aeronaves de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, la famosa United States Air Force (USAF), en concreto, un avión cisterna y un bombardero estratégico B-52, colisionaron en vuelo cuando ejecutaban una maniobra de reabastecimiento de combustible en el aire. El accidente provocó el desprendimiento y la caída de las cuatro bombas termonucleares que transportaba el B-52, así como la muerte de siete de los once tripulantes de las dos aeronaves

El origen de todo lo que ocurrió hay que buscarlo en los años de la Guerra Fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Durante esos años, antes de 1966, el Comando Aéreo Estratégico de las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos había estado constantemente volando con bombarderos las zonas situadas al borde del Telón de Acero dentro de la ‘Operación Cúpula de Chrome’.

Protestas en Palomares. 

Una de las coprotagonistas más sorprendentes del suceso fue una Grande de España, Luisa Isabel Álvarez de Toledo, Duquesa de Medina Sidonia, la tercera gran Casa Ducal de España junto con los Alba y los Medinaceli. La aristócrata siempre fue una rara avis de la nobleza española. Tras los sucesos de la bomba de Palomares, ella misma capitaneó las protestas de los vecinos de la zona para pedir indemnizaciones por los efectos que tuvo el incidente en sus tierras. 

La España de Franco no estaba acostumbrada a protestas, pero mucho menos a que las capitanease una Grande de España. Cuando en enero de 1967 estaba al frente de una marcha que pretendía llegar a Madrid fue detenida por "agitación social" y condenada por el Tribunal de Orden Público (TOP). Pasó casi dos años en prisión en Alcalá de Henares, entre 1967 y 1969. 

El hecho hizo que pasara a ser conocida como la 'Duquesa Roja' y que su historia saltase a la prensa internacional. Una aristócrata del más alto nivel encarcelada y que se confesaba marxista era una noticia demasiado buena para cualquier periodista. Al salir de prisión publicó un libro de alto contenido político, La huelga (1969) por el que fue procesada de nuevo. Intuyendo lo que se le venía encima decidió exiliarse a Francia. Pudo volver a España después de la muerte del dictador con la primera amnistía que promulgó Juan Carlos I. 

Una vida singular

Nacida el 21 de agosto de 1936 en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) Luisa Isabel siempre se caracterizó por una personalidad dura e implacable. En ella coexistían dos realidades: la lesbiana militante de izquierdas y la noble con más rancio abolengo. Sabía que su destino como Duquesa era casarse para que la Casa tuviera su heredero. Lo hizo uniéndose con José Leoncio González de Gregorio, perteneciente a la familia de los Condes de la Puebla de Valverde. Juntos tuvieron tres hijos: Leoncio (actual Duque de Medina Sidonia), Pilar y Gabriel

La Duquesa Roja y su primer marido.

Según contarían años después sus hijos, la Duquesa rápidamente perdió el interés por su vida familiar. Los primeros años de su matrimonio se dedicó a reclamar varios títulos nobiliarios como el Marquesado de Villafranca del Bierzo o el Condado de Niebla. Empezó los trámites para recuperar el Ducado de Fernandina pero su exilio le impidió seguir con el proceso. Fue su hija Pilar quién lo terminó, aunque esto daría lugar a otro enfrentamiento familiar. 

En los años sesenta comenzó su interés por el marxismo y se mostró partidaria de la Revolución castrista en Cuba. También empezó en esos años a publicar textos de inspiración comunista y a interesarse por el patrimonio familiar y publicaría más de diez libros historiográficos. En 1990 decidió proteger el patrimonio y el impresionante archivo familiar creando la Fundación Casa de Medina Sidonia. 

Segundo matrimonio y guerras familiares

Aunque, de facto, su matrimonio estaba roto desde los años sesenta, la Duquesa nunca decidió poner fin legal a su unión. Fue su marido Leoncio quien tomó la decisión de solicitar el divorcio en 2005, la Duquesa nunca respondió a la demanda y dos años después la justicia dio por disuelto el matrimonio. 

Para entonces ya había entrado en la vida de la Duquesa la que sería su segunda esposa, la historiadora alemana Liliane Dahlmann. La conoció en 1983 durante la primera boda de su primogénito Leoncio con María Montserrat Viñamata y Martorell, hija de los Condes de Alba de Liste. 

Liliane Dahlman.

En 2008 la Duquesa dio su última sorpresa. Cuando falleció el 7 de marzo a los 71 años sus hijos descubrieron que se había casado con Liliane en artículo mortis once horas antes del óbito de la aristócrata. En el testamento la Duquesa Roja dejaba a su viuda como presidente vitalicia de la Fundación. Los hijos no estuvieron nunca de acuerdo con esto e impugnaron el testamento. Llegaron incluso a acusar a la viuda de haber manipulado el certificado de defunción de su madre insinuando que la boda era falsa ya que en el momento de producirse la Duquesa de Medina Sidonia ya estaría muerta. 

Un escándalo que llenó horas de televisión y ocupó titulares en todos los periódicos. Finalmente, en 2018 la Audiencia Provincial de Cádiz dio la razón a los hijos de la Duquesa y, actualmente, preside la Fundación Leoncio, el actual Duque de Medina Sidonia, y sigue con el legado de una madre a la que, tal vez, nunca llegaron a entender. Liliane recurrió a al Tribunal Supremo.

La hija secreta del marido de la Duquesa

Los Medina Sidonia no sólo han tenido problemas legales por parte de madre. En diciembre de 2018 tuvieron que asumir una sentencia por la que pasaban a tener una nueva hermana por parte de su padre. 

Según el Juzgado de Instrucción número 77 de Madrid quedó probado que Rosario Bermudo es hija del aristócrata y de una sirvienta que éste conoció en una de las fincas de la familia de Cáceres. En 1951 fruto de las relaciones nació Rosario. Desde 2013 protagonizó una batalla judicial con los hijos de la mítica Duquesa Roja para demostrar que es hija de su padre.

Rosario Bermudo, hija reconocida por al justicia de la Duquesa Roja / Correo de Andalucía

No era la primera vez que a Leoncio González de Gregorio le salía una paternidad no reconocida. Javier consiguió ser reconocido hijo del Duque en 1995 tras un proceso judicial similar al protagonizado por Rosario. Sin embargo, él sí contó con el apoyo de uno de los hijos nacidos en el seno del matrimonio con la Duquesa Roja, Gabriel, el bohemio de la familia.

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