20 de junio de 2019
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FIN DE SEMANA

La alcaldesa de Madrid quiso llevar el último día a un pleno extraordinario el mayor plan urbanístico español del momento intentando dar un pelotazo

El día que Manuela Carmena intentó aprobar la Operación Chamartín, pero no engañó al PSOE

El ministro de Fomento, José Luis Ábalos y la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena.
El ministro de Fomento, José Luis Ábalos y la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena.
Desde elcierredigital.com ya lo adelantamos el martes en exclusiva: Manuela Carmena, alcaldesa de Madrid, pretendía dar luz verde a la operación Chamartín el viernes en un pleno extraordinario convocado de urgencia sin que le diese tiempo de reacción ni a la oposición ni a los técnicos municipales que debían estudiar el plan de impacto medioambiental presentado por la Comunidad de Madrid el mismo lunes. Pero el PSOE, ante la premura, decidió bloquear la posibilidad de votar este proyecto.

El martes a las cinco de la mañana, elcierredigital.com lo publicó en exclusiva: Manuela Carmena intentaría aprobar la llamada "operación Chamartín" antes del viernes, cuando se acaba de facto la legislatura municipal. Ese mismo día, a las doce de la mañana la alcaldesa en funciones convocó a los portavoces municipales para convocar un pleno extraordinario viernes 24 de mayo para aprobar como único orden del día el visto bueno del ayuntamiento de Madrid al desarrollo de Madrid Nuevo Norte, más conocida como Operación Chamartín.

Pero, el PSOE, que sospechaba algo extraño, decidió in extremis bloquear la operación después de votar no en la reunión de portavoces. El grupo socialista municipal dijo no porque, según la edil Mercedes González, si se aprobase en este momento, se pondría en juego la seguridad jurídica y el plan acabaría definitivamente en los tribunales. Desde el grupo socialista también argumentaron que "todo era muy precipitado".

El PP no acudió a la cita

El grupo municipal del PP directamente no acudió a la reunión convocada por la alcaldesa al considerar que no tenía validez alguna y que lo único aceptable hubiera sido una Junta de Portavoces, que sí hubiera tenido efectos jurídicos. Ciudadanos es el único grupo político que votó favorablemente al inicio del proceso, mientras que el partido de la alcaldesa, Ahora Madrid, no se ha pronunció y se limitó a escuchar los argumentos de los partidos presentes.

Para la aprobación definitiva de la operación Chamartín antes de las elecciones municipales y autonómicas del 26 de mayo, era necesaria la convocatoria primero de una Comisión de Urbanismo para posteriormente acordar la celebración de un Pleno Extraordinario en el que poder votar sobre la aprobación definitiva del plan.

El lunes llegó al Ayuntamiento el último documento necesario para iniciar esta reordenación urbanística "tan necesaria en el norte de Madrid", según la calificó la alcaldesa Manuela Carmena, y que lleva bloqueada 25 años. La Comunidad de Madrid envío el lunes a los técnicos municipales el informe medioambiental, de 120 páginas, cuando aún restaban cuatro, de los seis meses que tenían, para poder remitirlo.

Desde Ciudadanos explicaron que "Carmena necesita al PSOE después del lunes y no iba a forzar ahora la aprobación porque el PSOE no quería votarla". La alcaldesa había mostrado ayer su malestar por el momento elegido por el Gobierno regional para emitir este informe. "Parece que las intenciones de la Comunidad de Madrid es que no se apruebe", declaró ayer en un acto en Plaza Elíptica.

El ministro de Fomento, Jose Luis Ábalos, la alcaldesa Manuela Carmena, el delegado de urbanismo, José Manuel Calvo y el presidente de Desarrollo Castellana Norte, Antonio Béjar, frente a una maqueta del proyecto.

Elcierredigital.com adelantó el mismo martes la intención de la alcaldesa de llevar a cabo este pleno para aprobar la Operación Chamartín, lo que provocó la reacción de algunos grupos municipales. La aprobación del plan tendrá que esperar a después de las elecciones.

El Ayuntamiento de Madrid, que todavía gobierna Manuela Carmena y la coalición Ahora Madrid, intentó así aprobar esta operación inmobiliaria especulativa a cinco días de las elecciones municipales y sabiendo que en tres días, desde la llegada del informe ambiental, los técnicos municipales carecían del suficiente tiempo para leerlo, adaptar lo necesario para los oportunos trámites y emitir los informes preceptivos para que pueda ser aprobado en el Pleno municipal extraordinario del viernes.

Informe medioambiental

La sorpresa saltaba el lunes, cuando el presidente de la Comunidad de Madrid también en funciones, Pedro Rollan, anunciaba que había remitido al Ayuntamiento de la capital, el informe ambiental obligatorio que requería la aprobación de este proyecto y que cuenta con más de 130 folios de prescripciones obligatorias que deben ser recogidas en el nuevo proyecto que se pretende aprobar.

Fuentes municipales consultadas por elcierredigital.com aseguraban entonces que "resulta del todo imposible llevar a cabo estos trabajos en un plazo tan corto sin cometer errores que pudieran suponer futuros recursos y demandas de terceros, llevándose a cabo en su caso, una aprobación provisional sin ningún tipo de garantías jurídicas".

Según las mismas fuentes, "no existen precedentes en Madrid para adoptar una decisión tan arriesgada como ésta, y mucho menos en un proyecto de la envergadura que tiene Madrid Nuevo Norte, que va a transformar completamente la zona Norte de la Capital, hipotecando la política urbanística de Madrid al futuro gobierno que salga de las urnas el próximo domingo".

Imagen Catellana Norte.

La modificación del PGOU de Madrid, en relación con este ámbito, altera sustancialmente el diseño de la llamada antiguamente Operación Chamartín ó Prolongación Castellana como se bautizó desde su origen. De hecho, la prolongación de la Castellana ya no existe, convirtiéndose en una operación de cuatro ámbitos diferentes sobre los que casualmente la zona de Chamartín, con la estación incluida, es la que se lleva los usos terciarios más atractivos y la vivienda libre.

Además existe un incremento de edificabilidad. respecto a lo previsto para esta zona en el Plan anterior, lo que va en contra de lo anunciado en julio de 2017 por Ahora Madrid. Curiosamente, los costes asociados a las infraestructuras necesarias en el Proyecto se reducen, lo cual supone que esta zona mejora exponencialmente su rendimiento económico, mientras que los otros ámbitos son a los que se les han atribuido la vivienda de protección sin usos atractivos económicamente, pero con las mismas cargas o costes de infraestructuras que la zona de Chamartin.

Parte de los gastos por infraestructuras que en un principio estaban cargados a los propietarios del suelo, vendrán ahora sufragados por el erario publico, lo que supone que serán los ciudadanos y no las empresas los que paguen estos costes.

Carmena ayuda al BBVA

¿Quien es el mayor propietario de los terrenos de la Zona de Chamartín? Precisamente es ADIF, el gestor de infraestructuras ferroviarias del gobierno socialista de Pedro Sánchez. Junto a ellos figura el BBVA  que ganó la concesión pública de la gestión de estos suelos siendo casualmente Josep Borrell ministro de Obras Públicas. 

El Banco gestiona los terrenos de ADIF, obteniendo a cambio los suelos que se urbanicen, de ahí que la titularidad futura de estos pasará a manos del Banco que preside Carlos Torres Vila, consiguiendo así incrementar sus ingresos respecto al proyecto original.

Es curioso, por tanto, que el Ayuntamiento de Manuela Carmena y de Ahora Madrid solo haya querido llegar a un acuerdo con ADIF y BBVA, los poderosos, el gran capital, sin que intervengan ni el resto de los propietarios ni demás organismos públicos afectados por este proyecto.  La explicación lógica es que se trata de la zona más rentable del Proyecto. Sin embargo,  las otras zonas a desarrollar parecen no importar en absoluto. "Un gran escándalo", para los técnicos urbanísticos consultados. Ahora, de momento, la operación Chamartín tendrá que esperar una nueva legislatura.

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