24 de octubre de 2021
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FIN DE SEMANA

La alianza con Mediapro choca con la opinión expresada por el exvicepresidente del Gobierno, crítico con el escaso peaje fiscal de grandes empresas

El pacto Iglesias-Roures: El exlíder de Podemos quiere fichar por una productora que tributa en España un 13% de sus 100 millones de beneficios

Iglesias y Roures.
Iglesias y Roures.
Pablo Iglesias quiere dedicarse al "periodismo crítico" tras dejar la política activa y ya está diseñando un nuevo canal televisivo generalista que producirá Jaume Roures. Una decisión que choca con las opiniones expresadas con anterioridad por el exlíder de Podemos, crítico con el escaso peaje fiscal de las grandes empresas, especialmente en comparación con la contribución de los asalariados. Y es que Mediapro, la firma por la que desea fichar, abona mayor porcentaje en el extranjero.

Pablo Iglesias desea fichar por Mediapro para ejercer como periodista. El exlíder de Podemos siempre ha cuestionado el escaso peaje fiscal de las grandes empresas, especialmente en comparación con la contribución de los asalariados. En este sentido, Mediapro, en 2019, pagó en España 13,5 millones de euros en impuestos sobre sus 100,9 millones de beneficios. Apenas un 13,4%. Por el contrario, abonó 498.229 euros en impuestos en Portugal, sobre 1,1 millones de euros de beneficios. Es decir, el 41,5%. Esta mayor tributación en el extranjero se repite en diversos países, incluso asiáticos, lo que convierte a España en uno de los países donde recibe mejor trato fiscal y al que paradójicamente ha reclamado un rescate al Estado de 230 millones de euros. Es decir, diez veces la suma de sus pagos fiscales de 2019 y 2018.

Las cuentas de Mediapro acreditan que en 2019, en general, fuera de España le salen fiscalmente más caros los beneficios. En México paga 597.691 euros en impuestos por un beneficio de 1,1 millones de euros. Supone un 49,8%. En Argentina ingresa al fisco 931.736 euros tras ganar 1,5 millones. Nada menos que un 61,4%. En Brasil su peaje tributario es de 20.047 euros tras unas ganancias de 81.503 euros. Abona un 24,6%. Incluso en Bulgaria tributa 259.561 euros por unos beneficios de 1,2 millones. Y esto significa un 20,3%. Singapur le sorbe fiscalmente 294.203 euros por un millón de euros. Nada menos que un 29%. Todo ello muy lejos del 13% abonado en España sobre sus ganancias. Incluso, sin que registrase beneficios, abonó impuestos por 1,7 millones en Colombia, 200.000 euros en Chile y 54.000 euros en Eslovenia en 2019.

Sólo hay cuatro países donde recibe mejor trato fiscal que en España: Uruguay, donde abona 218 euros por 50.193 euros de beneficios, apenas un 0,4%; o Marruecos, con 47.073 euros de beneficios y cero impuestos. En Australia, con 953.701 euros de ingresos, no hay un solo pago fiscal. Tampoco ningún abono a Hacienda en Francia, pese a obtener unos beneficios de 400.000 euros.

Tan desigual trato fiscal de Mediapro en el mundo ya se produjo también en 2018: el grupo audiovisual fundado por Jaume Roures tributó en España 11,4 millones por unos beneficios de 91,4 millones. Apenas un 12,4%. El mismo porcentaje que pagó en Bulgaria, aunque allí ganó noventa veces menos (apenas un millón). Por el contrario, véase el choque con Portugal: abonó al fisco dos millones, presumiblemente por ajustes del pasado, frente a unos beneficios de 1,2 millones (un 159%). 

Incluso en EEUU pagó un millón al fisco con unas pérdidas de diez millones. Y en Malasia tributó un 29,5% (194.457 euros) de impuestos sobre un beneficio de 657.411 euros. China (Hong Kong) le retiró 94.411 euros de su beneficio de 560.767 euros. Nada menos que un 16,8%. En varios países latinoamericanos abonó impuestos incluso con pérdidas o sin beneficios aparentes: En Argentina tributó 798.000 euros con unas pérdidas de 300.000 euros. En Bolivia, Brasil y Colombia, 300.000 euros desprendidos sin ganancias visibles.

Sólo le trataron mejor fiscalmente en 2018 Singapur (2,1%) o Marruecos y Eslovenia, con cero impuestos pese a obtener beneficios. Tampoco constan pagos fiscales en el Reino Unido, pese a unos beneficios de 1,8 millones.

A la espera de conocer qué efectos tendrá sobre sus futuras cuentas la nueva fiscalidad de las sociedades pactada por PSOE y Podemos, seguirá sin ajustarse a lo diagnosticado por Iglesias como vicepresidente: "Imagínense lo que se estaría diciendo en este país si nosotros estuviésemos gobernando y dijésemos una cosa, que es sensata, que es entender que quizás el impuesto de sociedades debería aplicarse de manera más redistributiva y que los más privilegiados cumplieran con sus obligaciones tributarias de manera más parecida a Europa". "No puede ser que las clases medias, que los trabajadores, los autónomos, y la pequeña empresa sean los que asumen la mayor parte de esa carga fiscal”, clamaba el entonces líder de Podemos.

Sin embargo, Iglesias pretende aterrizar en una empresa en la que, merced al cumplimiento de la legislación vigente, soporta tipos claramente inferiores a los que sufren los asalariados. En realidad, Sánchez e Iglesias no elevaron el tipo sobre el impuesto de sociedades en su reciente reforma. Sólo bajaron las exenciones. Los cambios en este tributo que grava los beneficios de las empresas consisten en la limitación al 95% de la exención sobre dividendos y plusvalías y filiales (actualmente es del 100).

Iglesias y Roures. 

Y en este contexto, Mediapro reclama al Gobierno español, no a ninguno de los países donde tributa en mayor proporción, que le conceda un rescate de 230 millones tras el fiasco de sus alianzas e inversiones futbolísticas. Suman dos años de esos beneficios españoles de los que sólo aportaba un 13% al fisco. A esto hay que sumar más de 1,4 millones en ayudas públicas españolas desde 2018 recibidas por dicha empresa y un crédito estatal del ICO de 55 millones de euros en 2020.

Mediapro explica así su variado mapa fiscal de los 36 países en los que opera y de su ausencia o presencia en sus cuentas: “Los países que no aparecen son porque en dichos países o bien el resultado ha sido negativo o bien no se ha pagado impuesto sobre beneficio como consecuencia de la aplicación de bases imponibles negativas, deducciones u otros beneficios fiscales”.

Es decir, “el grupo incluye los países en los que sus resultados, según criterio contable, es positivo junto con los impuestos pagados en dichos países”. Y el resultado de los datos sobre los países en los que opera, tanto los que se leen como los que no se leen en sus cuentas, es que globalmente Mediapro tuvo unas pérdidas de 16,5 millones en 2019, situación que habría empeorado gravemente en 2020 según la prensa económica.

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