05 de febrero de 2023
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FIN DE SEMANA

Accedió al trono en 1964 y aunque soló reinó de facto tres años, fue una década después cuando un referendúm proclamó la república

Adiós a Constantino II de Grecia: Las circunstancias políticas que le llevaron a perder la corona

Constantino de Grecia y su hermana la Reina Emérita.
Constantino de Grecia y su hermana la Reina Emérita.
Ha muerto Constantino II de Grecia, el que fue el último monarca de los griegos. Accedió al trono heleno con 24 años y estuvo muy influenciado por su madre Federica de Hannover. Los vaivenes políticos de la democracia griega tras la dimisión del primer ministro Papandreu y su posición poco clara tras el Golpe de Estado militar de 1974 fueron el caldo de cultivo para perder para siempre la corona que compartió con el amor de su vida: Ana María de Dinamarca, con la que tuvo cinco hijos.

Constantino de Grecia falleció este martes 10 de enero de 2023 a los 82 años en Atenas. Y lo hizo, contra todo pronóstico, en el país del que fue su último monarca. Claro que la monarquía en el país heleno siempre tuvo un aire de provisionalidad que encaja poco con la naturaleza de esta institución. En poco más de cinco décadas Grecia sometió a referéndum la forma de Estado que quería. Lo hizo hasta en siete ocasiones. Todo un récord. 

Constantino II nació en Atenas en 1940, hijo del Diadokos (Príncipe Heredero) Pablo de Grecia y su mujer Federica de Hannover. Antes que él había nacido su hermana Sofía, la actual reina emérita de España. Contaba con poco más de un año cuando la familia real griega salió para el exilio debido a la invasión del país por parte de las tropas fascistas en plena II Guerra Mundial. 

Comenzaba así una vida errática y marcada por acontecimientos políticos que le fueron superando en su existencia. La monarquía volvió a Grecia en 1946 y un año después su padre se convertía en el Rey Pablo I y él en el llamado Diadokos. Los años de su formación coincidieron con una época en la que Grecia luchaba por salir de una crisis económica galopante de la que empezó a reponerse en parte gracias a la industria del turismo. 

Pablo I de Grecia y Federica de Hannover junto a sus hijos Sofía, Irene y Constantino.

Fueron unos años en los que la figura de su madre, Federica de Hannover, era cuestionada por su excesiva intromisión en la política. La llegada al poder en 1955 de Karamenlis, político conservador y monárquico, coincidió con el momento más álgido de popularidad de la Casa Real griega que nunca más alcanzó.

Claro que a eso ayudaba la capacidad para el marketing político de la reina consorte. Una propaganda en la que un príncipe deportista como Constantino venía muy bien. Incluso llegó a ser medalla de Oro en las Olimpiadas de Roma 1960 en la disciplina de vela. 

Sin embargo, los vientos de la política soplaban con polémica en Grecia. En 1963, Karamenlis perdió el favor de la Reina y dimitió. En los meses siguientes se acumularían acontecimientos decisivos. En marzo de 1964 falleció el Rey Pablo y, tras ser coronado Constantino II, se hizo evidente la falta de sintonía entre el nuevo monarca y su madre Federica con el nuevo primer ministro, el socialista Georgis Papandreu

Un reinado breve

En 1965 la tensión política en Grecia era inaguantable pero iría a peor. Tras la dimisión de Papandreu, el Rey Constantino decidió no convocar elecciones y nombrar a dedo a un primer ministro contra el criterio del Parlamento. En dos años se sucedieron cuatro presidentes diferentes. 

Un Golpe de Estado militar en 1967, conocido como 'el golpe de los coroneles', hizo que el monarca heleno se ganase las antipatías del mundo entero. Seis meses después intentó un contragolpe, pero salió mal y los militares le enviaron a la embajada helena en Roma. Seguía siendo el rey, pero de facto no tenía ningún poder. El 1973 fue depuesto por los propios militares que establecieron una república. 

Boda de Constantino y Ana María de Dinamarca en 1964. 

En 1974 la dictadura militar cayó debido a situación económica grave y a la crisis desatada por la invasión turca de Chipre. Karamenlis volvió al poder en un Gobierno provisional. Aunque la familia real quería volver al país, el político se negó. Quería consultar antes al pueblo. 

La campaña republicana fue un éxito. En ella, para pedir el voto por la continuidad de la república, no usaron la imagen del rey Constantino sino la de su madre, la reina Federica. “Si votáis que sí, vuelve ella”, rezaban los carteles republicanos sabedores del mal recuerdo que había dejado la reina en su país. Así, la reina madre y sus hijos Constantino e Irene de Grecia se fueron al exilio en la India. Constantino tuvo que hacerlo tras ser rechazado también por el país de origen de su mujer, Ana María de Dinamarca. Con el paso de los años, todos fijaron su residencia en Londres. Sin embargo, Irene, tras la muerte de su madre en 1981, se instaló en España junto a su hermana Sofía en el Palacio de la Zarzuela. 

Desde Londres, Constantino vivió siempre bajo la esperanza de volver a ceñir la corona alguna vez. Sin embargo, esto nunca sucedió. En 1981 la familia pudo pasar unas horas en Atenas para poder enterrar a la reina Federica, fallecida en Madrid tras una operación de cirugía estética. En 1993 el Gobierno heleno le permitió entrar en el país pero solo como ciudadano particular, aunque hubo algún acto de adhesión monárquica. 

En 1994 el Gobierno heleno nacionalizó las posesiones reales y Constantino empezó así una guerra en los tribunales europeos contra el Estado griego. Finalmente, en 2002 todo terminó. 

Una familia real en exilio 

Constantino de Grecia tuvo varios romances antes de conocer al amor de su vida. Incluso la prensa internacional le relacionó con la mítica actriz Elizabeth Taylor. Sin embargo, en esa época él ya estaba enamorado de Ana María de Dinamarca.

Se conocieron cuando la princesa solo tenía trece años y mucho tiempo después se reencontraron. La boda tardaría en llegar, pues ambas familias decidieron esperar a que la joven Ana María cumpliera la mayoría de edad. 

Boda de Pablo y Marie Chantal Miller. 

Finalmente, el 18 de septiembre de 1964, el rey Constantino contraía matrimonio con la princesa Ana María en una ceremonia celebrada por el rito ortodoxo en la Catedral de la Asunción de Santa María en Atenas, al igual que hicieron los entonces príncipes Juan Carlos y Sofía dos años antes. La boda se convirtió en uno de los grandes acontecimientos de la época y los medios se referían a la esposa del monarca como 'la reina niña' por su corta edad. 

Sus primeros hijos, Alexia y Pablo nacieron aún en Grecia. Nicolás, Teodora y Felipe nacieron ya en el exilio de Londres. Pablo, el heredero de un trono inexistente, fue uno de los grandes amigos del Rey Felipe VI. Sin embargo, la relación hoy es lejana debido al desencuentro entre las esposas de ambos: Marie Chantal Miller y la Reina Letizia

El matrimonio heredero de la corona griega vive desde el 2003 en Gran Bretaña, tras varios años en los Estados Unidos donde residían a medio camino entre Manhattan y su finca de Connecticutt. Pero decidieron educar a sus cinco hijos en Inglaterra y estar más cerca de los reyes Constantino y Ana María, que entonces residían en Hampstead. 

Selina Scott

En ocasiones la relación de cercanía de los Grecia con la Casa Real española ha sido muy polémica. El caso más llamativo fue el de la entrevista de Juan Carlos I con Selina Scott

Juan Carlos I y Selina Scott. 

El reportaje de Selina Scott, que consiguió inmiscuirse en la intimidad real, fue polémico por la imagen frívola del monarca español que arrojaba momentos que sirvieron para el cachondeo nacional, como aquel en el que Juan Carlos de Borbón no era capaz de arrancar una moto. La conexión entre el monarca borbón y la periodista británica era más que evidente. Tal vez porque contaba con un intermediario de excepción: el exrey Constantino de Grecia, cuñado de don Juan Carlos.

Nunca se pudo descubrir, pero la sombra del comisionismo sobrevoló esa entrevista y se habló de la supuesta 'mordida' que se habría llevado el exrey heleno por facilitar a la cadena británica el acceso al Jefe del Estado español.

Por entonces, Constantino de Grecia no pasaba por un bueno momento económico. Era a principios de los años 90 y toda la prensa inglesa se había hecho eco de ello. Además, la amistad de Selina Scott y el hermano de doña Sofía tampoco había pasado desapercibida para los tabloides ingleses. Un grado de intimidad que también pareció repetirse, aunque de forma más fugaz, con el monarca español.

Ahora, Constantino de Grecia, el último monarca heleno, ha fallecido a los 82 años en el país en el que reinó pero que decidió por referéndum convertirse en República. 

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