18 de junio de 2019
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FIN DE SEMANA

José Lladó, el fundador de la empresa, conoció al controvertido político leonés cuando ambos fueron ministros durante la Transición española

Rodolfo Martín Villa, un camaleón de la política que a los 84 años ficha como consejero de Técnicas Reunidas

Rodolfo Martín Villa
Rodolfo Martín Villa
Rodolfo Martín Villa vuelve a la arena empresarial al fichar como Consejero Externo en Técnicas Reunidas, la empresa de José Lladó, a los 84 años. Martín Villa siempre ha sido un superviviente de la política y la empresa. De los años más oscuros del franquismo pasó a la Transición, donde su actividad ha sido ampliamente criticada y puesta en cuestión. Desde la década de los ochenta anda a caballo entre la política, siempre de la mano del PP, y de empresarios afines.

La empresa Técnica Reunidas de la familia Lladó ha fichado a Rodolfo Martín Villa, de 84 años de edad, como Consejero Externo. La compañía subraya en un comunicado “las excelentes aptitudes y cualificaciones” del exministro de la Transición, “así como sus conocimientos económicos, de administración y de los mercados internacionales”. Todo esto le acredita “como una persona idónea” para ser consejero externo y además, es dueño de 100 acciones.

No es la primera vez que la empresa lleva a su organigrama a un famoso político. En 2007 hicieron lo propio con Willian Blane Richardson, político del Partido Demócrata estadounidense. Richardson es conocido por haber sido tres veces candidato al Premio Nobel de la Paz por negociar la liberación de rehenes en Iraq, interceder por los refugiados de Dafur (Sudán) e intermediar entre israelíes y palestinos. En 2014 cobró en torno a 207.000 euros de la empresa.

José Lladó. 

Técnicas Reunidas fue creada por José Lladó y es una empresa familiar. Lladó dio el salto a la política en 1976 cuando Adolfo Suárez le nombró Ministro de Comercio. Dos años más tarde lo fue de Transportes y Comunicaciones. En este ejecutivo coincidió con Martín Villa. De 1978 a 1982 fue embajador de España en Estados Unidos. Tras la llegada de Felipe González al poder volvió a la empresa privada. Técnicas Reunidas lleva a cabo desde actividades de refinado de petróleo en Estados Unidos o Canadá hasta la construcción de infraestructuras de Australia.

La biografía de un camaleón de la política

Si hay alguien que ha estado siempre unido al poder desde los años oscuros de la dictadura franquista hasta la más inmediata actualidad ese es Rodolfo Martín Villa. La historia reciente de España va cosida a su biografía. No ha habido perejil político o económico en el que su nombre no aparezca de manera directa o indirecta. Como los pocos políticos que sobrevivieron al franquismo hizo del camaleonismo una forma de supervivencia política y de mantenerse siempre en los cenáculos del poder.

Martín Villa vino al mundo en pueblo leonés de Santa María del Páramos el 3 de octubre de 1934, justo cuando la II República vivía uno de sus peores momentos con la revolución minera en Asturias. Estudió Ingeniería Industrial en la Universidad Politécnica de Madrid y perteneció al Cuerpo de Ingenieros Industriales al servicio de la Hacienda Pública. Desde sus años universitarios militó en Sindicato Vertical, organización falangista que presidía todos los espacios de la vida laboral y estudiantil española.

Con 28 años llegó a la presidencia del Sindicato Español Universitario, el famoso SEU. En 1965 fue designado delegado provincial de Sindicatos en Barcelona​ y en 1966 fue nombrado director general de Industrias Textiles del Ministerio de Industria. Durante la siguiente década siguió escalando puestos en la administración de la dictadura. Un organigrama gris, opaco e ineficiente donde ascender era cuestión de fidelidad y maquiavelismo aplicado. En 1974 llegó al Gobierno Civil de Barcelona donde, en pleno tardofranquismo, no se mostró precisamente dialogante con la oposición al régimen y eso a pesar de que ya se intuía que le quedaba poco a Franco.

A la muerte del dictador, el Rey Juan Carlos I en el primer Gobierno de la Monarquía fue nombrado Ministro de Relaciones Sindicales en diciembre. Durante los primeros meses de la Transición Martín Villa protagonizó algunos de los momentos más polémicos de este periodo histórico. Uno de ellos fue la la llamada Matanza de Montejurra y sobretodo los Sucesos de Vitoria.

Este último caso se remonta al 3 de marzo de 1976, cuando la Policía desalojó la iglesia de San Francisco de Asís donde se habían reunido en protesta militantes izquierdistas y nacionalistas. La policía lanzó gases lacrimógenos al interior de la iglesia y disparó con fuego real y pelotas de goma a las personas que salían del recinto. Murieron cinco manifestantes y fueron heridas más de ciento cincuenta. Este suceso salpicó a Martín Villa y al entonces Ministro de Gobernación, Manuel Fraga Iribarne.

Rodolfo Martín Villa. 

La prensa internacional y nacional convirtieron la imagen de Martín Villa en un símbolo de la continuidad de la represión franquista. Además, las huelgas constantes y las protestas de los grupos de oposición, fueron una constante durante esos meses de máxima tensión. De cara a las elecciones de 1977 se sumó a la candidatura de Adolfo Suárez con la Unión de Centro Democrático (UCD) llegando a ser Ministro del Interior durante dos años. Su gestión al frente de esta cartera fue muy contestada. La acusación de permitir la creación de grupos de guerra sucia contra el terrorismo en las cloacas de Interior, así como de practicar la represión le persiguen hasta hoy en día. Una actitud más que reprochable sobre la que el político leonés nunca se ha pronunciado.

En 1980 llegó a ocupar la cartera de Administración Territorial, cargo que mantuvo tras la llegada al Gobierno de Leopoldo Calvo Sotelo. Aquí también protagonizó polémicas sonadas. A él se debe en parte el final de la construcción del actual Estado Autonómico. La creación de Autonomías como Cantabria, Madrid o Castilla y León le generaron muchas animadversiones. A nivel personal, importante fue la última. Desoyendo las críticas de sus paisanos que veían como perdían su unidad territorial en favor de una gran comunidad en plan cajón desastre.

Martín Villa durante su etapa franquista.

En los años siguientes, tras la desarticulación de la UCD se pasó al Partido Democrático Popular de Óscar Alzaga en detrimento de la CDS de Adolfo Suárez. Finalmente, acabó como diputado en Partido Popular. Cuando Aznar llegó al Gobierno fue nombrado presidente de Endesa, donde se mantuvo cinco años entre 1997 y 2002.

En la era de Mariano Rajoy el Ministro de Economía Luis de Guindos lo puso al frente del Sareb (Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria), conocido como el "Banco Malo". En 2013 ingresó en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, todo un broche de oro para su trayectoria que se empañó cuando en 2014 la Jueza argentina María Savini libró contra él una orden política de busca y captura internacional por crímenes de lesa humanidad cometidos durante los Sucesos de Vitoria de 1976, la cual carece de efectos en España. Cuatro años más tarde la Jueza argentina retiraba la orden de detención tras el depósito de una fianza que le permite al político español declarar en libertad.

En el terreno empresarial no le ha ido especialmente mal al que fuera tres veces ministro en la Transición. Además de su puesto en Endesa cuando era propiedad mayoritariamente del Estado, en 2004 fue nombrado por Jesús de Polanco presidente de Sogecable. Muchos vieron en esto un premio a Martín Villa por su papel durante para ‘templar gaitas’ entre el líder del Grupo Prisa y José María Aznar. Ahora con su puesto de Consejero Externo en Técnicas Reunidas sigue en la cúspide empresarial a los 84 años, mientras un referente de la Transición, el Rey Juan Carlos, de 81 años, anuncia su jubilación.

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