28 de enero de 2020
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FIN DE SEMANA

El juez niega a Maje la libertad condicional al acusarla de complicidad e inducción al asesinato de su esposo en el verano de 2017

La historia de atracción fatal de la viuda negra de Patraix y su amante que acabó con el asesinato del marido

Imagen de la boda de María Jesús y Antonio.
Imagen de la boda de María Jesús y Antonio.
María Jesús Moreno, la viuda de Patraix, acusada de haber convencido a su amante Salvador para que matase a su marido Antonio Navarro, pasará las navidades en la cárcel de Picassent, donde está internada desde enero de 2018 cuando fue detenida por haber inducido, presuntamente, a su amante y haber organizado junto a él este asesinato.

"Conozco los hechos de los que me acusan, pero no son ciertos, las cosas no ocurrieron así", fue el argumento de Maje, María Jesús Moreno, conocida como la viuda de Patraix, para intentar defender ante el juez su inocencia y que la pusiese en libertad. Pero el magistrado, lejos de creerla, decretó la extensión de la prisión provisional.

El 10 de enero de 2020 cumplirá dos años en prisión y por tanto debería ser puesta en libertad junto al asesino material de su marido Antonio, su amante Salvador R. L., que también compareció en la misma vista ante el juez y su prisión fue extendida igualmente. Ambos no se cruzaron ni una sola mirada.

La instrucción del caso ha finalizado y ya hay un escrito de acusación por parte de la Fiscalía, que solicita 22 años de cárcel para Maje por asesinato y 18 para su examante Salvador, y autor confeso de las cuchilladas que acabaron con la vida de Antonio Navarro, ingeniero industrial y marido de Maje, de 28 años, el 16 de agosto de 2017. Mientras, la acusación particular ejercida por la familia del fallecido eleva esas peticiones de prisión a 25 años en el caso de la viuda y 20 años para Salvador.

Boda de Maje y Antonio.

El asesinato de Antonio que tuvo lugar el 16 de agosto de 2017 en su garaje del barrio valenciano de Patraix, conmovió a la sociedad por la falta de motivos aparentes y significativos. Luego se descubriría que Maje había tenido hasta cuatro amantes al mismo tiempo, prácticamente.

El escrito de calificación provisional presentado por la Fiscalía realizaba un pormenorizado relato de los hechos y terminaba acusando a ambos amantes de asesinato. El fiscal explicaba en su escrito que, en los meses anteriores a la boda de Maje y el fallecido y durante el matrimonio, la acusada mantuvo relaciones afectivas y sexuales con el acusado Salvador y con otras personas.

Salvador y Maje se conocieron el año 2015 al trabajar en el mismo hospital de Valencia, en concreto en el hospital de Manises. El era celador y 20 años mayor que ella, además de estar casado. Pronto, según el fiscal sintió una "gran atracción y afecto" por Maje y la relación que ambos iniciaron generó en él "una situación de intenso enamoramiento y dependencia emocional". Durante la relación no sospechada por su marido, Maje le contaba a Salvador los "graves problemas" que decía tener con Antonio e incluso le habló de episodios de violencia. Estas confidencias -continuaba el escrito- acabaron convenciendo a Salvador de la necesidad de proteger a la acusada de su esposo.

En el mes de junio de 2017, Maje, enfermera en un hospital, decidió acabar con la vida de su esposo y convenció a Salvador de que lo matara, haciéndole creer que la situación ya resultaba "insostenible". Salvador, irremediablemente enamorado de la mujer, aceptó esta proposición.

Ambos acordaron que el asesinato se llevaría a cabo en el garaje que la pareja poseía en su domicilio, donde ella solía aparcar pero que ese día dejó libre a propósito para que su marido Antonio entrase en esa trampa mortal. Ambos planearon que cuando el hombre fuese a tomar su  vehículo por la mañana Salvador atacaría por sopresa a Antonio.

Salvador y Maje. / Las Provincias.

Para preparar el asesinato, Salvador compró durante julio un cuchillo de cocina de 15 centímetros y decidieron llevarlo a cabo el 16 de agosto de 2017. Maje envió un mensaje a su marido, mintiéndole, y diciendo que había cambiado la guardia en el hospital y que le tocaba la noche del 15 al 16 de agosto. De esta manera, se aseguraba de que Antonio estacionase el vehículo de su empresa dentro del garaje para recogerlo el día 16 por la mañana.

Esa misma noche Maje se despidió de Antonio con naturalidad haciendo creer que se dirigía al hospital, pero en realidad fue a casa de otro amante, cuya existencia desconocía tanto Salvador como Antonio. Allí pasó la noche y el día 16 a las ocho de la mañana acudió a la residencia de Torrent donde trabajaba como enfermera durante 12 horas a la semana.

Esa misma mañana a las 7.30 Salvador esperaba dentro del garaje la llega de Antonio. Había entrado gracias a las llaves facilitadas por Maje. Según la Fiscalía de Valencia, cuando Antonio quiso abrir su vehículo Salvador se abalanzó sobre él "rápida y sorpresivamente"  y lo apuñaló en seis ocasiones, alcanzando órganos vitales como el corazón y el pulmón derecho. Antonio murió pocos minutos después, sin tan siquiera presentar heridas defensivas.

Antonio estaba desprevenido

El escrito del fiscal recogía también que Antonio no pudo oponerse al estar "totalmente desprevenido y sin capacidad de reacción ante el repentino y sorpresivo ataque del acusado". Después, el presunto asesino salió del garaje y se dirigió a un trastero que utilizaba en Valencia, se cambió de ropa y tiró la que portaba a un contenedor de la calle, también se deshizo del arma homicida en un terreno de su propiedad en la cercana localida de Riba-Roja, donde sería recuperado por la Policía.

Maje y Antonio durante unas vacaciones.

Sobre las 13.30 horas del mismo 16 de agosto, antes de que fuera descubierto el cadáver, los dos amantes se reunieron durante algo más de una hora en casa de la hermana de Maje, que no se encontraba allí en esa fecha. Mientras esto ocurría, Maje enviaba mensajes por Telegram al otro amante, proponiéndole un encuentro para esa misma noche.

El cadáver de Antonio fue encontrado por un vecino sobre las 15.25 horas del mismo día, mientras que ambos acusados siguieron manteniendo su relación afectiva sexual en los meses siguientes, subraya el fiscal. Tras ardúas investigaciones de la Policía, que tuvo acceso a conversaciones telefónicas y mensajes entre ambos acusados pudieron detener a Salvador, que confesó el crimen por amor y relatando los detalles de su relación con Maje, cuya defensa sostiene que todo fue producto de una elucubración mental de Salvador y que la enfermera realmente no le propuso seriamente cometer el asesinato.

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