17 de octubre de 2019
|
Buscar
FIN DE SEMANA

La Policía interrogó a la pareja y a los vecinos de Cristina Ortiz dos días antes de fallecer mientras convalecía en el Hospital de La Paz

Alin Bogdan Calin, novio de La Veneno: "la encontré con la ropa manchada de sangre y con un golpe en la cabeza"

Exclusiva Alin, último novio de La Veneno.
Alin, último novio de La Veneno.
La muerte de Cristina Ortiz, La Veneno, sigue envuelta en el misterio después de dos años y medio de su fallecimiento. Ahora se están conociendo detalles sobre la instrucción que quizás podrían contribuir a arrojar algo de luz a la violenta muerte de quien fue un icono de los transexuales españoles de finales de los 90. En esta ocasión contamos las declaraciones hechas por su novio y sus vecinos en la comisaría del distrito madrileño de Tetuán, dos días antes de que la vedette falleciese.

Las sombras en la invetigación sobre el fallecimiento de Cristina Ortiz son muchas y siguiendo el rastro de las diligencias puede entenderse mejor lo sucedido los días antes y posteriores al supuesto accidente de La Veneno en el cuarto de baño de su casa el dia 6 de noviembre de 2016, que le produjo la muerte tres días más tarde por una conmoción cerebral.

Por la comisaría madrileña de Tetuán pasaron varios testigos para declarar sobre las circunstancias de este accidente. Un día después, el 7 de noviembre a las 1.47 de la madrugada, lo hacía Alin Bogdan Calin, supuesta pareja sentimental de Cristina para decir que "es pareja de Cristina Ortíz Rodríguez, desde hace dos años y medio". La Policía le preguntó sobre lo ocurrido un día antes del accidente, el 5 de noviembre, cuando se produjo una fuerte discusión entre la pareja aquella madrugada.

La versión que ofreció el rumano era que "Cristina le había dado 40 o 50 euros para desempeñar un teléfono móvil que le había entregado a un conocido para prestarle dinero, así como que no llegó a utilizar el dinero para recuperar el teléfono, sino que se lo gastó en jugar a las máquinas", aunque no supo especificar en qué lugar estuvo jugando "porque se había fumado un porro de hachís y apenas recuerda nada".

Alin, en la casa que compartía con la Veneno.

La bronca habría comenzado porque "al regresar junto a Cristina, fumado y sin dinero, ésta comenzó a recriminarle que llegase tarde y sin teléfono, por lo que muy enojada le pidió que se marchase del domicilio, mientras llamaba a la Policía para asustarle y que así cumpliese lo que decía".

Alin aseguró que durmió en el portal de casa hasta las 8 de la mañana cuando Cristina le permitió entrar. Luego, a las 12 de la mañana el hombre se fue a la calle para vender chatarra encontrada en un contenedor de la basura y regresó sobre las 4 o 5 de la tarde. Tras pasar la tarde juntos, Alin se fue de la casa de nuevo y "regresó a las 23.30 horas encontrándola consciente y tumbada en el sofá, con la ropa manchada de sangre y con un  golpe en la cabeza".

"Había tomado pastillas y se había caído en el baño"

Cuando Alin preguntó a La Veneno, siempre según su versión, la respuesta fue que "se había tomado muchas pastillas y se habia caido en el baño". Entonces el hombre pidió ayuda a su vecina Ana, propietaria del Bar La Tobateña, que llamó a los servicios sanitarios. Cristina fue trasladada al hospital madrileño de La Paz y Alin manifestó que había intentado ir a verla, "pero fuera del horario de visita".

El mismo día que Alin declaró en comisaría una llamada recibida al 091 por parte de la una vecina, identificada como E.S., alertaba de que "el novio de Cristina Ortiz Rodríguez (Alin Bogdan Calin) ha salido de su domicilio de forma muy vigilante, mirando a todos lados de la calle y ha tirado una bolsa de basura grande negra de plástico y un tendedero. Asimismo dicha persona insiste que este hecho es muy raro, ya que tanto Cristina como su novio nunca arrojan la basura al contenedor, sino que la tiran siempre desde la terraza directamente a la calle".

En el primer piso vivía Cristina Rodríguez con su novio.

Los policías de Tetuán acudieron entonces al lugar y pudieron encontrar la bolsa procediendo a su registro. La lista de los objetos de interés encontrados en esa bolsa fueron: "Tres cajas de cartón del medicamento Trankimazin 2 gr. Dos botes de medicamento Trankimazin 2 gr (vacíos). Dos pastillas de medicamento tranxilium 50 mg. Una carta (un sobre y siete folios manuscritos por ambas caras) dirigida por Cristina Ortiz Rodríguez (centro penitenciario Alcalá-Meco) a Calin Alin Bogdan".

No ha trascendido el contenido de esa carta porque nadie la transcribió. Esa carta fue escrita entre 2003 y 2006 cuando Cristina estuvo presa en la cárcel de Alcalá-Meco por estafar al seguro. Nadie preguntó a su novio por qué había querido deshacerse justo esos días de aquellos enseres y no esperó a ver si su novia se recuperaba.

Procesión de testigos por la comisaría de Tetuán

 Otros testigos también pasaron por comisaría, el mismo día 7 lo hizo Antolina Villalba, de 45 años entonces y nacionalidad paraguaya, propietaria del bar La Tobateña, que declaró que no observó en la casa huellas de pelea ni en la ropa de Cristina se apreciaban señales de lucha. Otros dos vecinos de Cristina Rodríguez también fueron llamados a declarar a comisaría. La primera Lidia Esther Britez, vecina de la pareja, que dijo "que desde que lleva viviendo en la finca son frecuentes y habituales las molestias por peleas y ruidos procedentes de los vecinos del piso primero exterior derecho, donde vive una mujer transexual llamada Cristina (conocida como La Veneno) junto con su novio de origen rumano".

Esta mujer también habló de otra pelea desconocida, que habría sucedido el 4 de noviembre, sobre las 20.30 horas, "se escuchaban golpes fuertes y gritos, que los golpes eran tan fuertes que incluso temblaban las paredes de su domicilio". Al día siguiente la discusión también fue escuchada por los mismos vecinos.  El marido de Lidia Esther, José Fabián Rodríguez García, también declaró en comisaría en el mismo sentido. Ambos aseguraron que no vieron a la Policía acudir al domicilio.

Tras la muerte de La Veneno, Alin se negó a abandonar la casa, incluso comenzó a veder la ropa y los enseres de quien había sido su pareja. Finalmente la familia de Cristina pagó 2.000 euros al rumano para que abandonase el lugar. Alin regresó con ese dinero a Rumanía. Elcierredigital.com publicará en sucesivos días los nuevos datos ahora conocidos sobre la muerte de Cristina Rodríguez, la Veneno.

COMPARTIR: