23 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

A pesar de que Cottingham presume de haber matado a más de 100 mujeres, las autoridades estadounidenses solo lo han vinculado oficialmente con 11

Richard Cottingham 'Torso Killer': El asesino en serie que mordía y degollaba a sus victimas

Torso Killer
Torso Killer
El martes, el asesino en serie Richard Cottingham, más conocido como "Torso Killer", quien presume de haber matado a más de 100 mujeres entre 1967 y 1980, se declaró culpable de secuestrar a las adolescentes Mary Ann Pryor, de 17 años, y Lorraine Marie Kelly, de 16, y violarlas durante días antes de ahogarlas en la bañera de una habitación de motel en 1974.

Las adolescentes fueron vistas por última vez el 9 de agosto de 1974 en North Bergen. Iban a ir a un centro comercial de Paramus a comprar bañadores. Ellas habían dicho en sus casas que iban a coger un autobús para ir, sin embargo, los testigos dijeron a las autoridades que las niñas habían sido vistas haciendo autostop y subiendo al coche de un hombre.

Cinco días después de desaparecer fueron encontradas desnudas y maltratadas en los bosques del condado de Bergen en el norte de Jersey.

Como parte de un acuerdo de culpabilidad, los fiscales dijeron que se espera que Cottingham obtenga dos cadenas perpetuas en julio, que se cumplirán al mismo tiempo que el tiempo que ya está cumpliendo.

La historia de Richard Cottingham, conocido como 'El asesino del torso'

Richard Cottingham declarando.

En su confesión del 14 de abril a Robert Anzilotti, el jefe de detectives del fiscal del condado de Bergen, Cottingham admitió haber forzado físicamente a Lorraine a entrar en una habitación de motel y haberla amenazado con dañarla si Mary Ann no obedecía. Confesó haberlas violado y amarrado, mientras él dormía para que no escaparan, y las ahogo en la bañera de la habitación del motel antes de tirar sus cuerpos. "Dio detalles sobre los asesinatos que solo el asesino sabría", dijo Anzilotti después de la audiencia judicial.

Una vida corriente

Richard Cottingham, el llamado "Asesino del Torso", es distinto a los demás asesinos en serie en cuanto a que su infancia fue completamente normal, y se desarrolló en un ambiente familiar adecuado

Richard nació en 1946 en el popular y conflictivo barrio del Bronx, en Nueva York. Su familia lo apoyó durante la escuela y lo animó con sus dos grandes aficiones: la crianza de palomas y el atletismo.

A pesar de que no era muy popular en el colegio, Cottingham era una persona social y se relacionaba normalmente con todos. Richard se graduó del Pascack Valley High School en 1964, y de ahí comenzó a trabajar con su padre operando una de las primeras computadoras en la Metropolitan Life Insurance Company. El 3 de mayo de 1970 se casó con Janet con quien tuvo tres hijos.

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Richard Cottingham de joven.

Tras nueve años de matrimonio, Janet decidió dejar a Richard ya que, según ella, a su marido le gustaba tener sexo con prostitutas y era difícil sacarlo de los bares.

Vida criminal

Las notas periodísticas sobre la vida de Cottingham revelaron, tras su captura, que en realidad el divorcio y su afición a los bares nada tuvieron que ver con su personalidad psicótica pues empezó a matar incluso antes de probar una copa de vino, en 1967.

En dicho año, Richard mató, según él mismo confesó, a su primera víctima, una mujer llamada Nancy Vogel de 29 años y madre de familia a quien, después de abusar sexualmente en su coche, estranguló para posteriormente abandonar su cadáver.

En 1979, bomberos de la ciudad de Nueva York atendieron un incendio en un hotel cercano a Times Square. Lo que descubrieron tras sofocar las llamas en una de las habitaciones los dejó perplejos: los torsos de dos mujeres, totalmente calcinados.

Aunque nunca se encontraron las partes que faltaban de los cuerpos se pudo descubrir que uno de los torsos correspondía a Deedeh Goodarzi, de 22 años, una inmigrante de Kuwait que trabajaba como prostituta, y el otro jamás fue identificado.

Hasta ese momento nada hacía suponer que los crímenes de 1967 y 1979 estuvieran relacionados, y el nombre de Richard Cottingham era desconocido por los investigadores.

Asesinos Seriales в Twitter:

"Torso Killer".

Sin embargo, el caso de los torsos calcinados en el hotel de Nueva York hizo recordar a los investigadores otro asesinato registrado en la Navidad de 1977. En aquel entonces el cuerpo de una joven mujer radióloga llamada Mary Ann Carr había sido descubierto, de la misma manera, en un hotel.

En el caso de 1977 a la mujer también le habían sido amputadas las piernas y además, su cuerpo presentaba mordeduras y sus pechos habían sido extirpados. Estos hechos hicieron sospechar a las autoridades sobre la posibilidad de un asesino en serie de mujeres.

Teoría que sería comprobada por los investigadores en 1980, cuando el torso de otra joven mujer, que se dedicaba a la prostitución, fue hallado en un hotel de Nueva York. Las partes del cuerpo que se hallaron en el lugar también estaban llenas de mordeduras, por lo que no hubo dudas de que un asesino serial andaba suelto.

Captura

Richard fue detenido en mayo de 1980, tras intentar violar a una prostituta llamada Leslie Ann O’Dell, a la que llevó a un hotel. Los gritos de la mujer y su lucha con el asesino la salvaron ya que, debido al escándalo, el personal del hotel entró en su habitación donde la encontraron atada y con mordiscos por todo el cuerpo.

Leslie declararía que Richard en todo momento le decía que tenía que ser castigada por dedicarse a la prostitución “como las otras”.

Cuando la policía llegó, además de llevarse a Cottingham, descubrieron unas esposas, una mordaza de cuero, un collar de esclavo, una réplica de pistola y pastillas para dormir. Además, cuando registraron su domicilio, hallaron pertenencias de las mujeres a las que había asesinado que él guardaba a modo de trofeos.

Justice Story: 'Times Square Ripper' revealed to be mild-mannered husband  from suburban Jersey - New York Daily News

Richard Cottingham esposado.

Además, en un juicio en el que apareció una mujer que había sobrevivido a los ataques de Richard, esta declaró que la había mordido y acuchillado dejándola en una oscura y fría calle. Finalmente, Richard Cottingham  fue condenado a más de 100 años de prisión.

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