05 de diciembre de 2019
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FIN DE SEMANA

El juicio contra Enrique Abuín, el Chicle, por el asesinato de Diana Quer ha despertado viejas rencillas en la familia de la víctima

Las secuelas de los Quer: Valeria con problemas de conducta, la madre sin planes de futuro y el padre no trabaja

Los padres y la hermana de Diana Quer.
Los padres y la hermana de Diana Quer.
La psicóloga forense Eva Milla analiza en este artículo el conflicto familiar de lo Quer desatado ahora durante el juicio contra Enrique Abuín, alias El Chicle, por el asesinato de Diana Quer y explica cómo es "extremadamente duro para los padres y la hermana de Diana que afrontan con entereza el juicio que cerrará una etapa horrible de sus vidas aunque nunca olviden lo ocurrido".

José Enrique Abuín Gey, “El Chicle”, asesino confeso de la muerte de Diana Quer, ha intentado ayer, durante el juicio, zafarse de una condena mayor contando una versión laxa  de los hechos que resta peso a la presunción de los delitos de detención ilegal, asesinato y violación de Diana Quer por los que se sienta en el banquillo. 

Abuín ha revelado una versión de los hechos donde ha pretendido mostrar una versión asustadiza de si mismo y ha contado que Diana le sorprendió robando gasoil de un coche el 22 de agosto del 2016 en plena celebración de las fiestas de A Pobra do Caramiñal (A Coruña), acabando con la vida de Diana "casi sin querer".

Causa repugnancia la forma en que describe como la fuerza de sus dedos pudo acabar con la vida de la joven, o cómo le quita la ropa para ocultar los restos de él mismo o algún pelo de la pobre chica. Extremadamente duro para los padres y la hermana de Diana que afrontan con entereza el juicio que cerrará una etapa horrible de sus vidas aunque nunca olviden lo ocurrido.

Los padres de Diana Quer.

Tan solo esperan ya Justicia y que quede demostrado que su hija fue raptada, asesinada y violada aquella mañana provocando una tortura insoportable durante el tiempo que se ignoró lo ocurrido con ella, y que su verdad triunfe sobre la intención de la defensa que defiende un homicidio involuntario.

Malas relaciones intrafamiliares

Este juicio también viene a avivar las malas relaciones que la familia Quer mantiene entre ellos mismos. El primer día del juicio, Valeria acudió junto a su padre a una comisaría para denunciar a su madre, sin que hayan trascendido los motivos de la denuncia. La hija, Valeria, con problemas de conductas ya antes de la desaparición de su hermana y cuyos padres luchan entre ellos por tenerla y protegerla cada uno a su manera. Una madre que afirma que no hace previsiones de futuro porque desde que murió su hija solo es capaz de vivir en el presente más inmediato, que no puede pensar en mañana, tan solo en como va a ser su vida en la horas siguientes.

Un padre que ha tenido que crear una asociación en favor de los desaparecidos, con el fin de ayudar a otras familias que han pasado por lo mismo que él, para llenar el vacío existencial que le dejó la muerte de su hija y del que aún no se ha recuperado y que esta lucha le lleva tanto tiempo que no ha trabajado en sus negocios desde el asesinato de su hija Diana.

El Chicle es autor confeso de una muerte, pero se llevó en esa acción tres cadáveres más que permanecerán siempre en el recuerdo, como permanente es la petición de prisión que se hace para él. Hasta que la doctora Patricia Alcaraz, Médico Legal experto en valoración de daño corporal, testifique el próximo día 19 sobre el examen realizado a la familia de las víctimas no sabremos el alcance definitivo de este daño, pero ahora podemos anticipar algunas de las secuelas de la familia.

Las secuelas individuales, familiares y sociales,  podrían ser innumerables para una familia que ya estaba tocada. Es posible desarrollar en el futuro cualquier tipo de fobia social como parece que ocurre ya con la hermana, Valeria, que según su padre tiene ya problemas para salir de casa y relacionarse con los demás. Los problemas emocionales podrían impedirles la capacidad de ilusionarse, aunque hagan intentos,  con viajes, celebraciones, trabajo, amor o cualquier otra vivencia necesaria para el correcto desarrollo de una vida.  

La familia Quer en el entierro de Diana.

El olvido con el paso del tiempo, ante una desgracia de esta características, es casi imposible, aunque la distancia temporal consigue siempre que el suplicio se atenúe. El  desgaste por lo prolongado de la desaparición y la sucesión de noticias cargadas de incertidumbre hasta encontrar el cuerpo debió de ser increíblemente doloroso máxime teniendo en cuenta como se ha alargado hasta encontrarlo. A partir de la vivencia de un trauma como este, las personas necesitan seguir viviendo emociones, tanto positivas como negativas que sigan supliendo el vacío doloroso, el sufrimiento extremos de las visiones de la muerte y sus circunstancias. 

Es probable que la familia Quer se convierte en mediática porque necesita seguir viviendo emociones fuertes. Se pelean ante las cámaras y en los periódicos haciendo declaraciones dañinas unos sobre otros, porque probablemente sea la medicina que necesitan; no caer en el olvido y así mostrar el dolor que no cesa, que no desaparece, que no los deja vivir en la normalidad. Todas las personas tenemos problemas y un pasado y defectos que se agigantan cuando tenemos que soportar el terror de perder un ser querido de la manera que lo ha perdido esta familia. 

El camino de la discusión

El tiempo atenúa el dolor pero las imágenes no dejan de revivirse nunca, el sueño no vuelve a ser placentero y la vida no vuelve a recuperar nunca los colores. También es probable que los Quer, de forma inconsciente, hayan elegido el camino de la discusión y el ataque entre ellos como forma de mantener el juicio y no volverse locos aislados, tendremos que respetar su drama.

La celebración de este juicio y su sentencia final permitirá a la familia comenzar un duelo real, no mediático, cerrar heridas y enfrentarse a la realidad del olvido y el paso del tiempo. Cómo lo van a vivir solo dependerá de sus capacidades personales para lograr crear nuevas ilusiones y sólidos objetivos. 

La guerra ya venia de antes. Muchas familias tienen conflictos y los sufren en silencio, la popularidad de las peleas de esta familia viene precedida de la muerte de una hija. Claro que hay que comprenderlo. Claro que no hay que juzgarlo. Simplemente debemos respetar que hasta mostrar sus miserias al mundo puede ser una forma de salvarlos. 

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