28 de noviembre de 2021
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FIN DE SEMANA

Los dos principales partidos conservadores de España recrudecen sus relaciones a cuenta de las encuestas electorales

VOX vuelve a sus ataques al PP tras el pacto entre Sánchez y Casado para renovar los órganos constitucionales

/ Vox
Vox no está contento tras advertir que las encuestas le relegan a muleta del PP en un posible Gobierno estatal. Hace pocos meses Abascal soñaba con aventajar a Casado y quizá por ello ha resucitado el discurso de la "derecha cobarde".

El pacto entre el PSOE y PP para renovar varios órganos constitucionales pretende ser utilizado por Vox para romper la dinámica que ha provocado que todas las encuestas sitúen a Pablo Casado como el líder indiscutible del centro-derecha, a pesar de que Santiago Abascal soñaba con sorpassarlo tras las elecciones catalanas.

Inés Cañizares, de Vox, cargó esta semana contra los aliados de su partido en varias autonomías: "Señorías del PP, ustedes saben perfectamente, y lo saben, que este Gobierno va a hacer caso omiso a estas exigencias, salvo que ustedes lo negocien con el Gobierno en los despachos, sin luz ni taquígrafos, como hacen con la renovación de ciertos órganos judiciales".

La formación de Abascal está que trina porque el PP incluso negocia, según Vox, "enmiendas de campanario para gastar sin tino, para conceder más recursos a las CCAA donde gobiernan, para seguir manteniendo programas de gasto ancestrales y desfasados".

"Vox comenzará por elaborar unos presupuestos en base cero, por dotar de valor la declaración de la renta de cada ciudadano, y por devolver la prosperidad, que ambos partidos están arrebatando a lo largo de los años a los españoles", añaden.

El PP no apoya dos enmiendas de Vox

El PP no ha apoyado dos enmiendas de Vox relacionadas con la mejora de la situación de la Policía Nacional en Cataluña y una posible declaración gubernamental de Cataluña como zona de especial singularidad.

Abascal y Olona.

La primera enmienda, asegura la tercera fuerza del Congreso, instaba al Gobierno a mantener operativa y en plenas funciones la Jefatura Superior del Cuerpo Nacional de Policía en Vía Laietana (Barcelona). Y en la segunda le dicen al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que declare Zona de Especial Singularidad a Cataluña.

A pesar de que, según Vox, los policías son señalados, tanto ellos, como sus familias por los independentistas catalanes. "Los agentes que trabajan en Cataluña son objeto de estos herederos de los violentos vascos, alentados por los políticos y, por lealtad a la patria y a su uniforme, se ponen en riesgo. Un riesgo que se extiende a sus familias", afirman.

Un año de divorcio

Esta semana se ha cumplido un año desde que Pablo Casado rompiera con Vox a cuenta de la moción de censura que Abascal presentó contra Pedro Sánchez. El líder de la oposición fue rotundo: "Estamos en los lados opuestos. No somos equiparables, son muchas nuestras diferencias. Tantas como la distancia que media entre el liberalismo reformista y el populismo antiliberal. Entre el patriotismo integrador y el antipluralismo. Entre la economía abierta y el proteccionismo autárquico. Entre la vocación europea y atlantista y el aislacionismo. Entre el interés general y el oportunismo demagógico".

"Hoy Sánchez saldrá de este coso a hombros de los diputados de Vox con su tendido ovacionándole. ¡Vaya capote le ha echado y vaya bajonazo con el que remata la faena, señor Abascal! Querían cortar dos orejas al PP y han acabado de monosabio de Iglesias", añadió el palentino.

Casado aseguró que había llegado "el momento de pasar del enfado a algo que pueda ser más constructivo y que no regale nunca más una victoria a Sánchez, con menos votos, debido a la división de sus adversarios. Usted, señor Abascal, solo ofrece a España fracturas, derrotas y enfados y lo que es peor, ofrece a la izquierda una garantía de victoria perpetua".

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