20 de septiembre de 2019
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FIN DE SEMANA

Este frutero reconvertido en constructor murciano llegó a poseer el Edificio España en Madrid que luego vendió por completo a la cadena Riu

Un nuevo proceso judicial amenaza al controvertido empresario Trinitario Casanova: se le pide 17 años de cárcel por fraude fiscal y falsedad documental

Trinitario Casanova
Trinitario Casanova
Trinitario Casanova Abadía se sentará en el banquillo en los próximos meses por una petición del Ministerio Público de 17 años de prisión. Se le acusa de cuatro delitos contra la Hacienda Pública y un delito continuado de falsedad en documento mercantil. Además de la pena de prisión, el Ministerio Público pide multas por valor de 36 millones de euros e indemnizaciones de otros 9 millones

Tras presentar la Fiscalía su escrito de calificación provisional, el magistrado instructor, David Castillejos, ha decidido ordenar la apertura de juicio oral al polémico empresario que está en guerra contra RIU por el control del Edificio España.

La investigación judicial que ha llevado al enjuiciamiento de Casanova se abrió en el año 2009 en el Juzgado de Instrucción número 8 de Murcia y se centra en unas presuntas maniobras ilegales que el empresario murciano-alicantino habría realizado durante los años 2004, 2005 y 2006 por medio de su sociedad en aquella época Grupo Inversor Hispania. El objetivo de los supuestos movimientos ilegales serían el ahorro de pagos millonarios en impuestos.

El fraude que se investiga en esta causa está enmarcado en la operación urbanística en la finca La Zerrichera de Águilas llevada a cabo por Casanova, que se embolsó unos generosos beneficios con la venta de terrenos. Años después de este movimiento, inspectores de la Agencia Tributaria averiguaron que Casanova se habría concertado con otras personas y sociedades para evitar pagos obligatorios a la Hacienda Pública, tal y como aparece reflejado en el escrito de acusación del fiscal. Según este documento, el promotor inmobiliario utilizó dos vías para eludir los pagos, mediante la simulación de trabajos y movimientos de tierra en solares de los que era propietario y a través de la falsa existencia de ejercicios de intermediación en compraventa de fincas.

Haz clic para descargar el auto de diligencias previas contra Trinitario Casanova

El modus operandi para llevar a cabo el presunto fraude consistió, según la acusación, en la adquisición de facturas falsas a través de Grupo Hispania, simulando así grandes gastos para aparentar que los beneficios obtenidos habrían sido menores, por lo que la cuantía a pagar en concepto de impuestos sería menor. Con este sistema, Casanova habría dejado de pagar una cantidad total de casi 9 millones de euros: 1,6 millones de euros correspondientes al impuesto de sociedades del año 2004, un millón por el del año 2005, 6,1 millones correspondientes al 2006 y 203.000 euros por el IVA de este mismo año.

Por su parte, la Abogacía del Estado también ha presentado su escrito de acusación, donde pide pena de cárcel de 15 años y medio, pero eleva la petición de multa a casi 50 millones de euros. Este organismo también cifra en 9 millones las indemnizaciones que debe hacer Trinitario Casanova.

El polémico empresario aseguró a La Verdad que «por unos hechos idénticos a estos ya se me enjuició en 2008 y fui absuelto», manifestando seguridad en que la resolución de este caso terminará de la misma forma.

Otros 21 encausados serán juzgados junto con Casanova, algunos por fraude fiscal y otros por participar en la emisión de las presuntas facturas falsas. En general, las peticiones de prisión que se pide ascienden a varias decenas de años.

En Guerra contra RIU por el Edificio España

El dueño del Grupo Baraka sigue inmerso en una guerra sin futuro contra la hotelera RIU, para intentar sacar el máximo rédito posible a una operación de donde ha sido sacado de una manera legal. Las últimas maniobras llevadas a cabo por Casanova por las obras del Hotel Riu Plaza de España se materializaron el pasado octubre, cuando solicitó la paralización de las reformas de rehabilitación alegando deficiencias, sin prueba alguna. Ya en agosto había presentado otra demanda por un supuesto incumplimiento de contrato con respecto a la adquisición de la zona comercial.

Trinitario Casanova frente al Edificio España en Madrid, que fue suyo, vendió y ahora ha perdido 

La respuesta de Riu al intento de Baraka de paralización de las obras la expresó en un comunicado: "se están llevando a cabo los trabajos de refuerzo y reestructuración con las más adecuadas soluciones de ingeniería y arquitectura para conseguir adaptar un edificio, protegido y con más de 65 años de antigüedad, a la normativa vigente". De hecho "continúa con los trabajos en el Edificio España tal y como estaba proyectado, con la vista puesta en la inauguración del hotel Riu Plaza España en la primavera de 2019". La intención de RIU es acabar las obras en la primavera de 2019 y poder abrir el hotel en esa fecha.

En mitad de esta batalla por el Edificio España, el empresario Trinitario Casanova se ha visto envuelto en otra causa judicial en la que tiene mucho que perder si la Justicia determina que realmente cometió los delitos de fraude y falsificación de facturas para no pagar impuestos al Fisco. Se abre así un nuevo capítulo en la controvertida vida del empresario que pasó de ser frutero a convertirse en uno de los grandes magnates inmobiliarios del país.

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