21 de mayo de 2019
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FIN DE SEMANA

El mercado negro ya funciona en países como República Dominicana, Cuba o México,donde se quedan con el 15 por ciento de un billete aún de curso legal

Nuevo escándalo para el Gobierno: ninguna campaña pública advierte a los españoles de que no pueden salir fuera de la UE con billetes de 500 y 200 euros

La retirada de billetes de 500 euros está generando problemas en su uso fuera de la zona euro. Muchos españoles que salen al extranjero con billetes de 200 y 500 euros, moneda todavía de curso legal, se encuentran con la dificultad de poder cambiar billetes que les han facilitado las entidades bancarias sin que nadie les haya avisado de los problemas que ello les va ocasionar en el extranjero.

Muchos países de Hispanoamérica y Centroamérica, como México, Cuba, República Dominicana, Paraguay o Brasil, lugares muy habituales de los turistas y empresarios españoles, se niegan ya en sus casas de cambio e, incluso, en sus propios bancos a cambiar los billetes de 500 y 200 euros, moneda aún de curso legal en la Unión Europea.

Pero no solo el billete de 500 euros, sino también el de 200, está siendo objeto de una campaña de obstrucción que hace que muchos turistas y empresarios españoles se sientan desamparados y se encuentren con un grave problema en el extranjero al no contar con posibilidades para, incluso, su supervivencia en estos países, a no ser que tengan tarjetas de crédito activas.   

Billete de 200 euros.

Este hecho ha provocado que aflore el mercado negro, al que no tienen más remedio que acudir los españoles en países como los anteriormente citados, si quieren cambiar sus billetes de curso legal. Este mercado negro ha proliferado de tal manera que los especuladores se quedan con los billetes de 200 y 500 euros aplicando una rebaja del 15 por ciento sobre el valor real. Es decir, de un billete de 500 euros se quedan con 75 euros, a sabiendas que ellos luego podrán cobrar su totalidad en el Banco Central Europeo.

Pero la mayor sorpresa estriba en los billetes de 200 euros, que siguen estando en curso legal y sin nadie haber hablado de su retirada. Todos estos billetes, ni 500 ni 200, se cambian ya en muchos países fuera de la Unión Europea, sin que ninguna campaña pública haya advertido a los españoles de los problemas que ello acarrea. “Nadie me ha advertido que no me cambian un billete de 500 ni de 200 en la República Dominicana y me encuentro sin nada y sin nadie.¿Qué hago yo ahora?… o cedo al mercado negro perdiendo mucho dinero o me quedo en la calle. ¿Quién me ha advertido de esto? Nadie. Yo no quería venir aquí con muchos billetes por seguridad y por eso me traje el de 500, que me dieron en el Banco, un billete legal y que me han dado las autoridades bancarias, y ahora estoy en la calle sin dinero. Y me pregunto quién me cambia ahora ese billete….”, señala a elcierredigital.com un turista español que se encuentra en una difícil situación en este país del Caribe.  

Todavía no se han retirado los “Binladen”

Hasta el próximo de 27 de enero, los bancos centrales de la eurozona, excepto el de Alemania y Austria, no retirarán todos los billetes de 500 euros que lleguen a su poder. A partir de ese día, casi todos los harán. En concreto, el Banco de España cesará la emisión de billetes de 500 euros ese último domingo de enero, en aplicación de la decisión adoptada por el Eurosistema en mayo de 2016. El Banco de España explica, no obstante, que estos billetes seguirán siendo de curso legal, por lo que podrán continuar circulando y utilizándose como medio de pago y como depósito de valor, es decir para comprar y ahorrar. Pero, billetes que no indica en su comunicado que ya no se cambian en muchos países fuera de la Unión Europea, por parte de las casas de cambio ni de las propias entidades bancarias. 

Negocio a pie de playa en República Dominicana. 

En Europa circulan 521 millones de estos billetes, lo mismo que en 2008, pero este descenso y su retirada afecta ya a la aceptación de este tipo de billete en el extranjero de manera clara y sin que nadie haya advertido de este peligro a los turistas españoles.

La retirada de billetes de 500 euros no deja de ser un paso más con respecto a la primera medida anunciada en mayo de 2016 sobre la no sustitución de este tipo de billetes, pero sus efectos si se están dejando ya notar, al menos lejos de nuestras fronteras. Pero no todos los bancos centrales europeos actuarán igual ya que con la excusa de garantizar “una transición armoniosa y por razones logísticas”, el Banco Federal de Alemania y el Banco Nacional de Austria continuarán reintroduciéndolos en el mercado hasta el 26 de abril de 2019. Argumentan para esta decisión desde el BCE “porque tienen un uso más extendido del efectivo en billetes de 500”.

Con esta medida, lo único que se ha conseguido es que la retirada de este tipo de billetes acelerará el proceso de retirada ya que dejarán de dispensarse en los bancos, pero seguirán siendo de curso legal. “Ese es el problema, que son de curso legal y que los bancos nos lo dan para irnos al extranjero y luego nadie nos lo cambia. Quién nos ha informado que no podemos viajar con esos billetes….Nadie”, señalan los afectados. En teoría, su utilización está garantizada, pero solo es una utopía.  Al menos, dentro de los países de la zona euro y sin fecha de finalización se podrá seguir usando como medio de pago o de ahorro y canjearlos siempre en los bancos centrales (en nuestro caso en las oficinas del Banco de España), sin ningún problema. Pero en el extranjero no está pasando lo mismo, generando un importante perjuicio e, incluso, han llevado a que nazcan negocios paralelos a la hora de intentar usar este billete de curso legal, con importantes beneficios para los especuladores.

Los billetes de 500 euros, centro de la polémica.

Los cálculos actuales ya estiman que el 25 por ciento de los billetes morados, unos 130 millones de euros, están fuera de la Unión Europea. A pesar de un volumen tan elevado al que hay que  los que quieran usar residentes en la zona euro en sus transacciones fuera de país, desde el BCE no han estimado el efecto que está ya teniendo esta medida de retirada en efectivo en la aceptación de este tipo de billetes en el extranjero.

Otro desprestigio para la Unión Europea

El apartado 2 del artículo 3 de la Ley 46/1998, de 17 de diciembre sobre la introducción del euro, establece que los billetes y monedas denominados en euro serán los únicos de curso legal en el territorio nacional, con lo que el pago de cualquier deuda no puede ser rechazado cuando se realiza con billetes y monedas y en consecuencia el uso de los billetes en euros no está sujeto a ningún tipo de limitación o restricción legal. Aun así vemos diariamente carteles en los que en algunos comercios se limita el uso de billetes de alto valor, como los de 200 a 500 euros. Esto es así porque el Banco de España también admite que hay un apartado en el Código Civil, el número 1 del artículo 7, en el que se dice que "los derechos deberán ejercitarse conforme a las exigencias de la buena fe". Es decir, el consumidor debe procurar utilizar los billetes adecuados en función del importe de la compra, pero en ningún caso pueden rechazarse de antemano.

Pero en el extranjero no es lo mismo. Cada país tiene una divisa oficial y pueden aceptar otras voluntariamente. El euro, tras el dólar, es de las más aceptadas pero la retirada de los billetes de 500 euros está generando un problema en cascada. Las Casas de Cambio en el extranjero, incluidas las de los aeropuertos, están dejando de aceptar los billetes de 500 euros.

Un establecimiento de cambio de divisas.

También, bancos de algunos países extranjeros han empezado a no aceptar o a limitar el ingreso de este tipo de billetes por no poder utilizarlos en otras transacciones ya que el coste que deriva el envío de esta divisa a cualquier sucursal del BCE para su retirada es elevado. Al dejar de aceptarse en el extranjero, los comercios de esos países tampoco los quieren, ni siquiera las casas de cambio y el resultado es  no poder usarlos en ningún tipo de transacciones, con el desamparado que produce a empresarios y turistas españoles en el extranjero que no tienen más que remedio que acudir a una economía paralela a la que los que aceptan este tipo de billetes.

Y lo hacen cobrando una comisión que excede el 15% sobre el tipo de cambio oficial de compra de la moneda europea. Además, se está produciendo un efecto contagio sobre los billetes de 200 euros que también tienen ya problemas de aceptación. Todo esto se está produciendo sin que el Gobierno de Pedro Sánchez ni el BCE haya realizado una campaña pública de información ni previsto este efecto. Nadie, a día de hoy, ha advertido a sus ciudadanos que viajar fuera de la Unión Europea con un billete de 500 euros de curso legal, y de 200 euros, puede ser lo mismo que viajar sin dinero. Es decir, quedarte en la calle.

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