20 de enero de 2020
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FIN DE SEMANA

El burgalés José Blanco Ojeda falleció en 1979 y decidió donar sus bienes a obras de beneficencia poniendo al frente a una junta que acabó peleada

Tardan cuarenta años en repartir una herencia tras un desacuerdo entre alcaldes y jueces en Burgos

Junta calificadora
Junta calificadora
Cuatro décadas han tenido que pasar para que cuatro ONG's vinculadas a la iglesia reciban la herencia que les dejó el burgalés, José Blanco Ojeda. Durante estos 40 años una junta calificadora compuesta por el juez decano de la ciudad, el párroco de la localidad de San Gil y el alcalde de Burgos no se pusieron de acuerdo. En estos años han ocupado estos cargos distintas personas sin ponerse de acuerdo. Por fin el alcalde socialista Daniel de la Rosa y la jueza Blanca Subiñas lo han hecho.

José Blanco Ojeda, fallecido en Burgos el 28 de septiembre de 1979, era el prototipo de rico de provincias. Era licenciado en derecho, viudo y no tenía descendientes directos. Blanco Ojeda decidió testar a favor de cuatro organizaciones de beneficencia, entre ellas las Hermanitas de los Pobres. Sin embargo, han tenido que pasar cuatro décadas para que se hicieran efectivos sus últimas voluntades.

El problema surgió con la junta calificadora compuesta por personas nombradas por él para llevar a cabo la partición de la herencia. Entre los legatarios estaban el entonces alcalde de Burgos, José María Peña San Martín de la UCD, el párroco de la localidad de San Gil y el juez decano de la ciudad. Ante la ausencia de figura jurídica de sus herederos y la dificultad de calificación, serían sus representantes post mortem quienes debían definir quiénes serían los beneficiarios, teniendo también la responsabilidad de vender su patrimonio para repartirlo.

Esquela de don José Blanco Ojeda. 

Serían ellos, por tanto, los encargados de cumplir la voluntad de entregar sus bienes a los pobres de la capital y provincia. Lo que nunca pudo prever es que los encargados de hacer cumplir sus últimos deseos tardarían tanto en ponerse de acuerdo y dar salida a su patrimonio, tal ha sido el retraso que la jueza lo ha intentado justificar por la complejidad que tenía el asunto.

Durante más de cuatro décadas se fueron sucediendo las personas herederas de esta comisión sin llegar a un acuerdo. La actual juez decana de Burgos, Blanca Subiñas y el hoy regidor socialista de la ciudad castellana, Daniel de la Rosa, se han puesto de acuerdo de acuerdo al fin y han cumplido la última voluntad de Blanco Ojeda.

La jueza Blanca Subiñas. 

Así, y tras vender dos viviendas ubicadas en la céntrica calle Huerta del Rey, ambas sujetas a renta antigua, la Junta de Calificación y Distribución de la herencia, ha determinado que los beneficiarios de los 90.000 euros conseguidos por la venta de las propiedades serán: Cáritas, el Banco de Alimentos, Proyecto Hombre y Fundación Lesmes.

Las cuatro entidades se repartirán, a partes iguales, 22.500 euros. Y será entre estas cuatro porque, tal y como ha explicado la Blanca Subiñas, "suponen una representación de las entidades sociales de la ciudad que en la actualidad prestan atención a las personas más necesitadas".

Daniel de la Rosa, alcalde de Burgos. 

Una larga historia con final feliz que no ha estado exenta de complejidad. A la burocracia del proceso hay que añadir que el expediente original del caso se quemó en el incendio que hace diez años se produjo en el antiguo archivo del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, situado en Burgos.

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