22 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

La actuación de este grupo activo de mujeres se basa en la reivindicación de sus ideales mediante mensajes escritos en su torso desnudo

Retrato de la organización feminista Femen, que intentó radicalizar ayer las elecciones

Policía sujetando a activista de Femen en Madrid
Policía sujetando a activista de Femen en Madrid
Crear la unión femenina con más influencia mundial es el objetivo principal de Femen, el grupo activista de resistencia pacífica que dice luchar por los derechos de las mujeres. Sus actuaciones, basadas en protestas en actos públicos mediante la escritura de mensajes en sus torsos desnudos, han alcanzado gran notoriedad y este martes han querido ser protagonistas en Madrid, en el colegio electoral donde votaba Rocío Monasterio, candidata de VOX en las elecciones del 4-M.

Pasaban las 10 de la mañana del día 4 de mayo cuando Rocío Monasterio, candidata de VOX en la Comunidad de Madrid, se presentaba en su colegio electoral asignado para proceder a votar. Minutos antes, había tenido lugar en ese mismo colegio una protesta de activistas de Femen, las cuales, con el torso al descubierto, gritaron contra el fascismo y portaron pancartas con frases como “Al fascismo ni un paso más” o “no es patriotismo, es fascismo”.

La aparición de este grupo en actos públicos cada vez es más frecuente y es que, durante el pasado mes, ya acapararon los focos mediáticos en diferentes zonas de España siguiendo el mismo modus operandi que en las elecciones de la Comunidad de Madrid. Para intentar comprender qué mueve a este grupo a realizar este tipo de actos debemos conocer en profundidad qué es Femen.

Según ellas mismas, Femen es un “movimiento internacional de valientes mujeres activistas”, las cuales, pintando su torso desnudo con eslóganes y coronadas con flores, tratan de “completar su victoria sobre el patriarcado”. Para ellas, el cuerpo de la mujer es un objeto de explotación patriarcal, por lo que la desnudez femenina, comprendida como la manifestación del derecho a decidir sobre su cuerpo, es el paso más importante para su liberación.

Activistas de Femen en Madrid.

El grupo, fundado en 2008 en Ucrania, presenta tres bases ideológicas muy claras. La primera es el “sextremismo”, el cual se define como la rebelión de la sexualidad femenina contra el patriarcado a través de actos políticos extremos de acción directa. Para su realización, afirman que las activistas reciben un entrenamiento especial, el cual hace que estén física y psicológicamente preparadas para resistir a la represión, convirtiéndolas en “las fuerzas especiales del feminismo”. Su segundo pilar es el ateísmo, las integrantes de este grupo niegan la existencia de Dios o de cualquier divinidad, por último, su tercera y base es el feminismo, movimiento que lucha por el reconocimiento de los derechos de la mujer, en el cual basan sus actuaciones.

La victoria sobre el patriarcado en la que se basa este grupo pasa por el cumplimiento de ciertas exigencias. La completa erradicación de la prostitución es una de ellas, ya que consideran que se trata de una forma de explotación a la mujer, afirmando que la industria del sexo es el más grande y antiguo genocidio contra la mujer. Otra demanda de este grupo es la “deposición política de cualquier régimen dictatorial cuyas condiciones sean insoportables para la vida de la mujer, como por ejemplo los países islámicos”, además de la prohibición de la intervención de las instituciones religiosas en la vida de las mujeres, unido a su completa separación del Estado.

Los símbolos que utilizan también poseen un fuerte significado en su lucha, su logotipo “Ф” es una letra del alfabeto cirílico y la asocian a la forma del pecho de la mujer y es el símbolo principal del movimiento. La corona de flores la consideran un símbolo heroico que relacionan con su “orgullosa insumisión”, unido a los mensajes escritos en su torso desnudo, los cuales consideran que representan la “verdad entregada mediante su cuerpo”, siguiendo la base de su eslogan “Mi cuerpo es mi arma”.

Activista de Femen junto a un símbolo de la organización.

El carácter internacional de este grupo es algo que sus miembros destacan orgullosos, ya que afirman que Femen está registrado como una organización internacional y que actúa de manera legal en las sociedades democráticas y de manera ilegal en los países que sufren regímenes dictatoriales. España, Alemania, Francia o Ucrania son algunos de los países en los que más actúan, siendo estos dos últimos las bases de los centros en los que “entrenan” a sus activistas.

La práctica totalidad de este tipo de organizaciones aprovechan la popularidad de su movimiento para obtener ingresos que “apoyen las actividades de la organización”. En este sentido, Femen no se diferencia de los demás, ya que aceptan cualquier tipo de contribución económica, además de vender ropa, accesorios y productos con los símbolos de la organización. Según ellas, “Todos los recursos económicos conseguidos se utilizan para avanzar en los objetivos del grupo”.

En la realidad social que se vive actualmente, marcada por la globalización y el auge de las redes sociales como medio de comunicación de alcance mundial y masivo, todo indica que este tipo de organizaciones verá fomentada su actividad tanto nacional como internacionalmente, por lo que podemos esperar más actuaciones de este grupo en nuestro país.

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